Las vacaciones de La Mona en familia

Lunes 15 de abril de 2019
“Todo se lo debemos a la gente. La Mona está donde está por el cariño del público”, remarca el músico mientras se despide de un grupo de turistas argentinos que le pidieron sacarse una foto con ellos. Con una amplia sonrisa y predisposición, el “Rey del Cuarteto”  se presta al requerimiento de los fans. Ni en las paradisíacas costas brasileñas pasa desapercibido.
La Mona decidió tomarse en los primeros días de abril una semana de respiro en la pintoresca ciudad playera de Arraial d’Ajuda, a menos de 20 kilómetros de Porto Seguro.  “La estamos pasando muy bien. Es lindo estar acá y en familia”, asegura. Llegaron en un vuelo directo desde la Argentina, y con eso la leyenda viva del cuarteto empezó con el pie derecho sus vacaciones. Comenta que le gusta viajar, pero mucho más le agrada la sensación de volar.
En Brasil se mueve entre la gente que va y viene a la playa. Camina y cada tanto hace pasos de cuarteto para animar a los más chicos de la familia. Algunas veces suelta una estrofa de sus  canciones para quienes lo reconocen y saludan.
Con su impronta y carisma, revolucionó el complejo donde se hospeda. No tardó mucho en hacerse amigo de todos los que trabajan en ese lugar,  incluyendo a los dueños. Por las tardes, aprovecha la calma para charlar con sus hijos de temas que en lo cotidiano no lo puede hacer. Los aconseja como cuando eran chicos. Lorena, Carli y Natalia también eligieron el camino del arte. Los dos mayores son músicos y continúan con el legado del cuarteto, aunque buscaron su propios estilos y hoy son una marca registrada en los circuitos cordobeses. Nati, la menor, es diseñadora de moda y sus vestidos engalanan las fiestas de la provincia mediterránea.
Junto a La Mona, los hijos y los nietos está Juana Delseri. Es su manager y ex esposa. La mujer que atiende cada detalle de la vida del cantante. Se separaron hace 20 años pero siguen conviviendo y el astro del cuarteto asegura que es “el amor de su vida”. “No soy nada sin mi Juana, todo se lo debo a ella, me da libertad, me conoce y me cuida como nadie”, reconoce el  músico y agrega con pasión: “Nos divorciamos pero han quedado prendidos nuestros corazones”.
Sobre su última presentación en el Loolapalooza cuenta: “Fue algo mágico. Se dio gracias a Juana y el Bebe Contepomi. Resulta que el creador del festival, Perry Farrel, sabía de mí y quería que esté”, cuenta con orgullo.
La Mona siente que ese tipo de hechos lo agiganta. Siempre recibió el cariño de su público pero sus comienzos fueron difíciles. “A nosotros los negros nos costaba llegar. Todos los viernes nos hacían racias por cantar cuarteto. Los milicos llegaban tirando tiros al aire. Terminábamos todos en fila india yendo a los colectivos y después nos metían en cana. Siempre me marginaron. Mi rebeldía siempre fue por lo que los milicos nos hacían”, recuerda. Pero profesionalmente su triunfo más grande es haber tenido una carrera de más de 50 años sin interrupciones y ser el músico que más discos ha grabado en la Argentina. “Hice bailar a cuatro generaciones”, recalca En lo personal, resalta que su triunfo es haber formado una familia junto a Juana, sus hijos y, ahora, sus nietos.
Por eso para La Mona es imposible imaginar unas vacaciones sin su familia. De solo pensar en volver a la Argentina el astro del cuarteto se emociona. Si bien comparten mucho tiempo juntos durante el año, pocas veces tienen el espacio para distenderse como lo hicieron en Arraial. 

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina