2026-10-29

Banco Macro invirtió cerca de $800 millones en una nueva sucursal sustentable en San Ignacio

La entidad inauguró una sede con generación de energía renovable, baterías y servicios tecnológicos. El acto contó con la presencia del gobernador Passalacqua y el presidente de la entidad Jorge Britto.

La apertura de una nueva sucursal bancaria en Misiones representa una inversión en infraestructura y, al mismo tiempo, una señal sobre las posibilidades de desarrollo de las economías locales. En San Ignacio, Banco Macro inauguró este jueves 29 de octubre una sede ubicada en calle Rivadavia 1072, con una inversión cercana a los $800 millones y un diseño que incorpora generación de energía renovable y herramientas de atención digital.

El acto contó con la presencia del gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, el intendente de San Ignacio, Juan Esteban Romero, y el presidente del banco, Jorge Britto, quien vinculó la apertura con la trayectoria de la entidad en la provincia y con su decisión de sostener la presencia física en un escenario en el que distintas entidades financieras reducen sus redes de atención.

La sucursal dispone de paneles solares y baterías para avanzar hacia una mayor autonomía energética, además de terminales de autoservicio y una terminal MacroChat. 
Seis trabajadores integran el equipo destinado a atender a los vecinos de San Ignacio y de las comunidades cercanas.
Durante la inauguración, Britto recordó sus primeras visitas a la localidad junto a sus padres y destacó los cambios que observó a lo largo de tres décadas. También remarcó que la entidad lleva más de 40 años de trayectoria y que en 2026 cumple 30 años de presencia en Misiones.

Destacó la presencia territorial 
En su intervención, Britto relacionó la transformación de la localidad con el trabajo acumulado de distintas generaciones. “Para mí es un gran orgullo recordar que fue por acá, después de 30 años, que vine con mi padre, con mi madre, y la verdad es que veo el gran crecimiento que ha tenido la ciudad. Eso habla de todo el trabajo y sacrificio de generaciones trabajando para el desarrollo”, expresó.

La nueva sucursal, según explicó, reúne características vinculadas con la tecnología y la sustentabilidad. La incorporación de un sistema de energía renovable forma parte de ese esquema, en línea con la importancia que la entidad asigna a las políticas ambientales.
Sin embargo, puso el acento en la función de las sucursales como espacios de atención y de relación entre el banco y sus clientes. “Seguimos creyendo en el vínculo humano. Cuando muchos bancos en el mundo cierran sucursales, nosotros seguimos viendo la oportunidad y seguimos creyendo en el vínculo entre los colaboradores del banco y los clientes”, afirmó.

En la misma línea, definió a las sedes bancarias como una herramienta para acompañar el crecimiento de las personas, las pequeñas y medianas empresas y las comunidades.
“El vínculo entre las personas lo seguimos considerando muy importante. Por eso, cuando muchos bancos están cerrando sucursales, nosotros estamos abriendo, porque seguimos creyendo que las sucursales son un puente para el desarrollo”, sostuvo.

La decisión de mantener una presencia física toma relevancia en localidades donde la actividad económica combina comercio, turismo, servicios, producción y emprendimientos de distintas escalas. 

La inversión y el potencial de las provincias
Brito también se refirió a la estrategia de inversión de Banco Macro fuera de los principales centros urbanos. En ese sentido, recordó la visión de su padre, quien consideraba que el interior del país tenía un potencial de crecimiento superior al de Buenos Aires.


Sostuvo que las provincias ocupan un lugar cada vez más relevante en la generación de divisas para la Argentina, a partir de actividades como la energía, la minería y otras producciones regionales. 

Consideró que estos sectores pueden impulsar una parte importante del crecimiento durante las próximas dos décadas.
Dijo que la evolución de esas actividades debe acompañarse con políticas que contemplen a otros sectores de la economía. 

Al analizar el escenario económico nacional, Britto valoró la estabilidad fiscal impulsada por el Gobierno, aunque planteó que constituye una condición importante dentro de un proceso más amplio. La estabilidad monetaria y política, junto con la confianza de los inversores, puede favorecer las decisiones de inversión, pero sus efectos dependen también de la capacidad de sostener la actividad y el empleo.

El crédito, uno de los desafíos 
Otro de los ejes de sus declaraciones fue el acceso crediticio. “La falta de crédito es un problema más grande que la mora”, afirmó al referirse a las limitaciones que enfrenta el sistema financiero argentino.
El ejecutivo señaló que el crédito comenzó a crecer en relación con los niveles históricamente bajos que caracterizaron al país, aunque todavía queda un camino por recorrer.

Mencionó que la reducción de la inflación y de las tasas de interés, junto con una mayor capacidad de ahorro en moneda nacional, son condiciones necesarias para ampliar el financiamiento. Un sistema de crédito más desarrollado puede contribuir a sostener el consumo, facilitar inversiones productivas y ofrecer a las empresas herramientas para ampliar sus actividades.

La cuestión resulta especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas, que suelen depender del financiamiento bancario para comprar equipamiento, incorporar tecnología, sostener capital de trabajo o expandir sus operaciones. La disponibilidad de esos recursos incide tanto en la actividad de cada firma como en su capacidad para generar puestos de trabajo.

Passalacqua destacó la circulación del dinero y el turismo
Por su parte, el gobernador Hugo Passalacqua se refirió a la importancia de mejorar la circulación del dinero y al lugar del turismo dentro de la economía misionera. Su planteo relacionó la actividad turística que siempre tuvo San Ignacio con el movimiento económico que genera a través del consumo, los servicios y el trabajo. En ese contexto, también hizo referencia a la importancia de una mirada cercana y humana en la relación con las personas.

San Ignacio ocupa un lugar relevante en el circuito turístico provincial por su patrimonio histórico y cultural, especialmente por las reducciones jesuíticas, que atraen visitantes y movilizan actividades comerciales, gastronómicas, hoteleras y de transporte. La disponibilidad de servicios financieros forma parte de la infraestructura que acompaña ese movimiento, tanto para los residentes como para los emprendimientos vinculados con la actividad.

Infraestructura y desarrollo 
La inversión cercana a los $800 millones implica una apuesta concreta a la infraestructura. A su vez, la incorporación de energía renovable y baterías introduce criterios de eficiencia energética en el funcionamiento cotidiano de la sede, mientras que las terminales de autoservicio amplían las opciones disponibles para realizar operaciones bancarias. 

Su impacto será mayor si ese acceso se traduce también en financiamiento disponible, mejores condiciones para invertir y herramientas adecuadas para las necesidades de cada sector.
El desafío ahora consiste en vincular este tipo de inversiones con una dinámica más amplia de desarrollo; más actividad, empleo, acceso al crédito y oportunidades para las empresas locales.

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