2026-10-16

Caso Nancy Godoy qué se sabe de los cinco detenidos y qué rol les atribuye la Justicia

La Fiscalía señaló al capataz Ireneo Zarza como principal sospechoso, investiga una posible colaboración de Rosa Leguizamón y busca determinar la participación de Nahuel Rojas y Felipe Sandoval. Bordón está imputado por falso testimonio.

La investigación por la desaparición de Nancy Estela Godoy sumó este viernes un capítulo clave. En la Fiscalía de Esquina se desarrollaron las audiencias de imputación contra los sospechosos, con una diferenciación de las responsabilidades penales que los investigadores atribuyen a cada uno. La causa avanzó hacia la hipótesis de un homicidio, mientras continúan los rastrillajes y las medidas periciales para reconstruir las últimas horas de la docente.

La jornada comenzó con la audiencia de Rosa Leguizamón, vecina de la escuela rural y una de las primeras personas que alertó sobre la desaparición. La mujer fue imputada como coautora de homicidio simple, una calificación que generó reparos en la querella, que considera que el caso debe investigarse como femicidio.

Posteriormente fue el turno de Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí; Nahuel Rojas, pareja de Leguizamón; y Felipe Sandoval, otro trabajador rural. Los tres fueron imputados como coautores de femicidio. En tanto, Bordón, detenido desde los primeros días de la investigación, quedó acusado de falso testimonio.

Ireneo Zarza, el principal sospechoso señalado por los investigadores

La situación de Zarza adquirió especial relevancia a partir de los testimonios incorporados al expediente. El hombre se desempeñaba como capataz de la estancia El Curupí, un establecimiento rural cercano a la escuela donde Nancy trabajaba como directora suplente.

La investigación lo ubica durante las horas previas a la desaparición en un puesto precario conocido como “la tapera”, situado a unos 150 metros del establecimiento educativo. De acuerdo con los testimonios reunidos, el trabajador solía permanecer o pasar la noche en ese lugar.

Los investigadores consideran que Zarza podría haber sido el autor material del crimen, aunque esa hipótesis deberá sostenerse con pruebas durante el proceso judicial. Su detención se concretó el miércoles por la noche, luego de una serie de allanamientos y nuevas diligencias en el área rural.

Otro elemento incorporado a la pesquisa fue el hallazgo de una boina en las inmediaciones de la escuela que, según la reconstrucción publicada sobre el caso, el capataz habría reconocido como propia ante los policías. También se analizó una coartada que todavía no había podido ser corroborada: Zarza habría afirmado que pasó el fin de semana en la vivienda de sus suegros, ubicada a menos de un kilómetro del establecimiento.

La Fiscalía intenta establecer qué ocurrió en ese sector y si el puesto rural tuvo relación directa con la desaparición. Hasta el momento, sin embargo, el cuerpo de Nancy no fue localizado.

De alertar sobre la desaparición a quedar imputada por homicidio

La situación de Rosa Leguizamón es uno de los puntos más delicados del expediente. La mujer conocía a Nancy y participaba de los traslados que la docente realizaba para llegar a la escuela rural. Su vivienda, además, se encontraba en las inmediaciones del establecimiento educativo.

La hipótesis de los investigadores sostiene que pudo haber facilitado el hecho mediante información engañosa sobre los movimientos de las personas que se encontraban en la estancia. Según los elementos difundidos durante la investigación, habría dicho a Nancy que no habría movilidad disponible para regresar a Esquina durante aquel fin de semana, aunque posteriormente se conoció que uno de los hijos de los propietarios del establecimiento había viajado hacia la ciudad.

También se analizaron contradicciones sobre un supuesto viaje de Leguizamón a Sauce, localidad donde estudian sus hijos y donde se habría realizado una fiesta de doma. Los investigadores contrastaron sus declaraciones con mensajes y registros audiovisuales que podían ayudar a reconstruir sus movimientos.

Otro elemento relevante surgió de un allanamiento realizado en su vivienda, donde se secuestraron una campera negra y dos alpargatas que, según la hipótesis investigativa, podrían pertenecer a la docente. La procedencia de esas prendas y su eventual relación con el caso deben establecerse mediante reconocimientos y pericias.

Leguizamón había sido detenida inicialmente por una posible participación en el encubrimiento. Con la imputación de este viernes, su situación procesal cambió y ahora deberá responder por una presunta intervención como coautora de homicidio simple.

Su defensa, por su parte, rechazó las sospechas y sostuvo públicamente que la mujer desconoce qué ocurrió con Nancy. También negó que existan elementos concluyentes que la vinculen con el hecho. La acusación deberá ser evaluada durante el avance de la causa.

Nahuel Rojas y Felipe Sandoval, bajo investigación por femicidio

Rojas, pareja de Leguizamón, también quedó imputado como coautor de femicidio. Su situación había comenzado a ser investigada después de que los fiscales detectaran presuntas contradicciones en las declaraciones vinculadas con los días en que Nancy desapareció.

Entre los elementos que llamaron la atención de los investigadores figura un registro audiovisual en el que Rojas aparece rompiendo una ventana de la escuela con un machete, pese a que la puerta de acceso tenía una llave colocada del lado exterior. Esa secuencia forma parte de los datos que se buscan contextualizar dentro de la investigación.

No obstante, hasta el momento no se había establecido públicamente de manera concluyente qué función habría cumplido Rojas en el presunto crimen. Su imputación como coautor implica que la Fiscalía le atribuye una posible participación conjunta, pero el alcance concreto de esa intervención deberá esclarecerse con las pruebas.

En cuanto a Sandoval, también trabajador rural vinculado con la estancia, fue detenido junto con Zarza durante los procedimientos del miércoles por la noche. La información difundida hasta el momento no permite precisar qué conducta específica le atribuyen los investigadores ni cuál habría sido su aporte en los hechos. Pese a ello, recibió la misma calificación penal que los otros dos hombres.

La reconstrucción de los movimientos de los trabajadores de la estancia, las declaraciones de testigos y los resultados de los peritajes serán fundamentales para determinar si existió una actuación coordinada y qué grado de responsabilidad le corresponde a cada acusado.

Bordón, el primer detenido de la causa

Ernesto Ezequiel Bordón completa la lista de los cinco detenidos. Su situación se diferencia de la de los otros cuatro sospechosos porque quedó imputado por falso testimonio.

El hombre había sido detenido durante las primeras etapas de la investigación, luego de que los investigadores consideraran que parte de la información que aportó no podía ser corroborada. Su declaración habría incluido referencias a que Nancy fue víctima de un crimen, aunque los detalles y la validez de esos dichos son materia de discusión judicial.

Durante un allanamiento en su vivienda se secuestraron cuatro cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas. Los elementos fueron enviados a peritaje para determinar la naturaleza de las manchas y establecer si guardan alguna relación con el expediente.

Su abogado cuestionó las circunstancias en las que se obtuvo la declaración y sostuvo que su defendido habría sido presionado y maltratado durante la detención. Ese planteo también deberá ser evaluado en el marco de las actuaciones.

Por ahora, la imputación de Bordón es por falso testimonio y no por femicidio. Su situación deberá analizarse por separado de la de los otros cuatro acusados.

La búsqueda de Nancy continúa y revisan pozos cercanos a la escuela

Mientras se desarrollaban las audiencias, los investigadores preparaban nuevas medidas para intentar localizar a la docente. Entre ellas se incluyó la inspección de tres antiguos pozos de agua situados en las inmediaciones de la escuela rural, una tarea que requiere precauciones por el estado de las estructuras.

La medida se suma a los rastrillajes realizados en el paraje El Malezal y en distintos sectores de la estancia El Curupí. Los investigadores buscan determinar si en alguno de esos lugares existen indicios que permitan establecer el destino de Nancy.

La toma de muestras genéticas también forma parte de las diligencias. Se recolectaron muestras de familiares y de los detenidos para contar con material de comparación ante un eventual hallazgo de restos humanos u otros elementos biológicos relevantes.

La docente, de 52 años, fue vista por última vez el 6 de octubre, cuando se dirigía a la Escuela Rural N.º 626, en el departamento de Esquina. El último contacto conocido con su familia ocurrió esa noche, cuando informó que había llegado bien a la estancia. Desde entonces no hubo noticias confirmadas sobre su paradero.

La desaparición generó una fuerte conmoción en la comunidad y movilizaciones de vecinos y familiares que reclaman respuestas. La búsqueda continúa, mientras la Fiscalía procura reconstruir lo sucedido y establecer si las sospechas sobre los cinco detenidos pueden convertirse en acusaciones sostenidas por pruebas suficientes.

La querella cuestiona la calificación de homicidio simple

La imputación de Leguizamón abrió además una discusión jurídica sobre la calificación del hecho. Gustavo Briend, abogado de la familia de Nancy, expresó su desacuerdo con la decisión de atribuirle homicidio simple y sostuvo que, a su entender, el caso debe ser investigado como femicidio.

La diferencia no es menor, porque las figuras penales contemplan distintos elementos para establecer la responsabilidad y la eventual pena. La calificación utilizada durante la etapa de imputación es provisoria y puede modificarse a medida que se incorporen nuevas pruebas.

La Fiscalía también debía avanzar durante esta jornada con la audiencia de medidas de coerción, en la que se discutía la continuidad de las detenciones. El pedido fiscal contemplaba la prisión preventiva sin plazo para los involucrados, mientras el juez debía evaluar los riesgos procesales y los argumentos de las defensas.

El expediente permanece abierto y la investigación todavía tiene interrogantes centrales por resolver: qué ocurrió con Nancy, dónde se encuentra, cuál fue la secuencia de los hechos y qué intervención tuvo cada uno de los acusados.

Con cinco personas detenidas y las imputaciones ya formalizadas, la causa ingresó en una etapa decisiva. Sin embargo, la ausencia del cuerpo y la necesidad de corroborar los indicios mantienen abierta la reconstrucción del caso.

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