Historia de la inmigración europea en Misiones
viernes 04 de mayo de 2018 | 5:00hs.
El fenómeno inmigratorio en Misiones se produjo un poco más tarde que en el resto del país y además tuvo características particulares como el de haberse desarrollado a partir de dos tipos de asentamiento, uno oficial y otro privado.
El asentamiento oficial se inicia en 1897, mediante el arribo de población de la Europa oriental propiciado por el gobierno local. Esta corriente inmigratoria se fortalece a partir de la Primera Guerra Mundial en 1914 y se extiende hasta 1921 aproximadamente. En ese lapso, polacos y ucranianos provenientes de Galitzia, región de la Europa centro-oriental bajo dominio del Imperio Austro-Húngaro (1867 y 1918), y que hoy comprendería la zona sur de Polonia y oeste de Ucrania se asentaron en el sudeste misionero donde crearon las colonias Apóstoles y Azara. Paralelamente, grupos escandinavos se fueron asentando en tierras fiscales del sur y centro del territorio, una delgada franja de dominio público que había surgido de errores de las mensuras hechas por el gobierno de Corrientes en 1881, poco antes que Misiones fuera cedida a la Nación para su conversión en territorio nacional. Efectivamente, el 2 de junio de ese año, la provincia de Corrientes vendió a 29 particulares 2.101.936 hectáreas del territorio misionero, lo que significó un promedio de 70.000 hectáreas a cada uno, pero hubo casos en que se adquirieron unidades productivas mayores a 300.000 hectáreas. Esto fue una consecuencia del largo debate que tuvieron Corrientes y el gobierno nacional por el dominio de Misiones. En 1894 el gobierno central logró dejar sin efecto esta venta pero sólo en el caso de aquellos compradores que a ese momento no habían mensurado las propiedades adquiridas. De este modo, el proceso colonizador de pobladores extranjeros en Misiones sufrió serios obstáculos.
A los extranjeros recién llegados, en el caso de la colonización oficial, les fueron otorgadas parcelas de tierras, generalmente de 25 ha pero que en algunos casos llegaban hasta las 100 ha de extensión, y facilidades para su instalación. Luego de organizarse la colonia Apóstoles en 1898, con más de 25.000 hectáreas, el estado nacional en 1921 incrementó la superficie colonizada en Misiones en 473.000 hectáreas. De ellas, 400.000 correspondían a las colonias yerbateras de Aristóbulo del Valle y Manuel Belgrano y el resto a colonias nuevas o ensanches.
La colonización de tipo privada surgió entre los años 1919 y 1930, mediante empresas colonizadoras en tierras de dominio particular. Este fenómeno se desarrolló en el norte misionero, donde compañías de origen europeo y que promovían la llegada de extranjeros, se dedicaron al establecimiento de colonias de inmigrantes preferentemente de alemanes y polacos, a quienes les vendían las parcelas de tierras. Una empresa podía administrar más de una colonia. Así nacieron, por ejemplo, los pueblos de Eldorado, Puerto Rico y Montecarlo.
Los grupos de inmigrantes se convirtieron rápidamente en colonos agricultores sobre la base de la explotación agrícola familiar, y favorecieron un proceso de ruralización en la región.
Se desarrollaron dos tipos de distribución espacial y urbana de las colonias. En el norte predominaba el sistema waldhufendor, que consistía en un extenso camino terrado adentrado en la selva a lo largo del cual se establecían las parcelas y que finalizaba en un curso de agua, con la finalidad de permitir un igual acceso de éste y otros recursos vitales para la comunicación y la agricultura.
En el centro-sur, por el contrario, se utilizó el tradicional trazado en cuadrícula o damero, propio del régimen colonial español y que define a las antiguas ciudades del país.
Hacia 1940 había finalizado la colonización bajo estas dos formas que convivieron con otro tipo de asentamiento, de tipo espontáneo, con pobladores de origen alemán que, provenientes del sur del Brasil también se fueron incorporando a Misiones.
En general, la red migratoria, en cuanto a su ubicación espacial estuvo caracterizada por alemanes que se ubicaron en ciudades y colonias del norte, los escandinavos (finlandeses, suecos y noruegos) y suizos en los cerros centrales, y polacos y ucranianos en el sur de Misiones.
Entre los colonos agricultores se afianzó un sistema de asociación económica y social traídos de sus regiones de origen, especialmente entre los alemanes, el cooperativismo. A fines de 1939, once cooperativas agrícolas del territorio formaron la Asociación de Cooperativas Agrícolas de Misiones Limitada. Principalmente se concentraron en la zona centro-sur: Oberá, Leandro N Alem, Liebig; y en el Alto Paraná: Eldorado y Puerto Rico.
El cooperativismo fue creado como una alternativa de asociación para enfrentar diversos problemas y situaciones en las que individualmente estarían en mayor inferioridad de condiciones, como por ejemplo, la discusión por los precios de sus productos. Sus miembros o socios aportaban recursos y participaban de las actividades y decisiones de la organización mediante su intervención en las asambleas.
Para 1930, ya estaban constituidos los principales pueblos de la zona sur: Apóstoles, San José y Concepción; del centro y el área que recorre las sierras centrales (Imán y Central): Yerbal Viejo (Oberá), Colonia Mecking (Leandro N. Alem), Campo Grande, Aristóbulo del Valle y San Pedro; de la costa del río Paraná próximo a Posadas: Candelaria, San Ignacio, Corpus y Santa Ana; y del norte del territorio: Puerto Rico, Montecarlo y Eldorado.
Por Alfredo Poenitz
Historiador