Javier Da Silva,: “Mi hijo fue amenazado por Chinchulín diciendo que culpe a Cristian Vargas”

Miércoles 26 de junio de 2019 | 03:00hs.
Ayer se llevó a cabo la tercera audiencia por el juicio contra Enzo Javier Álvez Da Silva (20), Cristian Javier Vargas (22) y Ariel ‘Chinchulín’ Cardozo (24), acusados por el crimen de Mirian Cubas (15), ocurrido en abril del 2015 en la localidad de Puerto Piray. Luego de la declaración de dos de los imputados y el padre de la joven el lunes, ayer comparecieron cuatro testigos que relataron los momentos posteriores al asesinato.

Frente al Tribunal Penal Uno de Eldorado, la primera en dar su visión de lo ocurrido fue la docente Analía Concepción Cariaga, que fue una de las primeras personas que llegó al lugar del crimen cuando la joven todavía agonizaba. También estuvo un joven que en ese momento salía de la escuela, Alejandro Federico Gielow, quien fue el encargado de dar aviso a la familia de Mirian.

Otra mujer, Lilian Mabel Centurión,contó que pasó por el lugar momentos antes del crimen, aunque no tomó contacto con la escena ni los protagonistas. Un factor común entre las voces que se escucharon ayer fue que Mirian Cubas (15) agonizó por varios minutos y la ambulancia tardó mucho en llegar al lugar.   
Asimismo, los testimonios más importantes fueron los del padre del acusado Enzo Álvez Da Silva e Hipólito Torres, a quien este último le advirtió sobre el crimen, pocos minutos después de haberse consumado. Lo que se buscó determinar es por qué el joven acusó a Cristian Vargas por el homicidio en un primer momento y no a Ariel “Chinchulín” Cardozo, tal y  como declaró el lunes. 

“Acordate de que fue Vargas”
Torres dijo que ese 7 de abril a la tarde iba caminado a su trabajo por el pinar cuando “vi a un chico morochito con pelo lacio - en referencia a Álvez Da Silva -. Este chico me dijo que habían matado a una chica y había nombrado a Cristian Vargas como el autor del hecho. Lo noté muy asustado”. 
Torres aseguró que ambos fueron hasta el lugar donde agonizaba la adolescente Cubas y tras constatar lo que le dijo el joven, volvieron para pedir ayuda, pero después el acusado desapareció de la escena. “Dijo que no quería  quedar pegado, caminamos 80 metros y pedimos ayuda a una vecina. Ahí él volvió a meterse en el  pinar”, detalló. 
“Me sorprendió porque lo vi muy asustado y me empezó a nombrar a ‘Cristian Vargas, Cristian Vargas’ todo el tiempo. Me repetía a cada rato ‘acordate de que lo mató Cristian Vargas’”, prosiguió Torres. Además aseguró que cuando caminaban por el pinar, Enzo Álvez Da Silva siempre caminó frente a él, distante a varios metros. 
El testimonio es coincidente con lo que dijo el acusado el día lunes. Como informó en la víspera El Territorio, frente a los jueces Enzo Álvez Da Silva señaló como autor del homicidio a Chinchulín Cardozo, pero que este amenazó a él y a su familia una vez consumado el crimen y por eso después incriminó a Vargas.

“Él se me acercó con el cuchillo ensangrentado en la mano y me amenazó diciendo que no diga nada, que me pasaría algo a mí o mi familia si yo contaba lo que pasó. Me dijo que diga que fue Cristian”, fueron sus palabras exactas. Así, todo indica que Cristian Vargas, que también declaró y dijo que nunca estuvo en el pinar ese día, no tuvo ningún tipo de participación en el hecho. 

Una seña confusa

Sobre los momentos posteriores a esa secuencia detallada por Torres, fue Javier Álvez Da Silva, padre del joven, quien relató cómo llamó a la Policía al hablar con su hijo y éste le dijera que había estado al momento del crimen. Se debe aclarar que el hombre no estaba obligado a prestar su testimonio por ser un familiar directo del acusado.

“Yo lo único que sé es que mi hijo fue amenazado por Chinchulín diciendo que culpe a Cristian Vargas o que se haga cargo él, de lo contrario iba a matarlo a él la hermana y la mamá si no le hacía caso”, aseguró con contundencia.

Y agregó:  “Mi hijo en un primer momento culpó a Cristian Vargas, pero después se hizo cargo él para que no le pase nada a la familia. Siempre puso el máximo empeño para que esto se aclare porque después del hecho buscó ayuda para llamar a la Policía, siempre tuvo voluntad de colaborar”. 

También dijo que él también buscó siempre que el caso sea esclarecido e incluso trató de comunicarse y reunirse con el padre de la joven asesinada. 
Además, el hombre aclaró que “nunca le presenté a mi hijo a la comisaría; sí mandé a llamar a la Policía porque él me hizo un gesto confuso donde yo pensé que fue él. Yo confundí que el fue pero él jamás me dijo ‘yo maté a la chica’”. Sobre esta secuencia, Enzo había declarado el lunes que ante la consulta de su padre, él solamente hizo una seña con la cabeza y que por esa razón hubo una confusión. “Yo estaba muy asustado y mi papá también”, se excusó.

Como viene informando este medio, los magistrados encargados de llevar adelante el proceso son Ángel Atilio León, Lyda Inés Gallardo y Carla Bergotini, camarista civil que se incorporó en carácter de subrogante. Por su parte, la acusación está en manos de Federico Rodríguez en representación del Ministerio Público Fiscal. Participa también Fabio Toledano como abogado querellante por la familia de la víctima.

Los implicados están acusados del delito de homicidio agravado por alevosía, en concurso real de dos o más personas, figura contemplada en el artículo 80, inciso 2, del Código Penal de la Nación Argentina, y el cual prevé una pena de prisión perpetua en caso de ser hallados culpable. 
El juicio continuará hoy a partir de las 8.30 con la presencia de más testimonios. 

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