2026-09-13

Esta semana el Eprac tomó muestras de agua en el municipio

Esperan datos de muestras de agua en Piray y exigen medidas

Concejales acusan al Ejecutivo de incumplir con la limpieza del tanque cisterna, incluida en la emergencia hídrica. Hubo casos de gastroenteritis en una escuela

El acceso al agua potable es una demanda latente en las familias de Puerto Piray. Allí, el Concejo Deliberante cuestionó que el Ejecutivo municipal no habría cumplido, hasta el momento, con la limpieza integral del tanque cisterna de almacenamiento ubicado en el barrio San José, una de las medidas contempladas en la ordenanza que declaró en junio la emergencia hídrica (y que luego se prorrogó hasta el 11 de septiembre inclusive).

Mientras sigue el acampe de vecinos autoconvocados frente a la Municipalidad ante la falta de respuestas por deficiencias en el servicio, también se registraron varios cuadros de gastroenteritis entre estudiantes y docentes de una escuela técnica de la localidad, según confirmaron fuentes consultadas por este matutino.

Desde el establecimiento indicaron que se adoptaron medidas preventivas, aunque aclararon que hasta el momento no se pudo determinar si los casos estuvieron vinculados al consumo del agua.

En paralelo, el Ente Provincial Regulador de Agua y Cloacas (Eprac) tomó muestras del agua para realizar los análisis correspondientes. Los resultados podrían conocerse el lunes.

La concejal Elizabeth Mercado, del bloque Juntos Podemos, cuestionó que una de las principales medidas establecidas por la emergencia hídrica todavía no haya sido concretada. “El tanque cisterna no se limpió”, advirtió. “Eso está como punto principal en la ordenanza de emergencia hídrica y no lo hicieron hasta el momento”.

La emergencia hídrica había sido aprobada por el Concejo Deliberante el 26 de junio por un período de quince días y posteriormente, el 11 de agosto, se aprobó una prórroga por un mes. Una vez vencido ese plazo, el cuerpo deberá volver a tratar la situación, con la posibilidad de disponer una nueva extensión de la medida.

En la sesión ordinaria del martes 8 de septiembre, el mismo bloque legislativo solicitó información sobre los productos e insumos utilizados para la potabilización del agua en la planta ubicada sobre el arroyo Piray Guazú, además de documentación relacionada con la limpieza de la cisterna municipal del barrio San José.

A su vez, la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Legislación emitió un pedido de comunicación de “inmediato cumplimiento” para que se realice la limpieza integral del tanque de almacenamiento, conforme a lo dispuesto en las ordenanzas N° 05/2026 y N° 07/2026.

Desde el Concejo señalaron que, ante la falta de información oficial por parte del Ejecutivo, los pedidos de comunicación constituyen actualmente una de las vías utilizadas para intentar obtener precisiones sobre el estado del servicio y las medidas adoptadas.

El Eprac tomó muestras

En medio de los reclamos vecinales que vienen hace una semana, personal del Eprac estuvo el martes en el municipio, luego de que los vecinos hicieran llegar al organismo una nota para plantear la situación.

Desde el Concejo cuestionaron que la emergencia hídrica no haya sido comunicada por el Ejecutivo al organismo provincial y señalaron que la intervención se produjo a partir del reclamo de los vecinos.

El organismo tomó muestras del agua y ahora se esperan los resultados de laboratorio. Los ediles estimaron que la información estaría disponible mañana, lo que podría aportar elementos para determinar las condiciones actuales del agua que reciben los habitantes de Puerto Piray.

Por otra parte, Mercado contó que se requirieron datos públicos sobre casos de gastroenteritis registrados en el hospital local. “Hemos presentado a la dirección del hospital una nota solicitando la estadística, hasta el momento no hemos recibido respuesta”, marcó.

La situación no excede al ámbito educativo. En un establecimiento con orientación técnica, confirmaron a este diario que varios estudiantes y docentes presentaron síntomas compatibles con gastroenteritis, aunque desde la institución remarcaron que no existe hasta el momento una confirmación sobre el origen de esos cuadros.

Hervir el agua antes de consumir se volvió rutina y hasta una obligación para evitar alguna posible intoxicación. Asimismo, se les solicitó a los estudiantes que, en la medida de sus posibilidades, lleven agua mineral para consumir en clases.

También señalaron que se brindaron indicaciones a los alumnos sobre las distintas formas de potabilización domiciliaria. “Tuvimos varios alumnos con problemas con síntomas de gastroenteritis y también docentes. Pero no sabemos cuál es el motivo. Estamos esperando respuestas de Salud Pública y del municipio”, remarcaron.

Días de terror

Jacqueline Duarte fue una de las primeras vecinas en hacer público su reclamo por las condiciones del agua y contó a El Territorio la experiencia que atravesó su familia, hoy recuperada de la intoxicación.

Según relató, todo comenzó el 31 de agosto, cuando su hija se despertó con un cuadro intenso de diarrea. “Fue demasiado lo que pasamos”, resumió.

Duarte contó que el día anterior una sobrina había presentado vómitos y que una cuñada le había relatado que comenzó con síntomas después de tomar agua en un cumpleaños. “Lo relacionamos más o menos con el tema, y después definitivamente se nos hizo que sí, porque ahí empezó el brote en Piray: empezó a circular en todos los estados y se fue esparciendo la información”, relató.

La familia recurrió inicialmente a una guardia médica y luego a un pediatra, pero los síntomas continuaron. “Había mermado la colitis pero no tanto: le teníamos que cambiar tres pañales en menos de una hora”, contó.

El 2 de septiembre, día del cumpleaños de su hija, el cuadro se agravó. “Mi nena tomó su mamadera, se levantó de la cama y a los segundos vomitó todo. Prácticamente no reaccionaba”, recordó. “Mamá, me duele la panza”, le dijo la niña.

Después de una primera atención en la guardia, la familia regresó horas más tarde debido al empeoramiento del cuadro. El médico que estaba de guardia decidió derivarla al Samic de Eldorado, donde quedó internada: los estudios de laboratorio arrojaron una infección bacteriana y el diagnóstico clínico pediátrico determinó una gastroenteritis, contó la mujer.

Al regresar a su casa, la niña comenzó a expulsar parásitos que, según le explicaron, podían transmitirse mediante heces de animales o por contacto con tierra. “Y era en definitiva lo que estábamos tomando”, sostuvo Duarte al referirse al agua que consumían en la casa, y tras descartar algún contagio por heces ya que en la familia no poseen mascotas.

El cuadro pasó a los pocos días a los padres de la menor. Siguiendo su relato, Duarte comenzó con vómitos a la semana que su hija y posteriormente su esposo también presentó síntomas.

Según confió, en esos días tuvo conocimiento de más de 30 casos de vecinos que acudieron a farmacias en busca de medicamentos para cuadros de gastroenteritis y con diagnósticos similares, aunque esa cifra no fue confirmada oficialmente.

Actualmente, Duarte aseguró que su familia se encuentra mejor, aunque remarcó la intensidad del cuadro que atravesó su hija y el impacto que tuvo en el grupo familiar.

En tanto, el acampe de vecinos autoconvocados continúa frente al municipio a la espera de respuestas sobre la emergencia hídrica. Desde el Ejecutivo municipal, encabezado por la intendente Mirta Lezcano, hasta el cierre de esta edición no hubo respuestas ante la consulta de El Territorio sobre planes de acción y las medidas previstas para atender la situación. 

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