2026-10-30

“El mundo no había dejado de hablarme, solo estaba esperando a que yo pudiera volver a escucharlo”

Martín Ezequiel Savich (28), de San Vicente, contó su recorrido desde el diagnóstico de hipoacusia progresiva hasta los implantes cocleares y alentó a otras personas a consultar con profesionales.

Esta mañana, durante el encuentro Misiones Escucha en el Hospital Materno Neonatal de Posadas, Martín compartió su historia ante las familias y los profesionales. Su recorrido comenzó con un diagnóstico de hipoacusia neurosensorial bilateral progresiva y continuó con el uso de audífonos, los implantes cocleares y la rehabilitación.

A los 18 años empezó a usar audífonos, pero con el tiempo dejaron de ser suficientes. En 2023 recibió su primer implante coclear y comenzó una etapa nueva, con expectativas y también con incertidumbre. Actualmente tiene implante coclear bilateral.

El día de la activación quedó grabado en su memoria. Al escuchar su propia voz por primera vez a través del implante, se asustó. Era una sensación completamente nueva, casi extraña. Después lo invadió una emoción tan profunda y hermosa que las palabras se quedaban cortas para describirla. En su discurso durante la jornada, recordó: “Ese día entendí que el mundo no había dejado de hablarme, solo estaba esperando a que yo pudiera volver a escucharlo”.

La activación fue apenas el comienzo. Para adaptarse a los sonidos, Martín tuvo que hacer rehabilitación auditiva y sostener los controles. En diálogo con El Territorio, explicó que cada persona transita ese proceso a su propio ritmo: “No es que te ponen el implante y vas a salir escuchando; eso lleva tiempo. A algunas personas les cuesta más y a otras menos”.

En su caso, la adaptación fue rápida, aunque destacó que la rehabilitación y el acompañamiento profesional son fundamentales. Por eso, recomendó a quienes noten dificultades auditivas consultar con profesionales y realizarse una audiometría para conocer su situación y las alternativas de tratamiento.

Actualmente estudia Enfermería, una carrera que eligió por su interés en el cuidado de las personas. También contó que el estudio le demanda un esfuerzo adicional y que a veces necesita más tiempo para procesar lo que escucha. Aun así, cada materia aprobada y cada nuevo aprendizaje le demuestran que las barreras están para cruzarse.

Por último, Savich agradeció a la fonoaudióloga Natalia Zajaczkowski y a los equipos médico y audiológico que lo acompañaron. “Contar con una red de profesionales y seres queridos que te sostienen cuando el camino se vuelve empinado lo cambia todo”.

Al compartir su experiencia, también quiso alentar a quienes atraviesan una situación similar: “Los procesos requieren tiempo y los obstáculos van a aparecer, pero con paciencia, convicción y esperanza, somos capaces de reconstruir nuestra propia forma de escuchar el mundo”.

 

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