2026-10-25

Por el hecho hay dos jóvenes detenidos

Crimen de Guido Rippel: “Para nosotros, institucionalmente, el caso está esclarecido”

Sandro Martínez, jefe de la Policía, realizó una cronología de las labores investigativas por el asesinato del joven y resaltó la articulación que se dio entre la fuerza provincial y la Justicia

A casi tres semanas de que se descubriera el cruento asesinato del joven Guido Rippel (20) en Posadas, el expediente que investiga las circunstancias del conmocionante suceso registra importantes avances en torno a la búsqueda de su esclarecimiento total.

Todo esto, en gran medida, a partir del arduo trabajo coordinado que llevó adelante desde el minuto cero la Policía de Misiones, a través de sus distintas dependencias especializadas, junto a las autoridades del Juzgado de Instrucción Tres de la capital provincial, encabezadas por el juez Fernando Verón. Y que permitieron el arresto de los dos presuntos autores del crimen en apenas un puñado de horas posteriores al hallazgo del cuerpo.

En torno a cómo se lograron estos importantes avances para el expediente, El Territorio entrevistó al comisario general Sandro Martínez, jefe de la Policía de Misiones, quien junto al juez Verón encabezó las distintas diligencias investigativas que derivaron en la detención de Luciano R. (19) y de Damián C. (22). El primero, presunto autor de los disparos mortales, y su supuesto cómplice quien habría colaborado activamente en el ocultamiento y descarte del cuerpo.

“Yo tomo conocimiento a las 16 aproximadamente de esa situación. Me llama el jefe de la Unidad informando que habían encontrado un vehículo, en la zona de atrás del aeropuerto. Luego me llama el jefe del Centro Integral 911 que alertaban mediante un llamado que estaba ese vehículo en ese lugar. Luego, me apersono en el lugar, también estaba presente el juez de instrucción penal de turno y ya el panorama era dificil, complejo. En mi carrera policial, que tengo más de 30 años de servicio, pocas veces se ve este tipo de situaciones en donde lo que veiamos dentro de ese vehículo daba a que podría ser restos humanos. Porque a simple vista era muy difícil de determinar”, señaló Martínez sobre cómo se descubrió el VW Polo aquella tarde del pasado 7 de octubre en la zona de Potrero Barrero, detrás del aeropuerto capitalino.

“Ante esa situación, decidí mandar a todos los equipos que teníamos. Acá quiero destacar la coordinación, al trabajo de la Justicia y al trabajo policial, porque eso también hizo a los resultados y que en doce horas ya estábamos en ese momento de decir que el hecho estaba prácticamente esclarecido”, comentó el mandamás policial.

Actó seguido, recordó que se convocó a profesionales del Cuerpo Médico Forense para las primeras labores periciales en el lugar del hallazgo, instancia en donde se comenzaron a recabar datos sobre lo ocurrido.

“No podíamos determinar a qué hora más o menos ocurrió el hecho porque ya evidentemente esa situación había sido hacía rato. Todo eso porque la temperatura del lugar era una temperatura que no concidía con algo reciente”, recordó Martínez, a lo que añadió que en dicha instancia fue clave el trabajo que se hizo con los drones de la fuerza sobre toda la zona de Potrero Barrero.

“Con el dron pudimos determinar, a raíz de la temperatura, porque tiene una forma de pericia de comparar la temperatura del vehículo con la del suelo y hacer una línea de tiempo y establecer, más o menos, una hora aproximada donde habria ocurrido esa situación”.

Una pista a seguir

Siempre desde la cronología que realizó Martínez sobre los pasos investigativos, detalló que el paso siguiente fue la recolección de testimonios. Instancia en donde surgió el dato de la denuncia por la desaparición de la víctima, la cual había sido alertada por sus padres esa misma mañana en sede policial.

“El panorama era muy complejo, teníamos muchos datos, pero empezamos a trabajar con la recolección de testimonios, teniamos una denuncia previa de una persona desaparecida que podría coincidir, pero tampoco teníamos certezas que eso podría ser así, que era la desaparición del joven Rippel. La denuncia fue radicada en horas de la mañana por el padre y se hizo todo una búsqueda, incluso toda la Policía estaba abocada a la búsqueda de Rippel y la primera hipótesis nos daba esa línea, que esos restos podrían pertenecer a Rippel, pero teníamos que trabajar en ese sentido”.

Y añadió: “Y esa fue una hipótesis que comenzamos a trabajar desde el primer momento, por eso inmediatamente convocamos a Investigaciones Complejas, a Homicidios, todos estuvimos al frente y terminamos a la madrugada con el juez, allanando y realizando distintas diligencias. Es ahí donde surge un dato que podría ser Rippel con relación a una deuda con determinada persona, que empezamos a trabajar en ese sentido”.

