2026-09-09

Kicillof cuestionó el modelo de Milei y llamó a construir una alternativa desde las provincias

El gobernador de Buenos Aires visitó Misiones, se reunió con su par misionero Hugo Passalacqua y además de cuestionar las políticas del gobierno de Javier Milei, calificó como "prematuro" hablar de candidaturas y acuerdos electorales, aunque dijo que es necesario "construir una alternativa política desde las provincias".

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, visitó Misiones este miércoles y desplegó fuertes críticas contra el gobierno de Javier Milei y sus políticas económicas. Entre los principales efectos que atribuyó al modelo nacional, cuestionó la caída del consumo interno, el deterioro de los salarios y las jubilaciones, el atraso cambiario, las altas tasas de interés en los créditos, la apertura de las importaciones y la desregulación de las economías regionales.

Durante su paso por la provincia, Kicillof conoció las experiencias del Colegio de la Innovación y la Biofábrica de Misiones, además de mantener reuniones institucionales y avanzar en la firma de convenios de cooperación. En ese contexto, el mandatario defendió la intervención del Estado, destacó las políticas públicas misioneras y remarcó la necesidad de fortalecer vínculos entre las provincias ante lo que definió como un abandono por parte del gobierno nacional.

El mandatario bonaerense sostuvo que la política económica de Milei está destruyendo la producción y el trabajo, calificó como una "barbaridad" lo que está sucediendo con el mercado interno y consideró "inmoral" que el ajuste recaiga sobre trabajadores, jubilados, personas con discapacidad, pequeños productores y gobiernos provinciales. "Este es un modelo que destruye la producción y el trabajo. Lo he dicho varias veces como economista y lo digo como gobernador", afirmó.

Kicillof también rechazó la mirada del gobierno nacional sobre el funcionamiento de la economía, porque "te dicen que la macro está bárbara y que hay que dejarla igual. ¿Qué macro está bárbara si el tipo de cambio no le sirve al productor y el salario no le sirve al laburante?", cuestionó. Además, aseguró que el superávit fiscal nacional fue obtenido a costa de retirarles recursos a las provincias y dejar de cumplir obligaciones en áreas sensibles.

En materia política, evitó anticipar una candidatura presidencial o posibles alianzas para las elecciones de 2027, aunque ante la consulta sobre su futuro, respondió que esas definiciones todavía son "prematuras". Sin embargo, afirmó que trabaja en la construcción de una alternativa amplia, federal y surgida desde los territorios, con provincias que cooperen, intercambien experiencias y articulen respuestas frente a la ausencia de la Nación.

"Yo no quiero anteponer ni una candidatura ni una campaña electoral a una construcción que tiene que ser desde abajo y desde las provincias", enfatizó, y en esa línea, planteó que el federalismo "no consiste en dejar a cada distrito librado a su suerte, que cada provincia se arregle sola. Eso es abandono, no federalismo".

Una alternativa política construida desde las provincias

Haciendo foco en una eventual candidatura presidencial y la posibilidad de avanzar en alianzas con espacios provinciales, Kicillof prefirió no adelantar definiciones, pero en ese plano explicó que su visita a Misiones tuvo un componente institucional y otro político, y profundizó sobre eso.

En el primer aspecto, destacó la posibilidad de firmar convenios, conocer políticas públicas e intensificar la coordinación entre jurisdicciones con necesidades similares. "Lo institucional es firmar convenios, conocer, seguir interactuando, intercambiando, coordinando y articulando entre provincias argentinas con problemáticas similares y, a veces, soluciones distintas, de las que hay mucho que aprender", señaló, y apuntó que "aunque Buenos Aires tiene una dimensión poblacional, territorial y económica superior a la mayoría de las provincias, puede incorporar conocimientos desarrollados en otros puntos del país porque tiene mucho que aprender.

Respecto de 2027, sostuvo que este es un momento para construir una alternativa y no para discutir cargos, y que "el lugar que ocupe será el que tenga que ocupar. Yo no quiero anteponer ni una candidatura ni una campaña electoral a una construcción que tiene que ser desde abajo y desde las provincias", afirmó.

Según planteó, el futuro espacio deberá ser amplio e integrar a quienes coincidan en la necesidad de ofrecer una respuesta diferente a las políticas libertarias: "Hay que trabajar en esa construcción. Vengo a proponer que seamos muy amplios ¿Con quién se construye? Con los que piensan parecido y con los que tienen claridad de que hay que construir una alternativa", agregó, evitando confirmar un armado electoral pero dejando abierta la posibilidad de articular con gobernadores y fuerzas provinciales.

