Los hechos que se investigan ocurrieron en una chacra de El Alcázar
Acusado de abusar de su hijastra de 12 años seguirá tras las rejas
El Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico dispuso la prisión preventiva para un changarín de 48 años que está acusado de abusar sexualmente de su hijastra, una menor de 12 años con retraso madurativo.
Según pudo saber El Territorio con fuentes ligadas a la pesquisa, la extensión del periodo de detención para el implicado, identificado como E.M.C. (48), se dispuso a finales del mes pasado, luego de que se concretaran distintas diligencias judiciales de relevancia para la causa.
En torno a esto último, una de las pruebas más recientes que se incorporaron al expediente tiene que ver con la declaración en Cámara Gesell que la víctima dio con profesionales en psicología del Poder Judicial.
En esa instancia, brindó detalles de los hechos sobre los supuestos abusos que se le atribuyen al sospechoso, quien fue detenido inmediatamente tras la denuncia radicada por su pareja y madre de la menor.
Provisoriamente la calificación legal que se le imputó al detenido es por abuso sexual. Y por el momento continuará el proceso investigativo tras las rejas.
Además, antes de ser notificado de la preventiva, el sospechoso pasó por audiencia indagatoria ante el juez Manuel Balanda Gómez, en donde se abstuvo de declarar.
Investigación
Según los hechos denunciados en sede policial, el pasado 27 de agosto, en horas de la tarde, el acusado habría abusado sexualmente de su hijastra, quien al momento del hecho tenía 12 años y que padece de retraso madurativo.
El ataque se habría producido en inmediaciones a una plantación de palta y un yerbal, ubicado a unos 100 metros de donde vivía la víctima junto a su madre en la localidad de El Alcázar.
Jornada en la que la progenitora se había ausentado del lugar desde muy temprano ya que había viajado a la capital provincial para un asistir a un turno para un tratamiento médico que venía siguiendo desde hacía un tiempo.
A partir de lo que se investiga, el día del ataque, el acusado le habría pedido a la víctima que lo acompañe a recolectar mandiocas, aprovechando la total confianza que había generado con la pequeña. Y tras consumar el hecho, amenazó a la menor con causarle daño a su hermana y a su madre si llegaba a contar.
Sin embargo, la víctima contó lo ocurrido a su hermana y luego a su madre, lo que derivó en la denuncia policial con la que tomó intervención el Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico.