La industria del videojuego emplea a 200 profesionales en la Argentina

El desarrollo de un programa puede exigir hasta tres años de trabajo
viernes 20 de enero de 2006 | 2:00hs.
Los videojuegos interactivos son una nueva forma de comunicación que en la Argentina ya tiene un fuerte impulso a través de unos 200 jóvenes profesionales de diversas especialidades que crean y elaboran productos que facturan millones de dólares anuales.
El proceso de desarrollo de un videojuego puede durar desde dos meses, si es para un teléfono celular, hasta tres años, si su destino es una computadora. En ese caso puede involucrar a unos 30 profesionales de las más variada disciplinas, desde programadores y psicólogos hasta sonidistas, guionistas y musicalizadores.
“Los videojuegos no tienen otro tipo de lenguaje que no sea la interactividad y sólo se lo puede entender a través de la experiencia de jugar. Es una nueva forma de comunicar y tiene mucho en común con lo que fueron los comienzos del cine”, dijo Santiago Siri, presidente de la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos Argentinos (ADVA).
Siri explicó que, al igual que en el cine, “para confeccionar un videojuego se estudia cómo mantener entretenido al que lo juega, en qué momentos hacerle subir la adrenalina y en qué momentos bajarla, jugar con nuevos desafíos y dónde colocar las interfases o momentos de descanso”.
Siri ejemplificó que el cine “hace cien años comenzó como una nueva forma de comunicación y le llevó 40 años madurar su tecnología. Lo mismo ocurre con los videojuegos: vienen madurando su tecnología, pero todavía no llegaron a su techo, su lenguaje es muy amplio”.
Un videojuego nace de una idea básica pero su éxito o fracaso pasa por cómo se lo realiza y qué tecnología se utiliza para poner esa idea en funcionamiento.
Para ello es necesario un guión y un documento de diseño que proponga las reglas y desafíos a vencer, los artistas, los personajes que intervendrán y el sonido o música que van a acompañar al juego.
Con estas herramientas, se juntan varios programadores que desarrollan la tecnología que puede ser de segunda o tercera dimensión. Cuando el producto ya está terminado, un equipo de “testing” se sienta a jugarlo para comprobar la reacción del usuario, es decir comprobar la eficacia del juego.
En Argentina existen 33 empresas que se dedican a la confección de videojuegos y 200 profesionales que están “a full” con su desarrollo, pero para todos el negocio está en exportarlos “porque la piratería en el país es muy alta y no conviene comercializarlos adentro”, dijo Siri.
Se crearon juegos importantes que van desde la acción y la fantasía hasta el deporte, los publicitarios para empresas y los que se pueden utilizar en consolas de Nintendo.

Mercado de juegos publicitarios
En este sentido, la empresa Trimelon se impone en el campo de los juegos publicitarios para empresas o “advertising games”, mientras que NGD Studios es el creador de “Regnum”, un juego complejo de 3D de acción y fantasía.
Por su parte la empresa Digital Kinders, radicada en Santa Fe, elaboró “Protothea”, un juego utilizado luego en los dibujos infantiles de Cartoon Network, y Evoluxion sacó una nueva versión de “Futbol Deluxe”, de gran aceptación en el exterior.
La Buenos Aires pos guerra nuclear también se ve retratada en “Federación 2073”, un videojuego que elaboró la empresa Austral Games que se comercializa en el país y exterior.
El presidente de ADVA destacó que los costos de elaboración de un videojuego oscilan entre dos puntas muy distantes: de 20 a 100 mil pesos si se trata de videojuegos para celulares y de 5 a 15 millones de dólares si se trata de un video en tercera dimensión para computadora, que incluye el trabajo de unos 30 profesionales.
“El 80 por ciento de esos costos se destinan a recursos humanos”, indicó Siri, quien declinó en mencionar la cifra de facturación anual de una empresa de videojuegos en la Argentina.
Pero para tener una idea, en los Estados Unidos, durante el 2004, el mercado facturó 7.300 millones de dólares contando juegos para PC, consolas, celulares o como herramientas de marketing digital, según la Entertainment Software Association de ese país.


Un aliado en el proceso de aprendizaje de los más pequeños
El videojuego es una expresión artística y tiene un campo tan amplio de creatividad que puede transmitir hasta mensajes políticos o sociales, como los que salieron después del 11 de septiembre, explicó un desarrollador de estos productos.
A tono con esta idea, Santiago Siri, presidente de la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos en la Argentina, reconoció que hay videojuegos muy violentos “pero es parte de la libertad de expresión, además de que también hay películas que son muy violentas”.
“Sucede que en la Argentina la gran mayoría de los videojuegos se venden en forma pirata y no existen controles de parte del Estado para catalogarlos para menores de 18 años, como pasa con el cine”, se defendió Siri.
El empresario indicó que “los celulares no tienen videojuegos violentos porque no se pueden piratear”, a contramano de lo que pasa con los productos para la PC.
Para Siri tampoco es cierto que un videojuego sea “malo” para los niños “porque todo depende de los padres. Hay niños que se pasan cinco horas mirando la televisión y eso tampoco es bueno. Está comprobado por test psicológico que un videojuego contribuye al desarrollo de la mente del niño y de su coordinación visomotora”.
Siri aseguró que todo juego es aprendizaje y el videojuego no es una excepción: “Parten de un aprendizaje de la vida real, su finalidad es entretener, expresar algo en forma artística o simplemente educar”.