Los vestigios de Mártires pudieron ser parte de San Nicolás, Brasil

domingo 12 de noviembre de 2017 | 15:00hs.
Los vestigios de Mártires pudieron ser parte de San Nicolás, Brasil
Los vestigios de Mártires pudieron ser parte de San Nicolás, Brasil

Hoy finaliza en Colonia Mártires el Fogón Intercultural de las Misiones, que reunió a referentes de los 30 pueblos jesuíticos de Brasil, Paraguay y Argentina por tres días, para intercambiar experiencias y fortalecer la identidad guaranítica y cristiana común a la región.

 

Ayer, en la segunda jornada, disertaron estudiosos del período guaraní-jesuítico de los tres países. Y entre las reflexiones compartidas quedó flotando una posibilidad que debe ser estudiada a fondo y documentada en adelante:  “Los restos arqueológicos hallados en una chacra privada a unos diez kilómetros del casco urbano local pudieron tener conexión en el siglo XVII con la misión de San Nicolás, Brasil, fundada por el padre Roque González de Santa Cruz en 1626, y luego abandonada por el asedio de portugueses y refundada años más tarde. Estas localidades se encuentran a 150 kilómetros de distancia”. 

 

Evangelina Domínguez, secretaria de Cultura y Turismo local e impulsora del encuentro, resaltó que “esta hipótesis nos llena de felicidad, pone en real dimensión la importancia de los hallazgos y resignifica al pequeño pueblo de Mártires dentro de la provincia y en toda la región”.

 

Indicó que investigadores paraguayos y brasileños que participaron de las charlas el viernes se animaron a conjeturar “una conexión entre San Nicolás, Caaró, el sitio donde fueron alcanzados y martirizados los sacerdotes jesuitas por su tarea evangelizadora, entre ellos Roque González. La historia nos podría llegar a hablar de que San Roque ha pasado por acá”.

 

Luego se puso cauta y aclaró: “Los estudiosos de la historia regional dijeron que falta investigar y documentar para poder tener una aproximación de lo que fue ese lugar hace casi 400 años atrás, pero nosotros como habitantes de un pueblo casi olvidado no podemos estar más contentos con este regalo que nos hace la historia”.

 

Precisó que actualmente se evita llegar al sitio arqueológico, hasta que esté demarcado el terreno. “Se busca preservar el patrimonio, porque hay partes del túnel que pueden venirse abajo o que sólo están tapados por la tierra y ya ha cedido la pared.

 

Por todo esto, sólo los estudiosos van a estar en el lugar y recién podrán observar los vecinos y visitantes cuando se garantice la seguridad del conjunto patrimonial”.

 

Al mismo tiempo, resaltó que para realizar los trabajos o visitar el lugar deben disponer del permiso del propietario del terreno.

 

Entre los oradores de la jornada de ayer, Mariano Martínez, representante de los pueblos originarios y oriundo de la comunidad del Teyú de San Ignacio, señaló que “es una de las primeras veces que se abre la participación a los guaraníes para tratar asuntos de los pueblos de la época misional”.

 

“Nosotros no somos estudiosos, no podemos saber cuál fue la función de los vestigios encontrados en Mártires, pero visitamos el lugar junto a paisanos de Brasil y Paraguay y pensamos que el hallazgo forma parte de la etapa de las misiones jesuíticas y que desde ese lugar podemos rescatar relatos orales de nuestros abuelos”.

 

La arqueóloga Lorena Salvatelli, de Patrimonio Cultural de la Provincia, estuvo al frente de las prospección del sitio y conjeturó que “pudo tratarse de una iglesia o una posta en el camino misional; es un descubrimiento muy valioso”.

 

 

Mención aparte merecen los asentamientos rurales. Aparentemente uno de ellos se acaba de dar a conocer en la localidad de Mártires. Cabe aclarar que no se trata del pueblo jesuítico de Mártires, ubicado en las cercanías del río Uruguay, sino de un asentamiento diferente, posiblemente un puesto rural. Tampoco es un “pueblo perdido”: se conocen claramente cuáles eran los pueblos guaraní-jesuíticos y cuál sería su relativa ubicación gracias a las Cartas Anuas y la minuciosa cartografía jesuítica, además de los estudios arqueológicos.

 

El valor del sitio es enorme porque podría aportar datos sobre aspectos escasamente estudiados hasta el momento. A los asentamientos urbanos guaraní-jesuíticos se les dio mucha importancia, especialmente a San Ignacio. No sólo por su valor cultural, sino fundamentalmente por su potencial turístico. Y los intereses económicos y culturales no siempre van de la mano.

 

Lo que muchas veces se pierde de vista es que estos pueblos formaban parte de un sistema íntimamente vinculado a lo rural, donde se ubicaban caminos, puentes, postas, capillas y estancias que están esperando por ser estudiados. Otra tarea pendiente es la identificación y puesta en valor de los sitios donde estuvieron asentados algunos pueblos que luego se trasladaron a otros lugares fuera de la actual provincia de Misiones, como San Cosme o San Miguel.

 

Especialmente valiosa es la postura adoptada por el municipio de Mártires y los vecinos, aunados en la voluntad de conservar y poner en valor los vestigios arqueológicos existentes.