Lluvia récord dejó a Posadas bajo agua y en alerta por nuevo diluvio

El alerta meteorológico continúa hoy. Anuncian fuertes tormentas desde esta noche.
jueves 20 de diciembre de 2012 | 0:00hs.
En más de 20 barrios de la Capital provincial estaban intentando hasta anoche recuperarse de los daños provocados por el temporal de lluvia que marcó un récord en cantidad de agua caída en pocas horas, superando incluso el promedio histórico del mes de diciembre, para lo cual también se dispuso el trabajo de hasta 400 operarios de la Municipalidad para recomponer distintos sectores de la ciudad.
Los trabajos se iniciaron prácticamente bajo una cortina de agua, ya que el fenómeno que empezó después de la una de la madrugada del miércoles, recién mermó poco antes del mediodía. Y de acuerdo a los pronósticos meteorológicos, el tiempo hoy continuará intestable y hasta con fuertes tormentas. Incluso, el alerta previsto para mañana, se adelantó. Siempre de acuerdo a la Opad, entre esta noche y la jornada matutina de mañana, se prevé el registro de intensa lluvia, caída de granizo, actividad eléctrica y fuertes vientos.
En concreto, se anticipan altas posibilidades de que se registre un diluvio de las mismas características del que se abatió en la Capital por casi 9 horas de máxima intensidad.
Teniendo en cuenta ese pronóstico, los trabajos empezaron a concretarse con inmediatez y se priorizaron distintas situaciones para aminorar los posibles impactos de que en cualquier momento volviera a desatarse otro fenómeno que pudiera afectar otra vez a los lugares más castigados por el increíble diluvio del 19 de diciembre.
Desde la Oficina de Prevención ante Desastres Naturales (Opad), se advirtió sin vueltas que la prudencia debía ser la principal arma ante el fenómeno y que en el pedido de ayuda se debían ordernar las siguientes prioridades: riesgo de vida, riesgo de derrumbe, falta de agua y comida y por último la falta de ropas.
El director de la Opad, Favio Cabello, detalló ayer a media mañana que el total de agua caída desde la medianoche en adelante, fue de 206 milímetros, una cifra superior a los 150 y que era el promedio histórico de lluvias para el mes de diciembre. El nivel de precipitación en tan poco tiempo permitió inclusive asegurar que esos 206 milímetros de agua, correspondían al 20 por ciento de lo que llueve en todo el año en la provincia de Misiones.
Las estadísticas rotas, los records y los niveles de precipitaciones, se reflejaron claramente en los hechos. En todos los puntos cardinales de la Capital misionera se reportaron daños, inundaciones y cortes de luz por afectaciones directas en transformadores y líneas de alta tensión.
La ciudad se convirtió en un caos en plena madrugada y lo siguió siendo hasta antes del mediodía.

El centro y los barrios
Según el reporte oficial de la Municipalidad de Posadas, las chacras en donde se debió asisitir a los más afectados, fueron la 101, 82, 13, 83, 234, 3, 4, 6, 7, 239, 43, 105 y los barrios Güemes, Jardín, Prosol 1, Piedrabuena, Mini City, Belén, Los Lapachos, El Piedral, entre otros lugares de la ciudad con situaciones similares. En total se reportaron 70 familias evacuadas del humilde asentamiento Prosol 1.
En el centro de la ciudad, sobre la calle Santiago del Estero entre 3 de Febrero y 25 de Mayo, se registraron los mayores daños. La particularidad del terreno ayudó a la fuerza del agua a ingresar con una violencia nunca vivida por los posadeños de esa zona. Unas cuatro viviendas con pérdidas totales y unos seis automóviles removidos y dañados fueron el resultado del fenómeno. Por la mañana, el propio intendente Orlando Franco fue al lugar y prometió ayuda inmediata.



Primer desborde del Paraná a cota 83 inundó varias casas
El río subió cuatro centímetros ayer, suficiente para que la desembocadura del arroyo El Zaimán inundara toda la nueva costanera del barrio Santa Rosa

POSADAS. Los 206 milímetros de agua que rompieron con todos los records de lluvia en la ciudad Capital fueron determinantes para que también volvieran las imágenes que los posadeños daban por olvidadas para siempre.
El nuevo espacio costero habilitado por la Entidad BinacionalYacyretá (EBY) en el barrio Santa Rosa, al pie de la desembocadura del arroyo El Zaimán, se inundó en cuestión de horas durante la madrugada de ayer, anegando a unas cinco viviendas más cercanas al impactante Paraná con oleajes intensos y de color rojo fuerte.
De esas cinco viviendas, dos quedaron desocupadas ya que sus habitantes decidieron ir a pasar el resto de la jornada en casas de familiares.
En las restantes, sus propietarios y respectivas familias se acomodaron como pudieron para comer en sectores no inundados. Patios, baños, habitaciones, todo fue ganado por el agua que en minutos convirtieron a la zona ribereña en casi iguales condiciones que antes de la transformación de la costa por el llenado del embalse de la represa a cota 83.
En la jornada del martes 18, el río Paraná en el puerto posadeño, según registros oficiales de Prefectura Naval Argentina, tenía una altura de 10,33 metros. En las siguientes doce horas, el Paraná subió a los 10,37 y el estado seguía en creciente.
El estado de alerta para el nuevo río Paraná está dispuesto en los 11 metros, mientras que la evacuación se daría en el caso de que la altura del río llegara a los 12 metros.
“Y lo peor es que la creciente empieza cuando deja de llover”, dijo Jorge Antúnez, uno de los vecinos del barrio Santa Rosa, todavía habituado al comportamiento del gran Paraná cuando aún no estaba conformado el lago definitivo. Ayer, el nivel del Zaimán estaba a centímetros de la carpeta asfáltica de la ruta 12.
Precisamente, ayer, poco después de las 15, los vecinos sin asistencia de ese punto de la ciudad cortaron la ruta 12, metros antes del puente El Zaimán y frente al Mercado Central. Luego se sumó otro grupo y cortaron el tránsito en Chacabuco y San Martín.


Cuando el Paraná marcaba la vida
El primer antecedente de una gran crecida del río Paraná lo dejó el naturalista Moisés Bertoni, quien en 1905 registró en sus libros que el cauce de agua llegó a los 6,90 metros frente a su casa en Corpus. Desde 1910, cuando se construyó el puerto de Posadas, se fueron registrando las distintas crecidas: en 1923 a 5,68 metros y en 1936 llegó a 5,70, pero no hubo grandes afectados.
En 1983 se vivió una de las mayores crecidas del río Paraná en la provincia.
En el puerto de Posadas alcanzó los 7,07 metros y la crecida duró unos ocho meses. La ruta nacional 12 estuvo cortada en varios tramos por el desborde de los arroyos y hubo más de 2.000 personas evacuadas en Posadas.
En mayo de 1987, debido a las intensas lluvias, el Paraná alcanzó los 5,60 metros y solo en Posadas hubo más de 800 evacuados. La zona baja de Encarnación fue completamente tapada y se declaró el estado de emergencia.
En octubre de 1993, el río llegó a medir en el puerto de Posadas  5,28 metros y hubo más de 350 evacuados de los barrios El Chaquito, San José y El Brete.
En febrero de 1997 el hidrómetro de Posadas llegó a marcar los 6,28 metros y se registraron más de 1.400 evacuados de las zonas ribereñas.
Luego se realizaron las obras costeras y con el llenado del embalse de Yacyretá el Paraná pasó los 10 metros. Ayer, nuevamente y después de años de olvido, el río volvió a ser noticia por inundar casas en el barrio Santa Rosa.


Varios puntos de la provincia con problemas energéticos

POSADAS. El fuerte viento que sopló ayer en buena parte del territorio provincial y la copiosa lluvia que cayó sobre Posadas provocaron serios inconvenientes en el sistema eléctrico de Misiones.
El titular de la empresa Electricidad de Misiones Sociedad Anónima (Emsa), Sergio Ferreyra, dio cuenta en la mañana de ayer de la situación.
Según el relevamiento de la empresa, los problemas en el sistema eléctrico comenzaron en la tarde del martes, con los primeros vientos fuertes de la zona norte. Pasadas las 19 del martes, la línea de 33kv de Pozo Azul sufrió serios inconvenientes y dejó sin luz a toda la zona de influencia.
Sobre la noche ocurrieron situaciones similares en Santa Ana, San José, Aristóbulo del Valle y Campo Viera, entre otros sitios.
En Posadas la situación fue más compleja, ya que el problema no lo ocasionó el viento sino el agua. La copiosa lluvia que azotó la Capital misionera, de forma intermitente pero intensa, entre las 21.50 del martes y las 9 de ayer, dejó sin luz a buena parte de la ciudad. La misma intensa lluvia impedía la labor de las cuadrillas de trabajo de Emsa, encargadas de reponer el servicio.
“La empresa puso todo el esfuerzo y personal disponible para solucionar el inconveniente. Hacemos un esfuerzo grande para atender lo más rápido posible todos los problemas, pero el daño ocasionado en Posadas por el viento y el agua caída es muy importante. No podemos reponer el servicio en el tiempo que deseamos”, afirmó Ferreyra.
Además, el titular de Emsa le solicitó a los afectados por los cortes de energía, que en casos como los de la noche del martes, “tengan paciencia”, ya que consideró que “es un problema climático que nos afecta a todos”.

Posadas extrema
Desde la Gerencia de Redes y Servicios de Emsa se dieron a conocer los lugares donde se registró la falta de energía eléctrica en la Capital misionera. Los puntos que más complicaciones sufrieron fueron la zona del Palacio de Justicia, las calles Córdoba y San Lorenzo, Colón y Córdoba, Félix de Azara y Córdoba, donde se encuentra una estación subterránea que fue tapada por el agua, dejando sumergido el transformador. En tanto que en el barrio Villa Lanús se registraron las mayores problemáticas con el servicio.
Ayer por la tarde, el centro posadeño se quedó sin luz.