También, remarcó que el hallazgo de los registros de una cámara de seguridad fueron encaminando las pesquisas hasta llegar, luego de distintas testimoniales, al primero de los allanamientos ordenados en el marco de la causa. Y que se concretó en la vivienda del menor de los implicados y en donde si bien no fue hallado en ese momento el sospechoso, sí se hallaron elementos de valor para la investigación.

“Nosotros desde la institucion policial creemos que estas dos personas tienen mucho que explicar, o tienen relación directa con el caso que se investiga. Esta semana hemos confirmado que la persona que estaba dentro de ese vehículo, los restos, pertenecían a Rippel y que es un dato oficial que está confirmado por ADN. Fue una investigación muy compleja, pero creo que el resultado obedece al trabajo en equipo y a la cordinación, tanto del cuerpo médico forense, la Justicia por su lado y la Policía por el otro. Lamentablemente nosotros no queremos que estos hechos pasen, porque generan zozobra en la sociedad y porque hubo mucha gente que relacionó con otras cosas y que generan intranquilidad. Pero creo que la institución estuvo a la altura de las circunstancias y creo que en menos de doce horas el hecho estaba esclarecido”, aseguró el entrevistado.

Coordinación clave

En otro tramo de la charla, Martínez hizo hincapié a la coordinación que se logró mediante el aporte de datos por parte del Centro Integral de Operaciones 911 de la fuerza provincial, a través de los anillos digitales que existen en la ciudad en materia de seguridad.

“Nosotros tenemos seguimiento a través de los anillos digitales que fueron incorporados a la seguridad pública. Tenemos 5.000 cámaras en la provincia y acá en Posadas tenemos anillos digitales en donde podemos establecer que un vehículo o una persona está relacionada a un delito. A través de esos anillos digitales podemos saber si está dentro de Posadas o fuera de la ciudad”.

A su vez, resaltó que “las cámaras de 911 fueron cruciales para esto, la colaboración de la gente también, porque tuvimos aportes de la sociedad, testimonios que fueron incorporados al expediente, junto con las pericias científicas. Yo siempre digo que los indicios, o la evidencia que la Policía va recolectando en su investigación tienen que transformarse en una prueba y esa prueba tiene que tener la fuerza suficiente para poder vivir el tiempo que dure el proceso. Hasta que esa persona llegue a juicio. Va a pasar un tiempo para que estas dos personas lleguen a un juicio y estos elementos tienen que ser convicentes para que en algún momento se llegue a una condena y esa condena sea ejemplar y caiga todo el peso de la ley”.

Por otro lado, al referirse a una de las características del hecho mencionó que el “vehículo estaba totalmente incinerado, el parabrisa del vehículo se llegó a derretir por la temperatura. Y si un vidrio, que está preparado para resistir golpes o altas temperaturas, se haya derretido evidentemente hubo algún tipo de acelerante. Prácticamente no sabíamos qué vehículo era ni qué había adentro, pero nuestra primera hipótesis que se termina confirmando después con el ADN oficial nos decía que ese cuerpo podía ser de Rippel. En ese contexto ya estaba la mamá y el papá. Yo hablé con ellos y ellos también necesitaban una respuesta, lo más urgente posible, y la sociedad sobre todo necesitaba una respuesta. Por eso reuní a todo el equipo en ese lugar, al jefe del comando, al jefe de unidades, a los jefes de las unidades especiales porque esto había que resolverlo de inmediato”.

“La presencia del juez en el lugar nos ayudó muchísimo porque todo lo que le podemos pedir es expeditivo. Porque el juez al estar en el lugar ya ordena las diligencias y en ese ordenamiento hace que nosotros, a las tres de la mañana, tengamos a una persona detenida, varios elementos relacionados al hecho y ya con una persona que nosotros considerabamos prófuga y que ya teníamos todo los equipos de búsqueda. Y que para nosotros la única opción que él tenía era ponerse a disposición de la Justicia, no había otra forma, porque tarde o temprano lo íbamos a encontrar”, sostuvo Martínez en relación a la identificación de los dos implicados.

“Para nosotros, institucionalmente, el caso está esclarecido. Si bien el expediente sigue, la investigación también, porque hay elementos que todavía nos faltan incorporar. Pero creemos que hemos dado una respuesta a la familia sobre todo, que estos días ha podido despedir a su hijo y por supuesto que uno no puede de alguna forma compesar el dolor que seguramente está pasando esa familia, pero la institución ha puesto todo para que hoy tenga este esclarecimiento”.

Relevamiento de pruebas y otras claves en el caso

En casa de ambos implicados se hallaron elementos de valor para la causa.

Sandro Martínez también ponderó el grupo humano y el equipamiento de alto nivel investigativo policial con que cuenta actualmente la Dirección Policía Científica. Que también resultó importante en los avances que mostró la pesquisa por este caso, junto a la labor conjunta y coordinada con profesionales del Cuerpo Médico Forense.

