Un grave error pericial sacude el juicio por la muerte de Maradona: habrían evaluado la historia clínica de su padre
El segundo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona atraviesa uno de sus momentos más tensos, luego de que la defensa detectara un error que compromete directamente a la prueba central de la Fiscalía, la pericia elaborada por la Junta Médica Interdisciplinaria. Según trascendió, parte de la documentación analizada por los peritos no correspondía al Diez, sino a su padre, Diego Maradona, conocido como Don Diego, fallecido en junio de 2015.
El hallazgo se produjo durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi, uno de los 22 profesionales que integraron el equipo que elaboró el informe oficial sobre las causas de la muerte del exfutbolista.
Al proyectarse en la sala una historia clínica con análisis de laboratorio del Sanatorio Los Arcos, fechados en mayo de 2015, los abogados Nicolás D'Albora y Agustín Varela, defensores de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, advirtieron una inconsistencia temporal difícil de pasar por alto, ya que en esas fechas Maradona residía en Dubái y recién regresó al país semanas después, tras el agravamiento de la salud de su padre.
Un examen que pertenecía a otro paciente
El estudio en cuestión era un análisis de creatinina plasmática, utilizado para monitorear el funcionamiento renal, y pertenecía a Diego Maradona padre, sin el segundo nombre Armando que identifica al futbolista.
Pese a esa diferencia, el documento habría sido incorporado por error al legajo de pruebas de la causa. Para confirmar la irregularidad, la defensa comparó esos estudios con otros correspondientes al propio Diego Maradona, de 2019 y 2020, y constató que los números de socio de la prepaga eran distintos entre ambos.
Fuentes vinculadas al expediente calificaron lo sucedido como un desastre para la Fiscalía y para los propios peritos, en momentos en que el juicio, que ya lleva más de 30 audiencias, se acerca a su recta final.
La irregularidad resulta especialmente sensible porque afecta a la Junta Médica, el informe que constituye la prueba más relevante para sostener la acusación de homicidio simple con dolo eventual contra los siete profesionales de la salud imputados en la causa.
Lo que dijeron los peritos antes del escándalo
Durante las últimas audiencias, distintos integrantes de la Junta Médica ratificaron ante el tribunal las conclusiones de su informe. Trimarchi sostuvo que la enfermedad renal crónica que presentaba Maradona, junto a las marcadas variaciones de peso, debieron funcionar como señales de alerta para el equipo que lo asistía, y describió que sus riñones mostraban signos de daño tanto agudo como crónico, este último con al menos una década de evolución.
Por su parte, el toxicólogo Carlos Damin analizó la medicación psicofarmacológica que recibía el exfutbolista y remarcó que, dado el riesgo que corría, debió haber sido evaluada la posibilidad de una internación involuntaria. A su turno, el cardiólogo Gustavo Di Niro había señalado que existieron signos previos que debieron derivar en un cambio en la conducta médica adoptada con el paciente.
Qué puede pasar ahora
Tras el hallazgo, las defensas comenzaron a trabajar para determinar en qué medida las conclusiones médicas se apoyaron en documentación que no correspondía al propio Maradona, un dato que podría derivar en nuevos pedidos de nulidad sobre una de las pruebas centrales del proceso, algo que ya habían intentado en instancias anteriores del juicio.
Uno de los abogados involucrados relativizó el impacto real sobre el fondo del análisis médico, aunque remarcó que el episodio constituye igualmente un escándalo, en tanto implica que una prueba fue incorporada de manera errónea a un juicio que ya lleva más de treinta audiencias. El debate se reanuda este jueves en los tribunales de San Isidro, donde se esperan nuevos planteos de las partes por este episodio.