Declara hoy el intendente de Liniers y se define cuándo lo hará Schoenfisch

Martes 26 de mayo de 2020 | 06:30hs.
Carlos Cardozo

Por Carlos Cardozofojacero@elterritorio.com.ar

Hoy será un día clave en la investigación del ataque a balazos que sufrieron el ex intendente de Santiago de Liniers Arnoldo Schoenfisch (59) y su esposa Faustina Antúnez (56), quien terminó falleciendo mientras era trasladada al hospital Samic de Eldorado.
Según pudo averiguar El Territorio en base a fuentes ligadas al proceso, para esta mañana está citado a prestar declaración testimonial el hijo de la víctima mortal y actual alcalde de la localidad, Miguel Ángel Szunkowski, entre otros familiares.
Pero más allá de lo que puedan aportar para el esclarecimiento del hecho ante el juez Roberto Saldaña, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado, también transmitirán cómo se siente anímicamente el sobreviviente, que fue dado de alta el último sábado.
Así, si las condiciones están dadas, Schoenfisch podría ser trasladado mañana mismo a la Capital del Trabajo y así contar lo que sabe y recuerda de la fatídica madrugada del 14 de mayo, cuando recibió un disparo que literalmente le atravesó la cabeza, aunque ello termine de comprometer seriamente a su hijo Pablo (18), el principal sospechoso del cruento hecho.
De concretarse, las palabras del ex jefe comunal podrían convertirse en el elemento más fuerte contra el acusado, que hoy está alojado en la Unidad Penal III de Eldorado, e inclinar definitivamente la investigación. Las expectativas, desde un inicio, están puestas allí.
Como viene informando este medio, la pesquisa ya está encaminada. La semana pasada se procedió a la citación de testigos para que presten declaración testimonial y todos ellos ratificaron lo aportado inicialmente ante los investigadores involucrados en el caso.
En este sentido se destacan las declaraciones de parientes que confirmaron la mala relación que desde hace un tiempo hasta esta parte se observaba entre la pareja y el joven ahora detenido, a quien todos llaman “Pablito”.
También declaró otro hijo de Antúnez, quien incluso indicó que su medio hermano le admitió haber sido el autor del ataque al ser interpelado por él.
Por otra parte, la prueba de guantelete de parafina practicado al joven detenido dio negativo, pero los especialistas consultados volvieron a aclarar que este tipo de examen sólo arroja resultados orientativos.
Por esta razón ahora aguardan por las conclusiones del dermotest encomendado desde el minuto uno de la investigación.
Según explicó, este estudio técnico es de mayor rigor científico y tiene un altísimo nivel de exactitud.
Mientras tanto, el joven bajo la lupa continúa detenido e imputado por “homicidio agravado por el vínculo y tentativa de homicidio agravado por el vínculo”, delito que prevé una pena de prisión perpetua. En declaración indagatoria, llevada adelante hace una semana, se abstuvo de declarar.

El hecho
Tal como informó este diario, el hecho ocurrió el jueves 14 de mayo, minutos después de las 4, en la vivienda de la pareja ubicada sobre la calle Belgrano de Santiago de Liniers.
En plena madrugada, Schoenfisch, malherido y ensangrentado, alcanzó a llegar hasta una ventana de su casa y pidió auxilio a los gritos, lo que permitió que un hermano suyo y una cuñada lo socorrieran.
Cuando los familiares acudieron al lugar constataron que no sólo el hombre había sido herido, sino que también su pareja, Antúnez. Ambos fueron trasladados particularmente hasta el Samic de Eldorado, donde la mujer falleció a los pocos minutos.
Desde ahí comenzó la investigación del caso que después de varios giros terminó dejando contra las cuerdas al único hijo en común de la pareja, Pablo Schoensfisch (18), quien no vivía con sus padres, sino con una abuela a pocos metros del lugar.
En un principio se especuló con la posibilidad de un asalto, pero los pesquisas rápidamente descartaron esta teoría al constatar que no había ingresos forzados, desorden ni faltantes de valor en el inmueble.
A partir de ello trazaron la hipótesis de un femicidio seguido de intento de suicidio, hipótesis que también perdió fuerza cuando los pesquisas reconstruyeron todo lo sucedido durante la madrugada.
En ese punto tomaron valor las últimas palabras que Schoenfisch alcanzó a decirle a sus familiares antes de perder el conocimiento: “Pablito se mandó una cagada”.
Después de ello dieron con algunos testigos que aseguraron haber visto al hijo de la pareja salir del lugar durante la madrugada y también supieron que la relación entre el joven y sus padres se había tornada conflictiva en el último tiempo.
En medio de las labores policiales, además, el muchacho expresó que él alcanzó a ver a sus padres heridos e incluso tocó el revólver calibre largo 38 utilizado en el ataque, pero después volvió a acostarse a dormir.

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