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Identifican las plagas para encontrar una solución

martes 20 de noviembre de 2018 | 6:00hs.
Otto Knebel, el especialista del “laboratorio sucio”, encargado del suelo.
Uno de los laboratorios más complejos es el de Delia Demmel, responsable de protección vegetal.
Mediante equipamiento de avanzada, el área se encarga de analizar plagas u hongos que afectan a diferentes cultivos, con la finalidad de encontrar una solución acorde para el productor.
“Se hacen diagnósticos de enfermedades presentes en cultivos de la región, y proyectos relacionados a lo fisiopatológico”, explicó Demmel.
Y añadió que “se estudian a raíz de algún problema que presenta la planta, y lo que hacemos es tratar de determinar la plaga que ocasiona eso y ver como se puede manejar o controlar”.

Estudiar un hongo
Demmel mostró a El Territorio la secuencia que se sigue a la hora de estudiar la afectación de un vegetal.
Tomó como ejemplo una planta de yerba mate, que es afectada por el denominado ‘mal de la tela’, que se trata de un hongo que deja a las hojas caídas y forma una especie de tela en el tallo.
En primer lugar, la especialista encuentra la localización de la afectación.
“Lo que hago es sacar una muestra del hongo, por ejemplo, lo ponemos en el microscopio y vemos de qué se trata”, dijo Demmel, al tiempo que procedía a ponerlo bajo la lupa para una examinación más minuciosa.
“El tejido es la estructura del hongo, por lo que una vez que lo vemos, lo ponemos en una placa para su desarrollo”, añadió.
La investigadora puso entonces el hongo en una placa con los nutrientes que necesita para su siembra y crecimiento y lo llevó a una cámara con temperatura de alrededor de 27 grados.
“Se esperan entre siete y diez días para que crezca. Luego se ven los hongos crecidos”, dijo, mostrando una placa que contenía un ejemplar a desarrollado plenamente.
Una vez culminado esos pasos, es hora de la segunda etapa del estudio.
“A la muestra se le añade un colorante que tiñe las paredes del hongo y lo pasamos a observar detenidamente en el microscopio, donde analizamos las características, como las esporas”, explicó.
Y especificó que “según la morfología se puede decir qué hongo es para encontrarle la solución”.
“Ahí es donde se cierra el ciclo y en casos necesarios se recomienda al productor un control químico porque a veces son muy agresivos y sólo con la poda por ejemplo no se puede manejar, pero debemos antes saber bien de qué se trata”, culminó la especialista del área.
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