Muchos de los chicos recorren hasta cuatro kilómetros hasta la institución
Un padrinazgo que transformó la realidad de una escuela rural
Entre caminos de tierra y a unos 25 kilómetros de la zona urbana de San Pedro, la comunidad educativa de la Escuela 792 de Colonia Fortaleza vivió un fin de semana que quedará marcado en su historia. La inauguración de una nueva aula fue el resultado visible de un acompañamiento que comenzó hace aproximadamente dos años, cuando integrantes de Conectando Puntos decidieron apadrinar la institución y aportar su granito de arena para transformar la realidad de una comunidad rural.
Detrás de ese vínculo se encuentra Conectando Solidario, el área social de Conectando Puntos, integrada por Germán Isaac, Pablo Isaac, Guillermo Isaac, Ramiro Isaac, Manuel Isaac, Manuela Petrucelli, Maximiliano Donvito, Elena Arruabarrena, Juan Pedro Passucci, Emiliano Peruzzi y Arturo Laulhe.
Mediante la actividad laboral vinculada al rubro de alimentos, los integrantes de Conectando Puntos recorren diferentes lugares del país, particularmente el Norte argentino. Después de años de viajes decidieron que esas recorridas podían tener, además del objetivo laboral, una finalidad social. “Decidimos poder aportar nuestro granito de arena, más allá de ir a trabajar, de también poder hacer algo social que aporte y nutra a la comunidad”, explicó Manuel desde Conectando Puntos a El Territorio.
Fue así que establecieron contacto con la Asociación de Padrinos de Escuelas Rurales (Apaer) desde donde conocieron diferentes instituciones del país que buscaban padrinos. Entre las alternativas eligieron acompañar a la Escuela 792, que en ese momento tenía a Denis Quintana Adoryan recientemente al frente de la dirección.
La primera visita permitió conocer de cerca las necesidades de la escuela. Desde entonces, durante aproximadamente dos años, el acompañamiento fue creciendo a partir de las prioridades planteadas por la propia comunidad educativa. Hubo envío de donaciones y nuevas visitas, hasta que aquella ayuda inicial destinada a reforzar la merienda comenzó a convertirse en un proyecto mucho más amplio.
La institución cuenta actualmente con 28 alumnos. Algunos viven a uno, dos, tres y hasta cuatro kilómetros de distancia y realizan diariamente ese recorrido a pie para asistir a clases.
De una necesidad a nueva aula
El director Quintana Adoryan explicó que durante un tiempo fue maestro único de primero a séptimo grado. La situación cambió el 7 de julio de 2025, cuando se consiguió la creación de un nuevo cargo docente. La incorporación fue una muy buena noticia, pero dejó en evidencia otra necesidad: faltaba espacio para trabajar.
Ante esa situación, el director debió utilizar nuevamente el antiguo edificio escolar, que ya no reunía las condiciones adecuadas. Cuando planteó el problema a los padrinos encontró una respuesta inmediata: “Les comenté a los padrinos y me dijeron ‘Listo, vamos a arrancar y vamos a hacer un aula nueva’”.
La construcción demandó un esfuerzo compartido; por un lado, Conectando Puntos impulsó la búsqueda de recursos y materiales, mientras que los padres asumieron la mano de obra. “Los padres fueron los que trabajaron de sol a sol en sus tiempos libres. Construyeron desde cero, todo, hasta el último detalle lo hicieron ellos”, destacó Quintana Adoryan.
Desde Conectando Puntos explicaron que la construcción demandó buena parte de 2025 y continuó durante 2026. La última misión tuvo como objetivo terminar el aula, completar su instalación eléctrica e inaugurar finalmente un espacio que fue posible gracias a la suma de numerosos aportes.
Lo valioso de esta intervención, fue la mirada integral hacia las familias, que en su mayoría conocen como oficio las labores que realizan en sus chacras, por lo que la inauguración trascendió la entrega de un espacio físico. Entre el viernes y el lunes hubo donaciones, herramientas y capacitaciones destinadas a las familias; se entregaron, entre otros elementos, una soldadora y un grupo electrógeno, mientras los padres pudieron capacitarse en electricidad y soldadura.
Para una comunidad en la que buena parte de las familias desarrolla sus actividades cotidianas en las chacras, adquirir esos conocimientos representa incorporar nuevas habilidades e incluso contar a futuro con otro oficio. “Muchos siempre me comentaban que querían aprender a soldar, aprender lo que era electricidad. Gracias a esas capacitaciones se logró que los padres puedan aprender un oficio nuevo, diferente a la chacra”, valoró el director.
La red solidaria sumó a diferentes empresas y organizaciones: la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa) estuvo entre quienes acompañaron, mientras la Línea 39 de Buenos Aires colaboró con el traslado de donaciones, mientras que otros profesionales y empresas aportaron para completar los trabajos pendientes en el nuevo salón.
Llegó a la TV de alcance nacional
El fin de semana tuvo además un componente inesperado para las familias que fue la llegada de un equipo de TN junto al periodista Guillermo Lobo y el Camión Saludable, quienes debieron hacer con su móvil el recorrido por más de 10 kilómetros de tierra, así como lo hacen los docentes todos días para llegar al establecimiento educativo desde donde las imágenes aéreas con drones sorprendieron y pusieron en evidencia cómo es la vida de una escuela rural del interior de la provincia.
Desde allí se realizaron salidas en vivo que permitieron mostrar a nivel nacional la realidad de la escuela y, sobre todo, el trabajo mancomunado que hizo posible las mejoras. Esa exposición comenzó a generar nuevas respuestas. Casi de inmediato empresas se pusieron en contacto con la institución y los padrinos para colaborar, mientras se encuentran en gestión aportes como computadoras, impresoras y otros elementos.
“Gracias a Dios, gracias a los padrinos, gracias a Manuel Isaac, se están logrando infinitas cosas para los chicos. La verdad no puedo creer todo lo que se está haciendo”, expresó Quintana Adoryan para quien resulta difícil dimensionar cuánto creció aquel primer acompañamiento: “Esto empezó con ayuda para reforzar la merienda de los chicos y terminó en algo 100 veces más grande”.