“El barrio se quedó bajo agua y varias familias perdimos todo”
Decenas de vecinos del Prosol I tuvieron que refugiarse en la Escuela Nº 808. Sus casas quedaron inundadas por el temporal y aguardan ayuda del Estado y de la comunidad

POSADAS. Cuando se desató el temporal, Sergio Fariñon salió a la calle con lo puesto y sus cuatro hijas en medio de la madrugada. Una de sus pequeñas casi pierde la vida ahogada en la vivienda. Hace 12 años viven en el barrio Prosol I y el hombre contó: “Ya he sufrido inundaciones pero no de esta calamidad”. Son una de las 70 familias de este vecindario que debieron ser evacuadas a la Escuela Nº 808 a causa del diluvio. 
“Fue cosa de segundos”, relató Sergio. “Cuando me desperté ya tenía 20 centímetros de agua dentro de casa. Salí porque pensé que se tapó la canaleta y cuando volví a mi casa, ya mi hija de un año y medio estaba flotando en la cama. La correntada de la calle era impresionante, caminé con mis hijas y les dejé en la casa de mi suegra. Cuando volví urgente a mi casa ya tenía un metro y medio de agua adentro, mi heladera, televisor estaban boyando, no quedó nada”, recordó.
Ayer, decenas de personas, la mayoría niños, amanecieron en la escuela. La inundación llegó a tres manzanas del barrio y dejó sin luz a los vecinos de la zona. La mayoría perdió todo y durante el día recibieron ayuda de la comunidad y también del municipio.
Cuando El Territorio llegó hasta la escuela, allí se encontraba Jorge Atencio, coordinador del Programa de Regularización de Ocupación de Espacios Públicos y Provisión de Aguas, quien comentó: “Se realizaron algunas tareas momentáneas para limpiar algunos desagües, y también se está trabajando para ver cómo podemos darles contención a las más de 70 familias que prácticamente perdieron todo. Hay algunas casas que desde el municipio vamos a trabajar para que vuelva a ser su hogar y reponerle lo que han perdido”.
Luego destacó: “Esto es anormal, no ha ocurrido en 45 años. Estas zonas son bajas, incluso viene agua de otros barrios y están cerca de arroyos”.

Los evacuados
“Perdí toda mi casa”, dijo Federico Maidana, de 20 años, quien se  refugiaba en la escuela con dos de sus hijos pequeños. “Todo el barrio se inundó, a nosotros casi se nos va el techo, un metro de agua tuvimos en la casa. Esperemos que llegue una solución rápida”.
Yoana Pérez, de 15 años, contó que estaba durmiendo en la vivienda de su hermana cuando se desató el temporal. “La mitad de las casas del barrio quedó bajo agua. Mi hermana ya vivió varias tormentas. Yo lo vi por primera vez, andábamos con las criaturas bajo agua. A la madrugada vinimos a la escuela a refugiarnos”, confió.
También Soledad Rojas tuvo que evacuarse junto a sus tres hijos. Desde hace nueve años viven en el barrio, justo frente al establecimiento educativo, pero es la primera vez que sufre este tipo de tormentas: “Todo el barrio quedó bajo agua. La calle era un arroyo. Perdimos colchones, heladera, cocina, todo. Ahora estamos esperando ayuda”.
Por otro lado, desde el barrio Los Lapachitos, Gisela de la Cruz, una vecina de la zona, contó que su vivienda ubicada sobre calle Juan José Paso quedó inundada. Ella es madre de un bebé con hemofilia, una enfermedad grave, y solicitó ayuda urgente.



En El Refugio murieron 18 perros

POSADAS. El Refugio de animales también sufrió los embates del temporal. En total 18 perros, entre ellos cachorros, murieron ahogados cuando el arroyo Mártires, cercano al predio, desbordó hasta llegar a las casillas ubicadas en el lugar.
Además, se tuvieron que evacuar cerca de 150 canes y también gatos en un depósito que prestó un vecino lindante al hogar. También varias familias solidarias ofrecieron sus casas como hogares de tránsito para decenas de mascotas hasta que mejore la situación.
Cuando llegó El Territorio hasta el lugar, cerca de diez mujeres voluntarias estaban trabajando en la limpieza de los caniles y recibiendo las donaciones de la comunidad. El predio estaba totalmente inundado, las cuchas destrozadas y las jaulas quebradas.
“Estamos necesitando cartones, diarios y hogares de tránsito para algunos de los perros, solo hasta que podamos volver a la normalidad y recomponer esta situación. Estamos destrozados, esto nos superó física y mentalmente”, dijeron las voluntarias.
A su vez, solicitaron alimento para los animales, chapas, sogas y cualquier otro tipo de material para mejorar la situación del Refugio. “Ya sufrimos tres temporales, pero este fue el peor de todos”, dijo Etel, la encargada del hogar, y anticipó que el domingo 6 de enero realizarán un evento en la costanera de la Posadas para promover la adopción y juntar donaciones.
Quienes puedan dar tránsito a los animales pueden acercarse al predio de El Refugio que queda en el Barrio Las Tacuaritas. Para realizar donaciones las personas también pueden dirigirse a  Sarmiento 2464 casi avenida Corrientes.