"Abandono no es federalismo"

Kicillof hizo especial hincapié en la necesidad de recuperar una concepción federal del país. En ese sentido, rechazó el argumento de que las provincias deben administrar sus problemas sin acompañamiento nacional. Para el mandatario, el gobierno de Milei "trasladó responsabilidades a los gobernadores y los intendentes al mismo tiempo que redujo los fondos necesarios para atenderlas".

"Pocas veces hubo un gobierno nacional al que le importara tan poco lo que pasaba concretamente en las provincias", cuestionó, y ante eso, dijo que las provincias enfrentan dificultades comunes y que, por lo tanto, pueden compartir herramientas y políticas. "Así como Misiones nos dio las capacidades y las modalidades que tiene para el manejo de sus organismos, nosotros tenemos experiencias para intercambiar. Pero falta alguien siempre, que es un gobierno nacional presente", remarcó.

Críticas al modelo económico de Milei

Uno de los ejes centrales de las declaraciones de Kicillof fue el impacto de la política económica nacional sobre la producción, el empleo y el consumo. Según afirmó, las dificultades que atraviesa Misiones también están presentes en Buenos Aires y en otras provincias que visitó recientemente, como Corrientes, Chaco, Córdoba y Tierra del Fuego. "¿Qué es lo que encontramos? Una misma crisis en todos lados", resumió.

Para el gobernador bonaerense, las consecuencias se repiten en las economías regionales, la industria, la construcción, el comercio y las producciones orientadas al mercado interno, y atribuyó ese escenario a una combinación de caída de ingresos, apertura importadora, desregulación, tasas de interés elevadas y atraso cambiario. "Tenés el problema del ingreso, el problema del tipo de cambio, de la tasa de interés, el problema de la importación abierta. Tenés varios problemas juntos", enumeró.

"El salario bajo es el modelo de Milei, el tipo de cambio atrasado es el modelo de Milei y la desregulación es el modelo de Milei", afirmó, y según dijo, el resultado es un incremento de los costos, una contracción de la demanda y una pérdida de competitividad para exportar. "Atraso cambiario, tasa de interés alta y energía cara es lo que les pasa a la yerba mate y a todas las producciones, entonces hay costos muy altos, un mercado que desfallece y, al mismo tiempo, imposibilidad para exportar".

Para Kicillof, esta situación confirma las advertencias que había realizado al comienzo de la administración libertaria: "Esto mismo que estoy diciendo hoy, cuando ya se ven sus consecuencias, es lo que venimos advirtiendo desde el comienzo que iba a pasar si seguía esta política económica", aseguró.

"¿Qué macroeconomía está bárbara?"

El gobernador bonaerense también rechazó la afirmación de que el ordenamiento de las variables macroeconómicas justificaría el mantenimiento del programa nacional, y consideró que no puede hablarse de buenos resultados mientras los productores pierden rentabilidad y los trabajadores ven deteriorarse sus salarios. 

"Te dicen que la macro está bárbara y que hay que dejarla igual. ¿Qué macro está bárbara si el tipo de cambio no le sirve al productor y el salario no le sirve al laburante?", interrogó, e insistió en que los indicadores deben evaluarse a partir de su impacto sobre las actividades productivas y las condiciones de vida de la población..

En ese sentido, acusó al gobierno nacional de favorecer al sector financiero mediante el sostenimiento de tasas de interés elevadas. Señaló que esas decisiones buscan contener el dólar, pero provocan atraso cambiario y dificultan el acceso al crédito de familias y empresas. "El Estado nacional está. Lo que pasa es que está en otra cosa y para otros. Cuando regula la tasa de interés y la pone para arriba para contener el dólar, genera atraso cambiario y una rentabilidad enorme en el sector financiero. Eso es el Estado", expresó, y remató: "No es que no haya Estado fijando condiciones. Cuando quieren, las fijan".

Para el mandatario, el problema radica en que esa intervención no está orientada a proteger a los productores, trabajadores y sectores vinculados con el desarrollo del interior, poniendo énfasis en la situación de la yerba mate en Misiones y comparándola con las dificultades de los pequeños productores bonaerenses. "Cuando el Estado deja de intervenir en cadenas de valor desequilibradas las pérdidas terminan trasladándose hacia quienes tienen menor capacidad de negociación. Así como acá hay problemas con la yerba mate, en la provincia de Buenos Aires estamos teniendo problemas con nuestros cultivos destinados al mercado interno porque hay una caída muy fuerte de la demanda", explicó.

La desregulación, añadió, suele presentarse como un proceso de modernización, aunque en la práctica implica retirar al Estado y permitir que se imponga el actor más poderoso. "Cuando uno la ve en concreto, se trata de que el Estado se corra y quede una especie de imperio del más fuerte", sostuvo, y según describió, quienes más sufren son los productores primarios y los trabajadores rurales que son los eslabones más débiles de la cadena de valor, el que levanta la cosecha y los pequeños productores", indicó.

