2026-09-02

Pacientes operadas de cáncer de mama confeccionan almohadones terapéuticos en el Instituto Misionero del Cáncer

a iniciativa impulsada desde el servicio de rehabilitación del Parque de la Salud busca aliviar el dolor postquirúrgico y brindar acompañamiento emocional. Las primeras piezas serán donadas durante el mes de octubre.

En el Instituto Misionero del Cáncer (IMC), ubicado dentro del predio del Parque de la Salud en Posadas, un grupo de mujeres operadas de cáncer de mama consolidó una propuesta que combina rehabilitación física y contención emocional. Cada quince días, kinesiólogas, voluntarias y pacientes se reúnen en el servicio de fisioterapia para confeccionar almohadones anatómicos con forma de corazón, diseñados para aliviar los dolores posteriores a la intervención quirúrgica.

La iniciativa, surgida desde el área de rehabilitación oncológica del IMC junto al equipo de Servicio Social, se encuentra en la etapa final de elaboración para entregar las primeras donaciones durante el mes de octubre, en el marco de las actividades por la prevención de la enfermedad.

Un diseño anatómico pensado para la recuperación física

Los almohadones son confeccionados a partir de telas y retazos aportados por las propias integrantes del taller. Su silueta en forma de corazón cumple una función concreta en la etapa postquirúrgica inmediata: al colocarse debajo del brazo, reduce la presión y atenúa el dolor en la zona axilar, facilitando el descanso y los movimientos cotidianos de la paciente.

Rocío Pajón, kinesióloga del servicio de rehabilitación del IMC y coordinadora del espacio, explicó que el proyecto nació de las necesidades observadas en la atención diaria. "Empieza con la necesidad de las pacientes de proteger la zona operada y de conocer que existen medios sencillos para acompañar el postquirúrgico", indicó.

La experiencia compartida como herramienta de acompañamiento

La propuesta tomó impulso a partir de la historia de Ana Pisak, paciente operada de mama hace un año, quien al conocer el beneficio de los almohadones decidió sumarse para evitar que otras mujeres atraviesen solas las molestias del postoperatorio. "Fui la primera en apoyar; lo que yo pasé en el postoperatorio no quiero que le pase a nadie", remarcó sobre su participación en el grupo.

Más allá del valor médico del insumo, el taller funciona como un espacio de intercambio donde las participantes comparten vivencias sobre los tratamientos, la recuperación y el impacto emocional de la enfermedad.

Un abordaje integral en la salud pública provincial

Desde la conducción del Parque de la Salud remarcaron que este tipo de talleres complementan la alta tecnología y el equipamiento médico disponible en el sistema público con un abordaje humano y multidisciplinario.

Cada pieza terminada busca ofrecer un sostén práctico y simbólico para las mujeres que inician su proceso de recuperación en la provincia, demostrando que la atención oncológica abarca tanto la complejidad médica como el acompañamiento de la comunidad.

Te puede interesar