2026-10-04

Se desviaron 20 millones de pesos

Pedirán cambiar la imputación de los acusados de estafa a la Epet 34

La querella, representada por el abogado Adrián Benítez, solicitará que la pareja sospechosa sea investigada por estafa y asociación ilícita

La causa que busca esclarecer un presunto millonario desvío de dinero que fue recaudado por la comunidad educativa de la Epet 34 de Posadas para solventar los gastos de la Estudiantina 2026 y que tiene como sospechosos a una pareja -un hombre que por la comisión de padres fue designado como tesorero y la mujer designada como presidenta de la comisión- tuvo novedades en los últimos días, respecto de la representación legal del establecimiento educativo y las distintas diligencias judiciales.

En ese marco, El Territorio pudo consignar que la parte querellante será representada por el abogado Adrián Benítez y que ya analizan con presentar un cambio de carátula tanto para Héctor B. -trabajador del colegio- como para su pareja Cristina G., quienes actualmente están imputados por el delito de administración infiel por la pérdida de 20 millones de pesos.

En tanto, la querella solicitará que los dos sean investigados por el delito de estafa y asociación ilícita, teniendo en cuenta las pruebas recolectadas hasta el momento por los profesionales de Cibercrimen y las indagatorias de los sospechosos.

En relación a lo último, fuentes judiciales manifestaron a este medio que en sus primeros contactos con la Justicia, optaron los dos por declarar. En primer lugar, Héctor B. ante el magistrado Juan Manuel Monte -titular del Juzgado de Instrucción Dos de Posadas- explicó que lo sucedido fue un error ya que no se había dado cuenta que estaba usando dinero de más y que pertenecía a lo recaudado por el colegio, ya que tiene una sola cuenta donde ingresaba todo el dinero.

Por su parte, su pareja y hasta ahora imputada como partícipe de administración infiel, también declaró dejando muchos detalles sobre la utilización del dinero.

Por otro lado, la Justicia todavía tiene pendiente resolver sobre la situación procesal de Héctor B., cuyo defensor solicitó la excarcelación, acordando que el hombre entregaría un vehículo a su poder para poder cubrir parte de la plata que fue recaudada por los padres del colegio.

Lo cierto es que los chicos por la actividad ilícita fueron afectados principalmente con deudas que oscilan los 3 millones de pesos por la elaboración de los trajes para participar en la fiesta educativa que se celebra cada año.

Por otra parte, los denunciantes contaron que desde un principio el principal acusado se manejó con excusas cuando se trataba de la recaudación del efectivo. Incluso, mencionaron, en una venta de pollos llegó a decir que no hubo ganancias, algo que tomaron extraño, ya que parte de la mercadería fue donada.

Primer monto

Como viene informando este medio, en un primer momento se estimó que el faltante rondaba los 6 millones de pesos. Sin embargo, de acuerdo con el avance de la investigación y el análisis realizado por Cibercrimen sobre movimientos bancarios, transacciones y comprobantes aportados por las familias, el dinero utilizado por el principal acusado ascendería a unos 20 millones de pesos.

En ese contexto, Santiago Villagra -director de la banda de música de la Epet 34- explicó ante El Territorio que inicialmente habían calculado un faltante de alrededor de 9 millones, aunque el hombre señalado devolvió 3 millones cuando se le reclamó por el dinero.

“Nosotros al principio, haciendo las cuentas y viendo todo el tipo de movimiento que hubo, calculamos unos 6 millones de pesos que se robó. En realidad eran 9 millones, pero en el momento que se le pidió una explicación dijo que iba a devolver la plata y de eso nos devolvió 3 millones de pesos”, relató.

Posteriormente, el análisis de las cuentas permitió establecer un monto mayor. “Por parte de Cibercrimen, que examinó todo el celular, las transacciones de sus cuentas, y también con el testimonio de los padres que entregaron los comprobantes y todo, se llegó a una conclusión de que son 20 millones de pesos que él utilizó”, señaló Villagra.

Elegido como tesorero

Respecto de cómo se produjo el desvío del dinero, se supo que Héctor B., quien tiene una hija que es alumna de la institución, durante el año pasado había participado en la Comisión de Padres y, posteriormente, fue elegido tesorero, mientras que su pareja, de 38 años, quedó como presidenta de la comisión.

Villagra explicó que la elección se produjo luego de varias reuniones entre padres y representantes de la institución.

“Prácticamente, al momento de charlar todo y también que él explicó varias cosas, como administrar la plata y todo eso, es como que básicamente nos endulzó -por así decirlo- el oído y de ahí vimos como la mejor opción para que sea tesorero”, contó.

El dinero recaudado durante meses terminaba en una cuenta administrada por el hombre. Según el relato del director de la banda, las sospechas comenzaron cuando los responsables de la organización intentaron realizar una rendición de cuentas.

La comunidad educativa había organizado distintas actividades para reunir fondos, entre ellas venta de pastelitos, locro, empanadas, pizzas y pollo. También los estudiantes realizaron un importante trabajo de venta para colaborar con la recaudación.

El problema surgió cuando, al momento de revisar los números, comenzaron a aparecer inconsistencias.

“Cuando se hacía una venta grande, que se vendía demasiado, la esposa de él nos decía que teníamos pérdida. Por más que la gente incluso donaba verduras, pollo, las tapas, todo, siempre decía que había pérdida”, relató.

Frente a esas diferencias, los integrantes de la comunidad educativa comenzaron a realizar sus propios cálculos y a reclamar información sobre los movimientos de la cuenta.

Posteriormente, según Villagra, el hombre aseguró que la cuenta había sido cerrada debido al elevado movimiento de dinero.

De acuerdo con el relato de Villagra, parte del dinero habría sido destinado a gastos personales del acusado.

“Destinó todo lo que serían sus lujos prácticamente. Por ejemplo, compró ruedas nuevas, también se cargaba el tanque lleno en YPF, iba a comer afuera y pagaba ciertas aplicaciones”, afirmó.

Mientras avanza la investigación, la comunidad educativa intenta recuperar parte del dinero para poder cumplir con los compromisos asumidos y sostener la participación de los estudiantes en la Estudiantina.

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