2026-08-20

El comedor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNaM redujo servicios por falta de presupuesto

La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Misiones mantiene desde el año pasado restricciones en el comedor y otras áreas debido al deterioro de los recursos destinados al funcionamiento. El decano Horacio Simes advirtió que también se redujeron fondos para investigación, extensión, infraestructura y tecnología.

La situación presupuestaria de las universidades nacionales continúa impactando en distintos servicios y actividades destinadas a la comunidad educativa. En la Universidad Nacional de Misiones, una de las consecuencias se refleja en el funcionamiento del comedor universitario, que debió reducir sus prestaciones debido a la falta de actualización de los fondos destinados a gastos de funcionamiento.

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNaM, Horacio Simes, explicó que la decisión fue adoptada junto con las demás unidades académicas y que las restricciones comenzaron a implementarse desde el año pasado.

“Habíamos analizado la situación presupuestaria que era dedicada tanto en términos de gastos de funcionamiento, dentro del cual se encuentra el presupuesto destinado al comedor y también de sueldos docentes y no docentes”, señaló.

En ese contexto, la Universidad resolvió dejar de brindar el servicio de cena que se ofrecía en el campus universitario y reducir la cantidad de becas destinadas al almuerzo. Según explicó Simes, recientemente se pudo incrementar levemente la cantidad de becas para el servicio de mediodía, aunque el comedor continúa siendo uno de los sectores más afectados.

“El comedor universitario ha sido uno de los aspectos más afectados por la situación presupuestaria, pero también forma parte de una dificultad general que ha afectado a otros ámbitos tanto de la actividad docente, no docente y de la comunidad en general”, sostuvo.

El impacto de la falta de recursos también alcanza a otros servicios y actividades de la Facultad de Ciencias Económicas. Entre ellos mencionó las becas para la participación en congresos y eventos, los gastos de fotocopiadora y las tareas de limpieza.

“Estamos hablando de becas para participación en congresos, eventos, estamos hablando de gastos de fotocopiadora, estamos hablando incluso de limpieza y de otros que hemos tenido que limitar al máximo posible para sostener la actividad funcionando normalmente”, detalló.

Un ajuste que se sostiene desde el año pasado

Simes aclaró que la reducción de servicios no responde a una decisión tomada recientemente, sino que forma parte de una política de ajuste que la institución viene sosteniendo desde el año pasado.

“Desde el año pasado ya venimos sosteniendo esta política de ajuste”, explicó el decano, quien recordó que durante 2024 hubo un alivio parcial a partir de partidas adicionales destinadas a gastos de funcionamiento.

Sin embargo, señaló que la falta de actualización de esos recursos generó nuevamente un importante retraso frente al aumento de los costos.

“Al no tener actualizaciones y al sostenerse relativamente constante la inflación, hemos tenido de nuevo un rezago importante que llega ya, digamos, en términos que al 50% de lo requerido”, afirmó.

La situación también alcanzó a los salarios docentes y no docentes. Según Simes, los incrementos registrados recientemente permitieron recuperar parte del poder adquisitivo perdido, aunque todavía existe una brecha importante.

“Ahora han visto un incremento del 21,33%, acercándonos un poco a la mitad de lo que nos falta aún por recuperar”, indicó.

Menos recursos para investigación y extensión

Además de las restricciones en servicios cotidianos, la falta de presupuesto también tuvo consecuencias sobre programas vinculados con investigación, extensión, vinculación e inversión en tecnología e infraestructura.

“Nosotros en particular hemos observado una disminución casi a cero de los programas que eran habituales en nuestra vida institucional, que eran los programas dirigidos a investigación, a extensión, vinculación e inversión en tecnología e infraestructura”, explicó.

El decano sostuvo que desde el inicio de la actual gestión nacional no se ejecutaron con normalidad algunos de los denominados programas especiales y estratégicos, lo que limitó la capacidad de la Facultad para desarrollar nuevas iniciativas.

Ante este escenario, la institución debió recurrir a recursos propios para sostener algunas de esas actividades, principalmente las vinculadas con infraestructura.

“Hemos destinado recursos propios o recursos de gasto de funcionamiento para la misma, principalmente en infraestructura, que es una urgencia permanente”, señaló Simes.

La investigación continúa pese a las restricciones

A pesar de las dificultades presupuestarias, desde la Facultad de Ciencias Económicas aseguran que no se discontinuaron las investigaciones que ya estaban en marcha.

Simes explicó que, a diferencia de otras unidades académicas, las investigaciones desarrolladas en Ciencias Económicas no requieren necesariamente grandes cantidades de insumos o equipamiento, aunque sí demandan recursos para movilidad, combustible, tecnología y otros gastos.

“No hemos discontinuado, ese es el objetivo permanente de nuestra institución, no discontinuar”, remarcó.

Sin embargo, reconoció que las restricciones presupuestarias tuvieron impacto en los tiempos de ejecución.

“No se ha podido avanzar tal vez en algunas líneas con la velocidad o en todos los objetivos previstos en cada línea de trabajo”, sostuvo.

El decano destacó que, pese al contexto, la Facultad busca mantener el funcionamiento de sus actividades y preservar la calidad académica.

“Nosotros tomamos como un objetivo de esta gestión acompañar el desarrollo lo más normal posible de nuestras actividades”, afirmó.

Finalmente, Simes consideró que la situación actual representa una coyuntura que la universidad deberá atravesar con el compromiso de toda su comunidad educativa.

“La universidad ha atravesado otros momentos de dificultades y siempre hemos podido salir adelante de la mano del compromiso de nuestra comunidad educativa, del esfuerzo extraordinario que en algunos casos se hace para seguir brindando este servicio esencial en la vida de las sociedades que es el conocimiento y la tecnología”, concluyó.

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