Marcha de los días: Clave negociación para países en crisis

Domingo 24 de mayo de 2020 | 09:00hs.
Foto: Por Latree
Uno de los refranes más antiguos y populares afirma que quien a hierro mata, a hierro muere. Su origen se encuentra en la Biblia, en el Evangelio según San Mateo, en el que se afirma que lo utilizó Jesús para dar a entender que, si se provoca un daño, en algún momento de la vida se terminaría pagando con la misma moneda. Es lo que parece sucederle al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, envuelto en estos días en uno de los peores escándalos tras las revelaciones de los videos difundidos por su ex ministro Sergio Moro. El material fílmico sería una prueba para demostrar las supuestas presiones e injerencias ilegales del mandatario del vecino país en la Policía Federal para encubrir a dos de sus hijos y a una docena de diputados sospechados de corrupción. Con este accionar, Bolsonaro, incurriría en el delito de abuso de poder. El video de la reunión del gabinete del 22 de abril incluye pedidos de ministros para encarcelar a gobernadores e intendentes que adoptaron cuarentena y a los jueces del Supremo Tribunal Federal, además de que el propio mandatario muestra su desconfianza hacia China, el principal socio comercial del país.
La grabación evidenciaría, además, que Bolsonaro sugirió armar a los brasileños para evitar una dictadura de los gobernadores que cerraron las ciudades contra la pandemia de coronavirus. A su vez, de ello se trataría el alejamiento del gobierno de Moro, quien tras esa reunión ministerial afirmó que su renuncia era en rechazo a las presiones del mandatario nacional sobre un órgano policial autónomo, las cuales calificó de injerencia política inaceptable. El caso será resuelto por un fiscal general y, de llegar al Congreso, se deberá contar con el voto de dos tercios de los legisladores para admitir y suspender por 180 días al presidente para ser juzgado por la Corte. De concretarse estos pasos, podría decirse que se cumpliría así la antigua expresión, ya que si la investigación continúa, Bolsonaro estaría probando de su propia medicina.

La gran amenaza
No es el único tema que acorrala al presidente de Brasil. Sumado a este escándalo, tras el ninguneo constante a la amenaza de la pandemia mundial, el Covid-19 convirtió a uno de los países en que la pandemia crece más deprisa, llegando a más de 21.000 muertos. Esto impulsa al virus que no da tregua. El número de casos en el mundo se multiplicó por dos en un mes, con una aceleración impresionante de contagios en América Latina y el Caribe, superando el último jueves los 5 millones de infectados. Como se indicó, al aumento exponencial de casos en Brasil le siguen Perú, México y Chile, que entre todos potencian el avance del coronavirus en Latinoamérica. De esta manera, a casi tres meses de que el coronavirus llegara a la región, está ascendiendo a su pico de contagios. El caso clave fue el jueves, cuando desde América Latina se reportó más casos nuevos que Estados Unidos o Europa, durante tres días seguidos. Esto hace que el país comandado por Bolsonaro se encuentre entre las diez naciones con más fallecimientos por coronavirus, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins realizado hasta el viernes 22 de mayo.
A ese día, según datos de dicha establecimiento, con mayor muertos se encuentran Estados Unidos, que superaba las 94.000 fallecidos, seguido por Reino Unido un poco más de 36.000, luego Italia, Francia,  España y en el sexto lugar en el mundo, Brasil. Este último dato hizo que la  Organización Mundial de la Salud (OMS), que había declarado la pandemia, señalara que esta región se convirtió en un nuevo epicentro de la enfermedad.

Más controles en el Área Metropolitana
En medio de este complejo escenario en la región, la Argentina sigue priorizando la salud. El presidente Alberto Fernández decidió prolongar la cuarentena y poner especial foco en aquellos barrios más vulnerables y mantener el aislamiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), que agrupa a la Ciudad y 40 municipios, donde el control del uso del transporte público es considerado como una medida fundamental para evitar una escalada en la propagación del virus. Por eso, uno de los ejes de los anuncios estuvo centrado en el reempadronamiento de los trabajadores exceptuados del aislamiento obligatorio y nuevas restricciones al uso del transporte público. 
Para avanzar en tal sentido hubo coincidencias entre los gobiernos nacional, porteño y bonaerense. De esta manera, para la zona del Amba no hay muchas modificaciones en cuanto a mantener el sistema de aislamiento social. Es que según informe del Ministerio de Salud, el 91 por ciento de los casos nuevos pertenecen a la ciudad y provincia de Buenos Aires. 
En el resto del país, con menos casos de contagios,  como el caso de Misiones, continúan ampliándose los servicios y actividades, aunque haciendo cumplir de manera estricta los protocolos correspondientes.

En la economía 
Como se viene indicando en esta columna, el efecto de la pandemia no es sólo sanitario sino también económico. Se estima que la pandemia dejará más de 11 millones de nuevos desempleados durante este año en América Latina, un aumento de 3,4 puntos porcentuales, lo cual llevará el número total de desocupados a 37,7 millones de personas, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo. 
Este año, otras estimaciones indican que la economía mundial podría crecer a su ritmo más lento desde 2009 debido al brote de coronavirus, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde). En la Argentina, todas las variables económicas se vienen desplomando. Esta semana se supo que la actividad industrial de marzo retrocedió a niveles de 2004. 