Kicillof sostuvo en línea con eso que la caída del consumo reduce la rentabilidad de toda la cadena, pero el costo de la crisis se descarga principalmente sobre los sectores de menor poder económico. "Si no hay Estado para generar un balance y un equilibrio, el mercado no es el reino de la igualdad ni de la paz", advirtió, y completó explicando que "quienes somos economistas sabemos que la competencia es una lucha por quién se queda y se apropia de la rentabilidad, de la ganancia y del excedente, o sobre quién se descarga la crisis".

Durante la conversación con Passalacqua, dijo haber recibido información sobre el derrumbe del precio de la hoja verde de yerba, poniendo el foco en que "hace dos años se pedían 505 pesos por el kilo de hoja verde de yerba y hoy está alrededor de 250 pesos. Con todo lo que ocurrió en el medio, son números de catástrofe".

Kicillof recordó que, durante su etapa como ministro de Economía de la Nación, tuvo participación en las discusiones relacionadas con la fijación del precio de la yerba mate. A partir de esa experiencia, defendió la intervención del Instituto Nacional de la Yerba Mate. "Si no se determina un precio que permita distribuir el ingreso al interior de la cadena, obviamente el que sufre es el que menos poder tiene para instalar lo que necesita", explicó.

El impacto sobre la industria forestal y el té

El mandatario bonaerense extendió su análisis a la industria forestal, una de las actividades relevantes de Misiones y también presente en Buenos Aires. Según expresó, el sector atraviesa dificultades por la retracción de la construcción, la producción de muebles y el consumo interno. 

"¿Qué está pasando con la industria forestal? Lo mismo, el mercado interno está en caída. Entonces, la construcción, los muebles y todo lo que tiene que ver con el consumo interno están muy complicados", describió, y a ello sumó los inconvenientes para exportar derivados del tipo de cambio. Como ejemplo, mencionó la situación del té, cuya rentabilidad se encuentra afectada por las condiciones macroeconómicas.

"Eso no ocurre porque el té misionero o argentino sea peor, ni porque sus productores, trabajadores o empresarios no sean eficientes, sino por una cuestión cambiaria", aseguró, y apuntó que "en las provincias fronterizas el atraso cambiario puede advertirse con mayor claridad, porque productos elaborados y envasados dentro del país terminan vendiéndose a precios más bajos del otro lado de la frontera".

Empresas cerradas y puestos de trabajo perdidos

Como parte de su cuestionamiento al modelo económico, el mandatario citó cifras sobre pérdida de empleo y cierre de establecimientos. Aseguró que desde la llegada de Milei al Gobierno se perdieron 411.000 puestos laborales y dejaron de funcionar unas 30.000 empresas. 

"Esto le pasa a la familia, al productor, al empresario y al famoso sector privado que supuestamente querían beneficiar", sostuvo, y según afirmó, son muy pocos los rubros que logran buenos resultados bajo el actual esquema; entre ellos mencionó determinadas actividades vinculadas con la minería y el petróleo, aunque aclaró que no generan empleo suficiente para compensar el deterioro del resto de la economía.

"Hay muy pocos sectores a los que les va bien, contados con los dedos de las manos", dijo, y advirtió que los efectos de la política nacional son "acumulativos y progresivos" porque, según expresó, trabajadores, comerciantes, industriales, investigadores y docentes universitarios coinciden en que no podrían soportar otros cinco años bajo las mismas condiciones.

"Si uno habla con un laburante, le va a decir que cinco años más de esto no se bancan. Si habla con un comerciante, también le va a decir que no se soporta, porque muchos están aguantando y otros ya cerraron", manifestó.

Endeudamiento y deterioro de los ingresos

Otro de los temas abordados fue el endeudamiento de las familias. Kicillof sostuvo que alrededor de 22 millones de argentinos mantienen algún tipo de deuda y que más de seis millones ya no pueden cumplir con sus pagos. Para el gobernador, el fenómeno se encuentra directamente relacionado con la caída de los salarios, las jubilaciones y los ingresos, consecuencia "de la crisis generada por las decisiones de política económica de Javier Milei que está repercutiendo y descargándose sobre los sectores más vulnerables", afirmó. También señaló que la situación alcanza a los productores y empresarios, quienes enfrentan al mismo tiempo la retracción del mercado, las altas tasas de interés y la competencia de productos importados.

