Con tratamiento adecuado, la leishmaniasis canina se cura

domingo 17 de septiembre de 2017 | 5:00hs.
Con tratamiento adecuado, la leishmaniasis canina se cura
Con tratamiento adecuado, la leishmaniasis canina se cura
El médico veterinario Octavio Estévez junto con su equipo de trabajo fue el primero en diagnosticar leishmaniasis visceral canina (LVC) en Argentina, en animales de Posadas entre marzo y abril de 2006.
Ya ha pasado más de una década de la aparición de la enfermedad parasitaria en Misiones, tanto en perros que son reservorios, como en humanos.
“Cuando diagnosticamos los primeros casos en perros y avisamos a Salud Pública, al poco tiempo se dio el primer caso de leishmaniasis visceral en un niño que estaba internado en el hospital Garraham en Buenos Aires”, explicó.
Desde un primer momento, del Consejo Profesional de Veterinarios abogaron por la opción del tratamiento de LV en perros. Esta tesitura se contraponía a la política estatal de entonces que promovía la matanza de los perros enfermos para reducir el riesgo de transmisión. Tuvo que pasar algunos años para que las posturas pudieran acercarse.
“Hemos defendido la posición de que muchos animales tienen posibilidad de tratamiento, no quiere decir que sea obligatorio que a todos los animales se los trate o que sea plausible que se los trate a todos, en salud nada es absoluto, y resaltamos este matiz de que con unas condiciones físicas del perro y de su contexto puede recibir tratamiento”. 
Ponderó que recién en 2015, los veterinarios consiguieron pasar a ser un interlocutor para discutir  políticas de salud. En agosto de 2015 el Programa Nacional de Leishmaniasis convocó a veterinarios en su rol de funcionarios y los consejos profesionales y la Federación Veterinaria Argentina.
“En esa reunión se comenzó a discutir un Consenso para el manejo de esta enfermedad en los animales, incluyendo la posibilidad del tratamiento.En este momento todavía no se materializó en medidas concretas pero ha sido una inciativa muy promisoria”, dijo.

Estudios y resultados
Los estudios realizados a perros con LV y que fueron monitoreados por un largo período muestran actualmente resultados muy positivos, “la leishmaniasis en perros se cura en su forma clínica, los parámetros de laboratorio pueden dar que el parásito está negativizado, ya no tiene síntomas y tampoco transmite, pero todo esto debe decirse haciendo la salvedad de que aunque el perro tenga el alta del tratamiento medicamentoso, se lo debe cuidar siempre con repelente y el propietario debe llevarlo a control”.   
Recordó que cuando comenzó el brote de leishmaniasis en la ciudad capital, “la percepción de la gente era que todos los perros estaban enfermos y la verdad que había una importante población de perros infectados, pasa con una enfermedad emergente que aparece un número de casos acumulados, porque había un montón de animales sin diagnóstico”.
La situación epidemiológica actual es que la enfermedad tiene una tendencia a disminuir.
Dijo el veterinario e investigador que la LV tiene un comportamiento ondulante, con ciclos más o menos altos de transmisión, “si miramos hoy la dinámica de la leishmaniasis, tendió a tranquilizarse, permanece estable, pero la enfermedad es endémica y está presente”.
Aquí advirtió que todos los perros, sanos o enfermos, deben ser protegidos de manera adecuada con productos repelentes para evitar la picadura del flebótomo transmisor de la leishmania.
Dio un ejemplo de la incidencia a partir de los nuevos positivos detectados, “tenemos ahora uno o dos casos cada quince días, cuando algunos años atrás teníamos seguramente varios positivos en un día, la disminución es considerable”.  
Pese a que no hay registros confiables sobre la cantidad de perros enfermos, se estima que el 20% es positivo.
Para la merma en la población de perros enfermos enumeró algunos factores que favorecieron esta situación: Primero, las políticas de salud pública como el control ambiental para disminuir la presencia del flebótomo vector de la leishmaniasis, también el control de la población de perros callejeros, la concientización de la sociedad sobre la tenencia responsable de mascotas con el uso de pipetas y collares y acerca de la limpieza de los patios para evitar criaderos del flebótomo Lutzomyia longipalpis.
“Insistimos en que es un concepto un poco erróneo esto de los síntomas de alerta, porque LV tiene muchas presentaciones clínicas y signos muy variables y además, alentamos como una correcta política de medicina preventiva, que se debe visitar periódicamente al veterinario y que el dueño no automedique a su mascota”.