“Acá tenemos el levantamiento de ADN, el tema de la pericia final se trabajó con pericia balística, se trabajó con restos de ADN, vino personal de Bomberos, se hizo una pericia completa con presencia judicial. Levantamos elementos de interés para la causa que fueron incorporados al expediente y que yo por una cuestión de respeto al expediente no quiero dar detalles precisos para no entorpecer la investigación”, detalló el jefe policial.

Y añadió: “En esa pericia completa se hallaron varios elementos de interés e importantes que fueron recolectados y puestos a disposición de la Justicia. También en la casa de las dos personas que hoy están detenidas, que están imputadas por el juez de instrucción, hemos encontrado elementos de interés para la causa y que también fueron incorporados al expediente judicial”.

También, remarcó la labor de la Policía Científica y de la Dirección Homicidios en el caso: “Son personas que fueron seleccionadas y que fueron capacitadas, tanto a nivel interno como a nivel nacional e internacional y son las personas que intervienen cuando suceden este tipo de casos que no queremos que sucedan, y que los demás policías trabajamos para darle mayor seguridad a los misioneros. Con mucha presencia en el territorio, tanto en las áreas rurales como en las ciudades. Pero bueno, estos hechos a veces suceden y, cuando suceden, nosotros tenemos que estar a la altura de las circunstancias y rápidamente esclarecer las circunstancias del hecho”.

El reclamo por una deuda que desembocó en un cruento asesinato

El VW Polo de Rippel fue hallado a las 15.30 del pasado miércoles 7 de octubre.

Por el crimen, tanto Damián C. (22) como Luciano R. (19) están detenidos y acusados de asesinar a Guido Rippel (20) efectuando cinco disparos y luego incinerando su cuerpo dentro de su propio vehículo en un predio de Potrero Barrero, en la zona de Itaembé Guazú.

Ambos fueron trasladados días posteriores a su arresto al Juzgado de Instrucción Tres de Posadas para tomar el primer contacto con la Justicia y responder por el crimen. En ese marco, fueron indagados por el juez Fernando Verón y la fiscal Adriana Herbociani, instancia en la que fueron imputados -en distinto grado- por el homicidio de Rippel, siendo Luciano R. el apuntado como supuesto autor material.

Al ser interrogados por las autoridades sobre su versión de los hechos, los dos amigos tomaron distintos caminos. El menor de los implicados optó por abstenerse a declarar, mientras que Damián C. eligió hablar y dar su versión de los hechos.

En ese contexto, mencionó que fue llamado por Luciano R., quien le pidió ayuda para descartar el cuerpo de Rippel, quien para ese entonces -según la coartada del joven- ya estaba sin vida por las heridas de bala recibidas.

Cabe mencionar que los dos implicados están acusados de homicidio agravado -figura que prevé prisión perpetua-, mientras se prosigue con los análisis de las pruebas halladas.

Auto incinerado

Como viene informando este medio, el fatídico episodio fue descubierto en la tarde del pasado miércoles 7 de octubre, cuando el propietario de un predio en Potrero Barrero llamó a la Policía denunciando que un automóvil se incendiada en su terreno. Al llegar al lugar y luego de sofocar las llamas del automóvil, los efectivos se encontraron con una escena de terror.

Dentro del baúl encontraron restos óseos totalmente calcinados. A partir de allí comenzó una investigación que derivó en dos allanamientos y en la rápida detención de uno de los implicados en el crimen.

En uno de los procedimientos, la Policía allanó una vivienda en la Chacra 111 de Posadas y detuvo a Damián C. (22), apuntado como uno de los responsables de la muerte de Rippel (20) -hasta ese momento no identificado-.

En simultáneo, se allanó un domicilio del barrio Santa Rita, en el cual reside Luciano R. (19), que para ese entonces ya se había dado a la fuga. En el lugar, los efectivos incautaron varios casquillos que habrían sido utilizados por el homicida para cometer el crimen, entre otros elementos de valor para la investigación.

Se presume que allí, ocurrieron los disparos que le causaron la muerte al hijo de un comisario retirado de la fuerza provincial.

Finalmente, el joven de 19 años se entregó ese mismo viernes en la comisaría de Puerto Rico y luego fue trasladado a Posadas para quedar a disposición de la Justicia.

La hipótesis más fuerte que manejan los investigadores por el macabro crimen es la de una deuda por propiedades que Luciano R. -quien era amigo de años con la víctima- mantenía y que Rippel debía cobrar.

Justamente, lo que se pudo reconstruir hasta el momento es que la víctima fue citada por su amigo la noche del martes 6 de octubre, para poder charlar y resolver esa deuda. Por lo que Rippel, luego de dejar a su pareja en la casa, se habría dirigido a la vivienda ubicada en el barrio Santa Rita.

Fue lo último que se supo del joven de 20 años con vida. Finalmente su vehículo Volkswagen Polo fue hallado un día después, consumido por las llamas y con su cuerpo en el interior del baúl.

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