Demanda dispar en el retorno de notarios, abogados, contadores e inmobiliarios

Martes 26 de mayo de 2020 | 01:00hs.
Emmanuel López Del Valle

Por Emmanuel López Del Valle politica@elterritorio.com.ar

A finales de abril, el gobierno provincial autorizó el regreso de nuevas actividades, ampliando la lista de rubros exceptuados del aislamiento social preventivo y obligatorio dispuesto por Nación para frenar el número de contagios de Covid-19. Inmobiliarios, abogados, contadores y escribanos fueron parte de la flexibilización en la segunda fase del confinamiento.
A un mes del retorno de las actividades presenciales, siguiendo los estrictos protocolos en materia sanitaria y de distanciamiento social, en muchas de las profesiones se observa disparidad en la demanda. Por un lado, el sector inmobiliario señala que regresó la demanda por inmuebles de alquileres y que hubo un alto índice de cumplimiento en el pago de los inmuebles.
En el caso de los escribanos quedó resentida y afirmaron que fue por la falta de nuevas escrituras en el último mes.
Otros, como el de abogados, indican que desde hoy, con la reactivación gradual de la justicia, se reiniciará parte de las labores, mientras que los contadores, con el regreso de la actividad presencial, apuestan a avanzar en el cierre de los balances correspondientes al período 2019.
Todos ellos debieron ajustarse a los nuevos protocolos sanitarios que exige la coyuntura, reforzando la higiene, controlando las distancias, programando turnos y apostando una mayor presencia digital para el ejercicio.

Expectativas y más demanda
A finales de abril, el gobierno provincial aprobó el protocolo sanitario para que el sector inmobiliario vuelva a la atención al público, desde aquel entonces y de manera progresiva, la actividad se retomó adaptándose a los tiempos que corren.
Al respecto, Julia Acosta Azoya, titular de la Cámara Inmobiliaria de Misiones (CIM), afirmó a El Territorio que “desde que volvimos a trabajar de manera presencial nos centralizamos en atender a las necesidades de los clientes que requerían de la presencia física de los corredores inmobiliarios para poder brindar atención y contención a las partes involucradas en la relación contractual para el caso de las locaciones de inmuebles”.
Indicó que, desde el inicio del confinamiento obligatorio, que se decretó el 20 de marzo, y hasta finales de abril, la totalidad del sector trabajó de manera online, con gran presencia en redes sociales. Sin embargo, enfatizó que muchas de las actividades que realizan requieren de la presencia física en las oficinas.
Asimismo, manifestó las preocupaciones ante la extensión del confinamiento obligatorio, “Teníamos incertidumbre por el grado de cumplimiento en el pago de los alquileres de mayo, ya que algunos inquilinos trabajan de manera independiente con la probable dificultad para generar ingresos.
Sin embargo, hubo una buena respuesta en el cumplimiento de los alquileres de esos meses. Cada caso se trató de manera particular y, eventualmente, se propiciaron negociaciones entre propietario e inquilino donde el corredor inmobiliario tuvo una importante labor de mediación. Fundamentalmente, en negociaciones referidas a locaciones comerciales se plantearon bonificaciones y planes de pago según el caso”, explicó.
Al mismo tiempo comentó que otro de los aspectos que genera expectativas pasa por los alquileres de departamentos de los estudiantes universitarios que, desde mediados de marzo, no tienen clases de forma presencial y muchos de los jóvenes, que son del interior, volvieron a sus municipios, mientras deben continuar abonando los alquileres.
“Todo lo que generó esta pandemia está sujeto a consideración y diálogo, que es fundamental, porque es una situación que jamás estuvo prevista”, aclaró.
En cuanto a las ventas de propiedades contó que ante el estancamiento del mercado que suscitó la enfermedad que mantiene en vilo al mundo, no hay precios de referencia y ello implica, en algunos inmuebles, una nueva tasación para que tengan valores que acompañen a este nuevo escenario y efectivamente se puedan cerrar las ventas.
Especificó que en Misiones la mayoría de los inmuebles están valuados en moneda local y se toma al dólar como valor de referencia.
“El dólar no acompaña la realidad que atraviesa el país y, en estos dos meses, cambió el panorama, por lo que los inmuebles no podrían mantener el mismo valor en dólares que antes para poder ser vendidos”, dijo la titular de la CIM, y agregó que “se concretarán las ventas de las propiedades que no tengan valores especuladores porque el que tiene dinero va a querer hacerlo valer”.
Por otra parte, Acosta Azoya contó que en las últimas semanas se volvieron a registrar consultas por inmuebles tanto en alquileres como ventas. Y también evidenció que con las obras privadas otra vez funcionando y la reapertura de locales comerciales, se comienza a apreciar que de a poco empiezan a moverse más ruedas de la economía que permitan el repunte.
“El ladrillo es una clara opción de inversión y resguardo de dinero, hoy las tasas de interés son bajas, además a muchos les genera desconfianza guardar sus ahorros en los bancos. Tenemos esperanza de que aquel que tiene el dinero guardado, salga a buscar oportunidades de negocios inmobiliarios, los que en el tiempo siempre fueron y serán el resguardo más confiable”, dijo.
En cuanto al panorama a futuro, subrayó: “Hay muchas esperanzas de reactivación del sector, también invito a que se mantenga el diálogo entre las partes como premisa en este contexto que vivimos, que es atípico. La realidad de las personas fue cambiando. Este contexto nos exige tomar recaudos y ser mesurados”.