Reestructuración
En diez días se podrá saber si el gobierno argentino logró llegar a un acuerdo que permita reestructurar más de 66.000 millones de dólares de deuda externa. Representa una de las grandes y pesadas herencias de las que la administración de Alberto Fernández se está haciendo cargo, tras los desaciertos cometidos por el ex presidente Mauricio Macri. El país, de esta manera, arrastra una recesión desde 2018 y la actual negociación se da en el marco de la pandemia, sumado a que el último viernes venció el plazo para pagar 500 millones de dólares en intereses de bonos de deuda. 
El gobierno no se alarma por el nuevo default porque sostiene que Argentina ya se encontraba en esa situación, aunque la administración anterior lo llamaba de otra manera. Pero confía que este nuevo incumplimiento sea transitorio, mientras se sigue negociando la reestructuración con los acreedores. Esta semana la administración nacional prorrogó hasta el 2 de junio la fecha para continuar las negociaciones con poderosos tenedores de diversos bonos emitidos bajo ley extranjera de inversión e intentar convencerlos de acordar la reestructuración de la deuda externa. 
Desde los despachos de economía afirman que se encuentran analizando las contraofertas de los principales grupos de acreedores, ya que la primera propuesta oficial fue rechazada. El país no logró llegar a un acuerdo antes de la fecha límite del 22 de mayo, cuando terminaba el período de gracia de intereses por 500 millones de dólares que el país no pagó y con ello, técnicamente lo llevó a su noveno default selectivo de la historia. 
Los economistas coinciden en que es un default técnico o blando, aunque no deja de tener consecuencias negativas para un país. La última vez fue en 2001, con un impago por más de 100.000 millones de dólares que desencadenó la peor crisis social y económica del país. En esta oportunidad, apenas había asumido el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, comenzaron a definir cómo afrontar lo que el país les debe a bonistas, organismos de crédito y agencias del sector público. De esta manera, como se indicó, una parte de la deuda externa, al quedar impagos, entró en cesación de pagos. No así el resto de su deuda pública, que como se indicó en total supera los 320.000 millones de dólares.
Como se sabe, entre los principales acreedores se encuentra el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este organismo de crédito entre 2018 y 2019 había otorgado al gobierno de Mauricio Macri más de 44.000 millones de dólares, que representó uno de los préstamos más grandes otorgados al país y en poco tiempo.
Lo cierto es que a pesar del default técnico, las señales del mercado fueron más bien alentadoras. Así quedaron reflejados con los bonos argentinos que aumentaron la cotización, el riesgo país en vez de subir, bajó. Es decir, existe expectativa de que el default sea sólo temporal y de allí, los próximos días serán claves. 
Según expertos económicos, hay mucha atención en el mundo respecto a la negociación que está encarando el país, porque la Argentina puede convertirse en un caso testigo para muchos otros países que están en similar situación, es decir, con una deuda insostenible.  Dicho en otros términos, en medio de la pandemia, si la negociación que encara la Argentina resulta exitosa, podría servir de modelo para evitar una serie de cesaciones de pagos en otros países en grave crisis. 

En Misiones
En cuanto a Misiones, se fueron dando pasos firmes en la reapertura de múltiples actividades. En cada rubro se observó alto cumplimiento de los protocolos exigidos y quienes no supieron respetar los requisitos fueron sancionados, como ocurrió con unos pocos comercios. Pero en general, en el caso del rubro de los mercantiles que llevan dos semanas de experiencias, vendedores y compradores demostraron alto nivel de responsabilidad respetando y haciendo respetar los cambios en la forma de comercializar productos y servicios, en los que habrá que acostumbrarse. Del mismo modo  sucedió con las salidas recreativas, en las que se observaron altos niveles de cumplimientos y responsabilidades en todos los municipios donde se concretó la experiencia y por tal razón se amplían caminatas como se decidió en Posadas para hoy y mañana, con salidas simultáneas para todas las edades.  
Además, se observaron intensas actividades desplegadas desde el Ejecutivo, al que siguen llegando protocolos para autorizar la puesta en marcha de otros rubros, y el Legislativo, para encarar acciones contra la pandemia del Covid-19. 
En tanto, la Legislatura provincial avanzó y aprobó esta semana cinco importantes leyes, entre ellas, la prohibición en Misiones del uso de bolsas plásticas o de otro material no biodegradable; la creación del programa de Atención Integral del Hombre, además de aprobarse el Consenso Fiscal firmado con la Nación. Representó la tercera sesión ordinaria. 
A su vez se concretó otro debate parlamentario, esta vez del Congreso de la Nación, utilizando la tecnología instalada en el Salón de las Dos Constituciones del Parlamento Misionero y pudieron -a la distancia- ser partes de la sesión nacional los senadores misioneros por el PRO, Humberto Schiavoni, y del Frente Renovador, Magdalena Solari. Maurice Closs, por ser autoridad del Senado, viene sesionando de manera presencial.
Como se indicó, tras conocerse la extensión de la cuarentena, en Misiones están en pleno análisis el reinicio de otras actividades para junio, como bares, restaurantes y turismo local, entre otros. 
Del mismo modo, se analiza pronto reiniciar otras actividades para ir acercándose plenamente a lo que denominan los especialistas como “la nueva normalidad”. 

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