Superávit

Kicillof cuestionó especialmente el superávit fiscal exhibido por el gobierno nacional, y alertó que fue conseguido mediante la paralización de obras, la interrupción de transferencias y el incumplimiento de obligaciones con las provincias. "El Gobierno de Milei dice que tiene superávit fiscal y que hizo el ajuste más grande de la historia. Felicita todo el tiempo a sus ministros, los compara con Messi o Maradona y dice que tiene al mejor ministro del mundo", ironizó, sin embargo, sostuvo que al sumar el resultado fiscal acumulado durante la gestión libertaria se obtiene una cifra aproximada de 44 billones de pesos, similar a los recursos que dejaron de percibir las 23 provincias en comparación con 2023.

"Todo el superávit de Milei es prácticamente igual a lo que perdieron las provincias desde que llegó, comparado con el año anterior. El número es incómodo porque da exactamente igual", afirmó, y apuntó que dicha coincidencia "demuestra que el equilibrio fiscal nacional fue alcanzado trasladando el déficit hacia los gobiernos subnacionales, entonces, si no les hubiera quitado la plata a las provincias, no habría tenido ese superávit".

"Entonces, ¿eso es superávit o es una deuda que no pagás? ¿A costa de quién tenés ese superávit?", cuestionó, y recordó que Buenos Aires y otras provincias mantienen reclamos ante la Corte Suprema por fondos adeudados. "Estamos con la obra pública nacional parada y con deudas del Gobierno nacional que todos estamos reclamando ante la Corte", señaló.

Discapacidad, medicamentos y cajas previsionales

Kicillof también acusó al gobierno nacional de abandonar políticas destinadas a las personas con discapacidad, jubilados y pacientes que necesitan medicamentos. Destacó el esfuerzo de los gobernadores y los intendentes para sostener prestaciones que anteriormente eran financiadas por la Nación.

Según afirmó, las provincias debieron hacerse cargo de medicamentos para personas con discapacidad, tratamientos oncológicos y programas sanitarios como Remediar. "Todo eso recae ahora sobre los gobiernos locales y provinciales", lamentó.

Para el gobernador bonaerense, resulta contradictorio que la Nación traslade cada vez más responsabilidades y, simultáneamente, reduzca los recursos provinciales, en este sentido, alertó que "es el momento en que las provincias reciben menos fondos de la historia".

El vínculo con los jóvenes

El gobernador también se refirió al recibimiento de los estudiantes y rechazó la idea de que toda la juventud se encuentre identificada con el discurso libertario. "Lo más lindo que me llegó fue el cariño de los pibes y las pibas. Haber tenido esta respuesta y este afecto fue muy lindo", manifestó, cuestionando que "se intenta instalar que los jóvenes respaldan masivamente el odio, la violencia y los ataques contra el Estado, las escuelas y las universidades públicas; que se aferraron a las cosas de Milei, pero es mentira, eso no sucede en la provincia de Buenos Aires, en cada uno de los territorios que visité y también, me animo a decir, en Misiones".

Según afirmó, entre los jóvenes argentinos "persiste una conciencia sobre la importancia de contar con un Estado presente, eficaz, innovador y de calidad, porque la presencia del Estado es irreemplazable", subrayó.

Cuestionamientos a la política exterior

El gobernador también incluyó entre sus críticas la posición internacional del presidente Milei y sus declaraciones relacionadas con la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Señaló que quienes creen en la democracia y la soberanía nacional deben observar con preocupación el rumbo de las relaciones exteriores, al tiempo que cuestionó que las decisiones diplomáticas se subordinen a afinidades ideológicas personales.

"A nivel internacional, lo que hay que hacer es defender el interés nacional. Si sos fanático de un presidente y toda tu política exterior se subordina a lo que digan Trump o Netanyahu, dejás de poner el interés nacional por encima de todo", agregó.

Para Kicillof, este aspecto "también debe integrar la construcción de una alternativa política". Según afirmó, el país "necesita un proyecto amplio que defienda la producción, el trabajo, la educación, la ciencia, la soberanía y una concepción verdaderamente federal del Estado".

Más allá de las diferencias partidarias, Kicillof resaltó la relación institucional con Passalacqua y el intercambio sostenido entre Buenos Aires y Misiones. El mandatario bonaerense reiteró que viajó para "escuchar y conocer un poco más" la realidad misionera, recordó que había visitado la provincia en otras oportunidades y sostuvo que las políticas desarrolladas en el territorio constituyen aportes valiosos para otras jurisdicciones. "La cooperación entre las provincias se vuelve todavía más necesaria ante el retiro de la Nación", ratificó, insistiendo en que "estamos en un momento de construcción, estamos trabajando en una alternativa que tiene que hacerse desde abajo y desde las provincias".

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