Primacía digital
En el caso del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Misiones (CPCEM), el retorno a la actividad por parte de los contadores fue apenas de un 10 por ciento.
Sobre este punto, Miguel Andújar, titular de la entidad, indicó que “volvimos con una nueva normalidad ya que, con ese contexto, se digitalizó un 90 por ciento de la actividad y sólo un 10 por ciento de las labores se realiza de manera presencial, cuyas tareas requieren de la certificación que se hace en el consejo. Una vez que se aprueba de manera online, pasa la gestión de manera presencial”.
En comunicación con este matutino contó que luego de la atención de forma presencia aumentó la demanda y especificó que los pedidos y trabajos radican en la elaboración de los balances ya que, en los próximos días, las empresas deben presentar los análisis pertinentes al período 2019.
Asimismo precisó que por el parate que se suscitó como consecuencia de la pandemia del coronavirus, la actividad de los contadores quedó resentida. Y una vez que el gobierno provincial permitió el retorno, la demanda fue en ascenso.
“En estos momentos, muchas de las consultas pasa por las ayudas que brindó el Estado nacional y provincial para las empresas puedan seguir con la actividad. También, con el tema de la postergación de las cargas sociales. En este momento, era clave realizar los trámites y todo este parate demoró parte de los trabajos”, precisó.
Sin embargo aclaró que por el alto grado de digitalización que requiere la profesión, muchos de los trámites se efectuaron de manera online. “El Consejo está tecnificado, por lo cual muchos de los contadores pudieron trabajar en los hogares. Lo único que no se podía hacer era la validación de los trabajos que sí o sí se tiene que hacer de forma presencial”, detalló.
“Una realidad que vamos a sentir es en el cobro de los honorarios, pero es algo del que todos vamos a estar afectados. Entendemos el contexto, que implica una mayor solidaridad”, cerró Andújar.

Recuperación progresiva
Por otra parte, el Colegio Notarial de la Provincia de Misiones refirió sobre el presente que viven luego de ser incorporados como personal exceptuado.
“Volvimos con actividad restringida y sólo en casos de fuerza mayor. La actividad de manera presencial se realiza para la preparación de las documentaciones que, en muchos casos, tiene que ver con los papeles de los comercios que fueron exceptuados desde el principio del aislamiento social preventivo y obligatorio”, indicó Juan Sarquis, quien está a cargo del colegio que nuclea a los escribanos.
En diálogo con este matutino indicó que con la parálisis de la actividad por la pandemia se acentuó la merma que vivía el rubro. “La situación venía en baja desde hace mucho tiempo, y se profundizó aún más porque estamos ligados con otros rubros como el inmobiliario. Durante el tiempo que estuvimos excluidos del personal esencial no hubo escrituras de ningún tipo, tampoco estaba el registro de la propiedad abierto y que no se pudo realizar la certificación de algún inmueble. Recién hace una semana volvió el registro, por lo que se pudo hacer muchas de las operaciones que no se pudieron hacer hace dos semanas, pero solicitando turnos previos y cumpliendo con los protocolos que exige el presente”, manifestó.
En cuanto a los protocolos, Sarquis precisó que gran parte de los integrantes del Colegio conforman los grupos de riesgo y, a todos ellos, se los exceptuó de ejercer tareas de manera presencial.
“Una de las experiencias positivas que nos dejó esta situación es el tema del horario corrido, que permitió que muchos clientes pudieran acudir a hacer algún trámite. Sin embargo, lo que solicitamos es ampliar aún más el horario de atención y coincidir con el estipulado para el sector comercial. Hasta el momento, trabajamos de 8 a 14 y pedimos poder trabajar hasta las 17 al menos”, pidió.
“Tenemos que adaptarnos a esta situación que, sin dudas, constituye una nueva normalidad para todos. La clave es proteger la salud”, expresó el titular del colegio.

Un regreso demorado
Otra de las actividades exceptuadas del aislamiento social preventivo y obligatorio son los abogados de la tierra colorada. Al respecto Juan Manuel Fouce, presidente del Colegio de Abogados, consideró que “durante el tiempo en el que el personal no ejerció labores hubo una baja en los ingresos del profesional”.
Al mismo tiempo planteó que el retorno al campo se realizó de manera parcial porque el Superior Tribunal de Justicia (STJ) no había levantado la feria extraordinaria, que se concretará hoy. “Durante estos dos meses se suspendieron los plazos procesales. Más allá que teníamos algunas causas iniciadas, no se podía concretar”, contó.
Sobre este punto planteó que con el retorno, aunque de manera gradual, de la justicia, las labores de los abogados volverá casi en su totalidad. “Somos auxiliares de la justicia”, justificó Fouce.
También precisó que la digitalización de los procesos fue clave para continuar con los expedientes.
“Faltaba pulir esa herramienta que estaba paralizada. Ahora se insistió sobre este punto y permitirá que, en un hipotético ascenso de casos, la Justicia misionera esté preparada para continuar con los trabajos y, de esa manera, asegurar la continuidad de las tareas de los abogados”, afirmó.
Al ser consultado sobre los principales reclamos que recepcionaron los profesionales de la justicia respondió: “Lo que más urge es el tema de alimentos y medidas cautelares. Eso siempre se trabajó y fue una de las materias que estuvieron comprendidas dentro de las medidas que se dictaron por el confinamiento.
Pero, lo que más se pedía, era el inicio de las demandas laborales y civiles, por lo que siempre se insistió en poder arrancar con eso. Ahora se pudo liberar y esto permitirá continuar e iniciar con nuevas demandas”.


En cifras

10%

Es el porcentaje de trabajadores del área económica que retornaron a las labores de forma presencial por el alto índice de trabajo digital.

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