2026-09-09

Tras la modificación del régimen penal juvenil, el Cemoas “no está preparado el espacio para condenas prolongadas”

El director del Cemoas Posadas advirtió que el centro, creado para estadías breves, debería ser reestructurado y reforzado con más infraestructura, personal y equipos

El nuevo Régimen Penal Juvenil comenzó a regir y modificó uno de los principales parámetros del sistema anterior: desde ahora, los adolescentes a partir de los 14 años quedan comprendidos por un régimen penal específico frente a determinados delitos. La implementación abrió interrogantes sobre la capacidad de las provincias para afrontar el nuevo esquema, especialmente en los casos en los que la Justicia disponga de medidas de privación de la libertad. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, la jueza Marta Elba Pascual, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Lomas de Zamora, frenó preventivamente por 60 días la aplicación en la jurisdicción bonaerense.

Misiones cuenta con cuatro Centros Modelo de Asistencia y Seguimiento de Niños, Niñas y Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal (Cemoas), ubicados en Posadas, Oberá, Puerto Rico y Eldorado. El director de Cemoas Posadas, alcaide principal Juan Maximiliano Benítez, explicó que durante los últimos meses se trabajó en un protocolo junto con distintos organismos.

“En base a eso, se hizo un protocolo de intervención, se trabajó estos meses, se articuló con la Justicia, con el Poder Judicial y otros entes como el Ministerio de Desarrollo Social, Defensoría de la Niñez, para trabajar conforme a la ley que comenzó a regir”, dijo en diálogo con Acá te lo contamos por Radiactiva 100.7 .

El primer centro de este tipo en la provincia fue el de Posadas, que comenzó a funcionar hace cinco años. Luego se sumaron los dispositivos de Oberá, Puerto Rico y Eldorado.

En Posadas, la capacidad máxima es de doce adolescentes. Actualmente hay siete alojados: cinco varones y dos niñas. El trabajo, sostuvo el director, está orientado también a lograr la revinculación familiar y definir alternativas para su egreso.

"Acá en Posadas tenemos una capacidad máxima de doce menores para recibir. Actualmente contamos con siete menores alojados, entre ellos cinco varones y dos niñas", detalló.

La privación de la libertad, aclaró, no aparece como primera respuesta frente a un hecho delictivo. “La pena privativa ya sería la última razón”, explicó, y mencionó que la normativa contempla previamente otras medidas, como amonestaciones, prohibiciones o monitoreo electrónico.

Condenas prolongadas

El nuevo escenario genera una pregunta concreta: qué capacidad tienen estos centros si deben ingresar durante períodos extensos a adolescentes alcanzados por el nuevo régimen.

En ese punto, Benítez diferenció la función para la que fue creado el Cemoas de las nuevas exigencias que podrían surgir con la aplicación del sistema.

“Cuando fue creado el Cemoas, en realidad, primeramente, se desarrolló conforme a la ley que no podía estar más de 24, 48 o 72 horas, dependiendo de los casos”, recordó. Sin embargo, explicó que con el paso del tiempo hubo situaciones que requirieron permanencias mayores por las dificultades para contactar a las familias y resolver las condiciones de egreso.

“Tenemos menores o hemos tenido menores que están meses acá alojados hasta poder resolver su situación”, señaló.

Consultado específicamente sobre la posibilidad de que un adolescente de entre 14 y 16 años deba cumplir una condena más extensa, el director fue directo: “No está preparado el espacio para condenas prolongadas”.

"El centro modelo fue creado para otro fin, como te decía hace cinco años, para menores que no permanecerán mucho tiempo. Ya una vez que se desarrolló esto, justamente ahí se tiene que hacer una reestructuración, ver cómo mejorar, ver qué falta acerca de infraestructura o recursos humanos", sostuvo.

Más profesionales

Benítez demostró que el principal desafío no pasa solamente por ampliar los espacios físicos. También sería necesario reforzar los equipos que acompañan a los adolescentes.

“Si estamos hablando de una supuesta condena larga, necesitamos reforzar lo que es el gabinete interdisciplinario, como así también cuestiones del área de salud y de escolaridad”, afirmó.

Actualmente el equipo interdisciplinario está integrado por psicólogos y trabajadores sociales. Al mismo tiempo, el centro incorporó este año un aula satélite para que los adolescentes puedan continuar su trayectoria educativa durante el período de alojamiento.

“Este año se pudo conseguir la creación de un aula satélite en el cual ellos están asistiendo a la escuela”, destacó Benítez, quien explicó que la propuesta se desarrolla en articulación con el Consejo General de Educación y de acuerdo con el nivel alcanzado por cada adolescente.

El trabajo profesional tampoco se limita al período de permanencia dentro del centro. Una vez producido el egreso, se realiza un seguimiento de los adolescentes y sus familias.

“No es sólo los menores que se encuentran alojados, sino también el seguimiento postregreso que hace el equipo interdisciplinario”, explicó. Ese seguimiento incluye verificar si pudo retomar la escolaridad, cómo evolucionó la situación familiar y cómo continúa el proceso psicológico iniciado durante la permanencia en el Cemoas.

Según el director de Cemoas Posadas, los casos que llegan actualmente al centro corresponden en su mayoría a delitos de menor gravedad.

“Por lo general, son delitos menores como los de hurto o amenazas”, indicó. Explicó que en estos casos “pocas veces” los adolescentes permanecen durante mucho tiempo alojados y que habitualmente se trabaja para lograr la revinculación con sus familias.

Benítez también informó un dato sobre reincidencia. Desde la creación del Cemoas Posadas, señaló, de cada 100 adolescentes que ingresan se registran aproximadamente entre 15 y 17 reingresos.

Historias familiares

El responsable del centro también describió el contexto social de buena parte de los adolescentes que llegan al dispositivo.

“La mayoría son historias muy conflictivas, de padres separados, de padres abandonados, chicos que viven en la calle o que se encuentran en una plaza”, relató.

En algunos casos, explicó, los delitos están vinculados con situaciones de extrema vulnerabilidad. “Chicos que terminan delinquiendo delitos menores, como te mencionaba, para poder comer, para poder sobrevivir”, finalizó.

La Justicia frenó la aplicación por 60 días en PBA

La discusión sobre infraestructura cobró otra dimensión a partir de la decisión judicial adoptada en la provincia de Buenos Aires. Allí, la Justicia suspendió por 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil tras un planteo que cuestionó las condiciones materiales disponibles para ponerlo en marcha. La resolución abrió un período para que las autoridades bonaerenses adopten destinadas a adecuar el sistema y garantizar las condiciones necesarias para aplicar el nuevo esquema de medidas. La situación de Buenos Aires no implica que la ley nacional haya quedado suspendida en todo el país. El régimen comenzó a regir el 5 de septiembre, y la decisión judicial alcanza a esa jurisdicción.

Te puede interesar