El fin de las excusas: verduras en macetas y balcones

domingo 28 de abril de 2019 | 6:00hs.
El investigador Francisco Pescio.
El investigador Francisco Pescio.
Janine Schonwald y Francisco Pescio son dos investigadores de la Estación Experimental Área Metropolitana de Buenos Aires del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y redactaron el libro Mi casa, mi huerta, que en su interior despliega diversas técnicas para la agricultura urbana.
En el marco del Pro Huerta, realizaron una sistematización de información basada en consejos para quienes deseen tener una huerta en espacios urbanos, sin excusas, como la falta de lugar, por ejemplo.
En diálogo con El Territorio, Pescio indicó que la costumbre de cultivar nuestros propios alimentos no se perdió, sino que se fue transformando, y por eso se ve hoy un auge en las nuevas formas de cultivar.
“En muchas zonas y familias era más frecuente realizar la huerta y luego se dejó de hacer. Sin embargo, hoy mucha gente continúa. Esto es mas marcado en épocas de crisis, cuando las personas buscan producir parte de su alimento”, dijo.

El espacio no es excusa
Explicó que hubo un desarrollo de nuevas técnicas de producir en espacios reducidos, que tiene que ver mucho con el aumento de la cantidad de personas que viven en ciudades y la menor superficie disponible. “En el caso de la ciudad, tanto el deterioro de los suelos como la falta de espacio son factores que alentaron la búsqueda de alternativas de producción diferentes del cultivo tradicional sobre suelo”, explica el libro de los investigadores.
“Esto lleva a que se trate de aprovechar los pocos espacios abiertos que hay. A veces, las técnicas no son nuevas, sino que se masifican o se hacen mas conocidas. Así, el cultivo en envases se ha propagado mucho”, ejemplificó Pescio.
Añadió que “algunas técnicas tomaron visibilidad, como las huertas verticales. Sin embargo su difusión es limitada”.
“Siempre es aconsejable realizar algún tipo de cultivo, al menos aromáticas de uso frecuente cultivadas en macetas.

Beneficios
Para el investigador, dedicarse un tiempito a la huerta tiene numerosos beneficios. “Se puede acceder a alimentos frescos y saludables, permite ahorrar dinero, obtener algunas verduras que son mas difíciles de encontrar y además es un momento para compartir con la familia, un lugar de encuentro entre abuelos y nietos”, ratificó.
“La producción de alimentos en la ciudad favorece el uso eficiente del agua, la energía y el suelo y ayuda a ahorrar energía”, remarca el libro de Pescio.
Mientras que el investigador adujo que lo único necesario para empezar es tener voluntad y ganas.