El mundo está loco…loco…loco (XLIII)
La guerra de Medio Oriente no termina, a pesar de los anuncios confusos y falsos, permanentes de ambos bandos. La guerra de Ucrania, tampoco. Los anuncios de ambos conflictos, sobre un fin inminente (cuatro días según Trump, y más o menos lo mismo, según Rusia, fallaron. La resistencia fue inesperada y superior a todo lo previsto. En el oriente lejano, China y EEUU se están posicionando para una posible guerra por Taiwán, una parte indisoluble de China, no reconocida por EEUU y unos pocos países más. A poca distancia de allí, las dos Coreas se muestran los dientes desde los años 50, cuando terminó la guerra civil sin que se llegara a una paz segura. EEUU ha comenzado a presionar a Corea del Sur para que se comprometa militarmente con sus acciones en oriente y en medio oriente.
Japón se está rearmando. Después de haber sido privado de unas fuerzas armadas importantes en la posguerra. Ahora utiliza algunas armas económicas, como, por ejemplo, la venta masiva de bonos del tesoro estadounidense. Esto repercute en la economía de sus aliados, que siguen siéndolo, inevitablemente.
Israel, como si no hubieran existido presiones, sigue avanzando sobre Líbano, Siria, Gaza y Cisjordania. El jefe de seguridad del Estado de Israel afirmó públicamente que habría de matar 30 o 40 palestinos cada noche, porque son “menos que personas”. Algo realmente insólito por su contenido racista y genocida, que es imposible imaginar en el pueblo judío. Podemos suponer que los judíos de todo el mundo se escandalizarán con esta posición criminal, salvo los que apoyan la guerra con sus recursos económicos, financieros y sus espacios mediáticos en Occidente.
La novedad de esos días es la declaración de Trump, que afirma que podrá convertir al estrecho de Ormuz en territorio de su país. Y, además, orienta ahora sus ataques hacia Omán, en la Península Arábiga, apenas al sur del estrecho que desvela al mundo. EEUU no tolera que Omán negocie con Irán la administración y defensa del estrecho. Omán planea abrir una salida para la navegación de los petroleros. Pero es muy difícil de imaginar cómo sería está opción. Nadie ha dado una explicación técnica y financiera. Mientras tanto, tres estados regionales han suscripto un acuerdo, el pacto de la Meca, para mutua defensa ante cualquier ataque a uno de los tres estados. Turquía posee un ejército moderno, bien equipado y muy numeroso. Pakistán es el único de los tres que posee armas nucleares. Luego de haber actuado como mediador entre EEUU e Irán, es posible que sepa como ninguno que la paz es imposible por ahora. Por su parte, Arabia Saudita es el más poderoso económicamente de los tres, por sus enormes riquezas petroleras y, además, porque está en un proceso de adquisición de armamento a gran escala. Una potencial guerra, de inimaginables magnitudes, está aproximándose con la suma de más países de la región y extrarregionales.
EEUU está muy conforme con este pacto, porque cree que era necesario que se comprometieran con la situación. Pero no es seguro que, si lo hacen, sea bajo la conducción de Trump. Israel, en tanto, no cesa de avanzar en su expansión. Ahora es Siria, un país que apenas está restañando las heridas de su guerra civil con intromisión de otras potencias. Es un país muy dividido todavía. Gaza sigue aumentando sus penurias. Otra zona sobre la que avanza Israel en Cisjordania. Muchos países se oponen a la colonización de esta zona que pertenece a Palestina. Los israelíes están empeñados, desde hace muchos años, en ocupar estas tierras y lo hace con la penetración gradual de colonos generando muchos conflictos. Por su parte, nos dice Jalife Ramhe, un gran experto en geopolítica, que la posibilidad del uso de armas nucleares contra Irán se aproxima muy peligrosamente. EEUU duda, pero Israel parece presionar para instalar la idea.
Por el momento, EEUU no parece decidido a llevar la guerra mucho más allá de esta situación congelada, porque, en su frente interno, la resistencia a acompañar el proyecto trumpista es cada vez mayor y las elecciones de medio término se aproximan. Ahora se han decidido a realizar contra Irán una guerra económica total y contra sus aliados. Perdón, acabo de escuchar que comenzaron de nuevo los bombardeos y ataques mutuos. El péndulo de la incertidumbre continúa.
Se oyen ecos de armas nucleares. EEUU decide revisar los tratados de utilización de esas armas. Netanyahu presiona para destruir a Irán, e involucrar a la Otan y EEUU a enfrentarse a Rusia, que, por su parte, ha dejado trascender que en ese caso “Israel podrá desaparecer”. Estamos entrando en un terreno de altísimo peligro para la humanidad en su conjunto. Con el uso de armas atómicas estaríamos ingresando en un futuro de consecuencias inimaginables. En todos los conflictos está presente EEUU. Ahora está manifestando serios problemas internos de tipo humano, económico e incluso en su industria armamentista, por eso presiona a otros países para que se comprometan. Por el momento, ha iniciado un bloqueo económico total que pretende ahogar a Irán, porque no sólo afecta a ese país, sino a todos aquellos que tienen relaciones comerciales o inversiones. De modo que China, por ejemplo, que recibe de Irán un gran porcentaje de su petróleo, quedaría así automáticamente castigado por esa medida. China ya respondió a estas amenazas “recalentando” la situación. La potencia oriental se prepara para la guerra construyendo, en todo el perímetro de sus fronteras, un sistema de destrucción de aviones, drones o proyectiles antes de que puedan ingresar a su territorio, para lo cual está poniendo en marcha mecanismos ultra-sofisticados que funcionan automáticamente.
¿Cómo afecta este escenario a América Latina? Creo que debemos reflexionar muy seriamente, porque ciertos alineamientos deberían ser motivo de decisiones parlamentarias. Como última noticia para compartir les cuento que EEUU envió a Rusia al director de la CIA para pedirle a Putin que baje las tensiones en Ucrania. La respuesta habría sido la expulsión del funcionario y la amenaza de cerrar la embajada estadounidense. Es muy posible que sea inteligencia artificial, pero estamos condenados a padecer las perversas metodologías que aniquilan las verdades. En efecto: último momento. Era todo ficción. La reunión fue para que EEUU solicitara a Rusia que no avance sobre Estonia. Lituania y Letonia, que forman parte de la Otan. Y la mancha se va extendiendo cada día un poco más.
Por Roberto Carlos Abínzano
Profesor Emérito Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales Universidad Nacional de Misiones