2026-10-27

Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos con su familia y el Gobierno de Trump le otorgará visas

La Casa Blanca confirmó que el Departamento de Estado les permitirá el ingreso, dos días después de la derrota del senador frente a Lula.

El senador brasileño Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos en la tarde de este martes 27 de octubre, junto a su esposa Fernanda y sus dos hijas, y el Gobierno de Donald Trump le otorgará visas a él y a toda su familia. La llegada se produjo apenas dos días después de perder el balotaje frente a Lula da Silva, y a pesar de la orden del Supremo Tribunal Federal que le prohibía salir de Brasil y lo obligaba a entregar sus pasaportes. Todavía no se sabe con precisión dónde está: se preveía que aterrizara en Florida, pero no hubo una confirmación oficial sobre su ubicación.

La novedad llegó a la noche, cuando la Casa Blanca oficializó la decisión. “El Departamento de Estado expedirá visas a Flávio Bolsonaro y su familia y les permitirá la entrada a Estados Unidos”, informó un portavoz de la administración. Antes, un alto funcionario del Departamento de Estado había adelantado lo mismo. El abogado mexicano Simón Levy, vinculado al movimiento MAGA, aseguró que el senador llegó “sano y salvo”. Una fuente brasileña cercana a Flávio afirmó que el político temía ser arrestado en su país.

Visas sí, asilo todavía sin definir

Hay una diferencia clave en este punto. Las visas permiten el ingreso al país, pero no equivalen a un asilo político, que es un trámite distinto. Allegados al senador sostienen que presentará la solicitud de asilo ante la administración Trump apenas pise suelo estadounidense. Levy fue más lejos y aseguró que el gobierno republicano ya autorizó la concesión. Sin embargo, la confirmación oficial no aclaró si existe una decisión formal sobre una eventual solicitud de protección internacional.

El vínculo con Washington tiene un antecedente reciente. En mayo de 2026, en plena campaña, Flávio viajó a Estados Unidos y se reunió con Trump en la Casa Blanca. Además, en ese país vive su hermano Eduardo, exdiputado que perdió su banca y fue condenado por el Supremo Tribunal Federal a cuatro años y dos meses de prisión por coacción en el curso de un proceso. Según allegados, Flávio sería recibido por simpatizantes bolsonaristas y luego se reuniría con él.

Un viaje negado hasta último momento

La secuencia de las últimas horas estuvo cargada de contradicciones. El lunes, después de que el juez Alexandre de Moraes ordenara entregar los pasaportes, Flávio aseguró que cumpliría la orden y que se quedaría en Brasil para organizar a la oposición: “Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme”. También negó haber dicho que dejaría el país si perdía, tal como había planteado Eduardo antes de las elecciones.

El martes, el plazo venció a las 11 sin que presentara los documentos. La Policía Federal canceló entonces su pasaporte común y el diplomático. Para entonces, el senador había dejado de responder a su entorno: su último mensaje conocido fue a las 8, dirigido a Rogério Marinho, coordinador de su campaña, a quien le dijo que estaba “tranquilizando sus pensamientos”. Sus hijas, además, no asistieron ese día a sus escuelas en Brasilia. Horas antes de confirmarse el viaje, tanto Flávio como Eduardo habían desmentido las versiones, y Eduardo llegó a ironizar con ellas.

Durante la mañana también se había especulado con una salida por la Argentina, desde el aeropuerto de Puerto Iguazú, en Misiones, donde un avión privado quedó demorado y fue inspeccionado. El Gobierno argentino negó que el senador hubiera ingresado al país, aseguró que el plan de vuelo no incluía a integrantes de su familia y afirmó que no recibió ningún pedido de asilo. Cómo salió finalmente de Brasil sigue sin aclararse.

Las causas judiciales que enfrenta

Flávio Bolsonaro está involucrado en investigaciones del Supremo Tribunal Federal por presunto lavado de dinero, corrupción y evasión de divisas. Una de ellas gira en torno a su vínculo con el abogado Willer Tomaz y a empresas con movimientos sospechosos de dinero, entre ellas plataformas de apuestas deportivas. El expediente está bajo secreto judicial y tanto el senador como Tomaz niegan haber cometido irregularidades. Su mandato en el Senado termina a fines de enero de 2027, y entonces podría perder el fuero que hoy lo ubica ante el máximo tribunal.

El episodio recuerda el viaje que hizo su padre, Jair Bolsonaro, a Estados Unidos después de perder las elecciones de 2022 frente a Lula. El expresidente regresó a Brasil y hoy cumple una condena de 27 años de prisión por la trama golpista.

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