Los curiosos nombres de los barrios de Posadas
Los más curiosos refieren a empresas cinematográficas o funcionarios de países lejanos. Pero también se puede ver -en ciertos casos- una homogeneidad en las temáticas de las nomenclaturas, como la denominación de santos o próceres.
Algunas designaciones también están identificadas con las especies vegetales, llevan nombres de clubes o fechas históricas y otros tienen su nombre desde tiempos tan remotos que ni siquiera se recuerda cómo fue instalado. Esto se debe, quizás, a que en principio Posadas se dividió en chacras, y los habitantes tomaron la costumbre de denominar sus barrios con el número de identificación. Costumbre que hasta hoy sigue vigente, como en el caso del barrio Cristo Rey, más conocido como Chacra 32-33.
Esto también repercute a la hora del cambio de nombres. Es que tal como manifestaron varios vecinos consultados, aún hay cierta resistencia a renombrar su lugar, fruto de la tradición y la historia, tal como sucede con los vecinos de los barrios más populares, Villa Sarita o Villa Cabello.
De acuerdo a lo indicado por la concejal Claudina Deglise, ya hay 168 nombres barriales dispuestos por ordenanzas, 29 de los cuales son decretos pertenecientes a la época militar.
Importados y moteles
De forma peculiar, un barrio posadeño llevaba hace tiempo el nombre de la meca cinematográfica estadounidense Hollywood, sin que los vecinos puedan saber las razones a ciencia cierta. Sin embargo, desde hace años -por ordenanza - el asentamiento cambió de nombre a Sol Naciente.
Según Juan, un habitante de la zona, “el nombre se eligió entre los vecinos; yo ya lo llamo así porque hay que cambiar. Pero se que muchos todavía le dicen Hollywood, y ni sé de dónde salió ese nombre”.
Otro caso particular es el del apellido de un histórico mandatario del mismo país, Kennedy. Según la descripción brindada por la Municipalidad de Posadas, con el nombre se rinde homenaje al trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, John Fitzgerald Kennedy.
Por su parte, el barrio El Faraón también conocido como Motem, en los últimos años empezó a urbanizarse y a unirse con el resto de los complejos habitacionales de Itaembé Miní. Empero, ambas designaciones hacen referencia a los nombres de los moteles instalados en la zona, lo que tiene disconformes a los vecinos (ver "El barrio con...").
De la naturaleza
Muchas comisiones vecinales -mayormente de los barrios nuevos- decidieron cambiar las denominaciones.
La concejal Deglise hace más de tres años y medio realiza un trabajo investigativo sobre la historia y nombres de los barrios. En diálogo con El Territorio, remarcó la difícil tarea que se encomendó, puesto que muchos vecinos no se sentían identificados con el nombre de la empresa constructora o de la cantidad de casas que poseía el asentamiento, como 70 viviendas, por ejemplo.
El hecho de encontrar un nombre para un barrio se torna más complicado aún al momento de ponerse de acuerdo entre los vecinos.
Por esta razón, hace tiempo se estila colocar nombres neutrales, evitando así generar conflictos entre los habitantes. Generalmente, los nombres geográficos asignados corresponden a aves, plantas o flores, es decir, reconocen un origen vinculado íntimamente con la naturaleza, como es el caso de Los Jilgueros y El Palomar.
Asimismo, se pueden encontrar barrios denominados Las Orquídeas, Los Álamos, El Yerbal, Los Pinos, El Laurel, Las Rosas, Los Lapachos, Las Tacuaritas y Los Paraísos. O también es común que los barrios lleven nombres relacionados con el agua y el sol, como El Lucero, Las Vertientes, El Solar, Los Manantiales y Tajamar.
Santificados
Misiones se destacó, entre otras cosas, por ser una provincia creyente. La religiosidad misionera se ve reflejada tanto en la cantidad de templos e iglesias a lo largo de la provincia como en las denominaciones de pueblos o arroyos.
Esto también se puede ver en Posadas, reflejado en la cantidad de barrios -más de 30 - que llevan como nombre a los santos o personajes bíblicos.
Virgen de Itatí, San Miguel, Belén, Santa Rosa, Nazareno, San Alberto, Génesis, Santa Lucía, María de Nazareth, San Jorge, y Santa Teresita del Niño Jesús son sólo algunos ejemplos de barrios posadeños con denominaciones religiosas.
En guaraní y de inmigrantes
Muchas veces, los vecinos buscan denominar a sus barrios con palabras en otros idiomas, mayormente el guaraní. O en otros casos, suelen recordar a los primeros pobladores de la zona, casi siempre inmigrantes. Por ejemplo, Itaembé Miní, que es una frase en guaraní que se traduce al castellano como piedra pequeña.
Por otra parte, Villa Lanús le debe su nombre a Leopoldo Víctor Lanús, descendiente de inmigrantes franceses que compró tierras en 1904, donde posteriormente llegaron los primeros pobladores, criollos e inmigrantes polacos y ucranianos, que se abocaron a tareas agrícolas, ganadera, lechera y de olerías.
Reconocimientos
El recuerdo de algunas personalidades, funcionarios o próceres también implicó motivos para designar una zona o un barrio. Así, se pueden encontrar los barrios Gobernador don Aparicio Almeyda, Eva Perón, Manuel Belgrano y Mariano Moreno.
No podían quedar afuera de las designaciones los homenajes a gauchos y tareferos de época, que supieron ganarse un lugar en la historia y en el corazón de los habitantes, tal como el mítico Martín Fierro y El Mensú.
De la misma manera, los personajes que quedaron en la memoria de los pobladores por distintos motivos también merecieron un lugar en la denominación barrial posadeña. Es allí donde aparecen Andresito Guacurarí, Amador Novoa y hasta la histórica cantante y escritora infantil María Elena Walsh. Algunos reflejan fechas, como 1º de Mayo; 10 de Junio; 12 de Octubre o 20 de Junio, entre otras numerosas denominaciones.
El barrio con nombre de motel
El barrio Faraón hace tiempo comenzó un proceso de urbanización, uniéndose al gran complejo habitacional Itaembé Miní. Sin embargo, el problema deviene por parte de su nomenclatura. Es que el nombre Faraón, o Motem -como también es popularmente conocido-, provienen de los moteles instalados en la zona.
“Es una vergüenza, yo no quiero llamar a mi barrio así”, sostuvo María López, vecina del lugar.
De acuerdo a lo indicado por la concejal Claudina Deglise, “ya había una ordenanza para que se llame como el motel, pero los vecinos se proclamaron en contra. Yo estoy esperando que me traigan la decisión de qué nombre le quieren poner al barrio, así puedo ayudarlos a hacer las gestiones. Todo depende de ellos”.
Sin embargo, María explicó que ya no hay posibilidades de cambiar el nombre, porque “la Municipalidad nos trajo un papel que dice que el barrio se llama Faraón, y nunca nos preguntaron. Si me preguntan, yo quiero que cambie de nombre”.