2026-10-17

La defensa pedirá un perfil psicológico de los acusados

Caso Rippel: “Mi cliente dice que no fue él y yo le creo, el móvil es endeble”

El abogado de Luciano R. (19), principal sospechoso del crimen de Guido Rippel (20) descubierto el 7 de octubre en Posadas, cuestionó la indagatoria del segundo acusado

Las investigaciones para esclarecer el crimen del joven Guido Néstor Adriel Rippel (20), descubierto en la tarde del pasado 7 de octubre cuando hallaron un auto blanco incinerado en la zona de Potrero Barrero -en cercanías al aeropuerto de Posadas-, continúa su curso a la espera de los resultados de las pericias balísticas y los análisis de los teléfonos llevados a cabo por los profesionales de Cibercrimen y de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic).

Como sospechosos del homicidio del joven de 20 años, quien fue baleado y luego quemado junto a su Volkswagen Polo Trucker, hay dos jóvenes identificados como Damián C. (22) y Luciano R. (19), quienes ya fueron notificados de los cargos en su contra y permanecen detenidos a disposición de la Justicia, luego de que en indagatoria el mayor de los acusados diera su versión de los hechos y el menor de ellos se abstuviera.

En ese marco, Waldemar Krieger -abogado defensor de Luciano R.- en diálogo con El Territorio se refirió a la causa, sosteniendo que su defendido “es inocente” e incluso aclarando que la causa está en su etapa inicial y que todavía resta mucho por hacer, cuestionando que “no está resuelta”.

En primer lugar, expresó que brindaba su solidaridad con la familia de la víctima, ya que “para ellos no es un auto nomás lo que se publica, para ellos es el ataúd de su hijo”. En relación a cómo fue la detención de su cliente, Krieger indicó que “él se entregó, dijeron que lo tenían cercado y él se fue solo a la comisaría, ni siquiera pretendió cruzar el río como se dijo”.

Además, adelantó que su defendido no declaró en su indagatoria debido a que “no sabíamos qué había en el expediente todavía, más adelante cuando se incorporen más pruebas sí hablará”, incluso señalando que “no sabemos con certezas si es el cuerpo de Rippel”.

Perfil psicológico

Justamente, entre las pruebas que se deben incorporar, el letrado explicó que lo primero con lo que quiere avanzar es con el pedido de realizar el perfil psicológico de su defendido y del otro acusado.

Por otra parte, el defensor particular contó que Rippel y Luciano eran amigos desde la adolescencia, “jugaron al fútbol y se conocen desde los 14 años”. Mientras que sobre los dos acusados sostuvo que ninguno tiene antecedentes, cuestionando que si bien Damián C. habló en indagatoria, “tuvo contradicciones, primero dijo que pasó por ahí, después que Luciano le llamó”.

En esa línea, también expresó que “no creo que haya un móvil de crimen, porque matarlo por una supuesta propiedad que era del papá de Luciano y meter a otra persona es muy endeble esa teoría”.

Damián C. fue detenido horas después de descubrirse el asesinato de Rippel. Foto: Polmis

Por último, Krieger reconstruyó el día de la detención de su defendido, relatando que “ese día -jueves- a las 8 de la mañana le piden que vaya a declarar a la Policía y se fue caminando. Le dijeron que tenía que entregar su celular y lo dio”.

En ese momento el joven no quedó detenido, por lo que volvió a su vivienda en Puerto Rico. Sin embargo, en horas de la noche allanaron la propiedad y procedieron con la detención del joven.

“Mi cliente me dice ‘yo no fui’ y yo le creo. También hablé con la familia, yo quiero saber la verdad”, concluyó el defensor del apuntado como autor material del asesinato.

El hecho

Como viene informando este medio, el fatídico episodio fue descubierto en la tarde del miércoles 7 de octubre, cuando el propietario de un predio en Potrero Barrero llamó a la Policía denunciando que un automóvil se incendiaba en su terreno. Al llegar al lugar y luego de sofocar las llamas del automóvil, los efectivos se encontraron con una escena de terror.

Dentro del baúl del rodado encontraron restos óseos totalmente calcinados. A partir de allí comenzó una investigación que derivó en dos allanamientos y en la rápida detención de uno de los implicados en el crimen.

En un primer procedimiento, la Policía allanó una vivienda en la chacra 111 de Posadas y detuvo a Damián C. (22), apuntado como uno de los responsables de la muerte de Rippel (20) -hasta ese momento no identificado-.

En simultáneo, se allanó un domicilio del barrio Santa Rita, en el cual reside Luciano R. (19), que para ese entonces ya se había dado a la fuga.

En el lugar, los efectivos incautaron varios casquillos que habrían sido utilizados por el homicida para cometer el crimen, entre otros elementos de valor para la investigación.

Se presume que allí se concretaron los disparos que le causaron la muerte al hijo de un comisario retirado de la provincia de Misiones.

Finalmente, el joven de 19 años se entregó en la comisaría de Puerto Rico y luego fue trasladado a Posadas para quedar a disposición de la Justicia.

La hipótesis más fuerte que manejan los investigadores por el macabro crimen es la de una deuda por propiedades que Luciano R. -quien era amigo de años con la víctima- mantenía y que Rippel debía cobrar.

Justamente, lo que se pudo reconstruir hasta el momento es que Guido fue citado por su amigo en la noche del martes 6 para charlar y resolver esa deuda, por lo que la víctima, luego de dejar a su pareja en la casa, se habría dirigido a la vivienda ubicada en el barrio Santa Rita.

Fue lo último que se supo de Rippel con vida. Finalmente su vehículo Volkswagen Polo fue hallado un día después, consumido por las llamas y con su cuerpo en el interior del baúl.

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