Un grave error pericial sacude el juicio por la muerte de Maradona: habrían evaluado la historia clínica de su padre
El segundo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona quedó envuelto en un insólito y grave escándalo judicial en la audiencia número 35. Durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi —uno de los 22 peritos de la Junta Médica Interdisciplinaria—, los abogados defensores revelaron que el equipo de especialistas utilizó estudios clínicos correspondientes a Don Diego, el padre del exfutbolista, para elaborar parte de los informes sobre la salud del astro.
La inconsistencia fue advertida por los abogados Nicolás D'Albora y Agustín Varela (defensores de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical). Al proyectar en sala una historia clínica con análisis de laboratorio del Sanatorio Los Arcos fechados en mayo de 2015, notaron una incongruencia temporal: en esas fechas, Diego Armando Maradona residía en Dubái y recién viajó a la Argentina a mediados de año tras el empeoramiento de la salud de su padre, quien falleció el 25 de junio de 2015 a los 87 años.
El estudio en cuestión —un examen de creatinina plasmática para monitorear el funcionamiento renal— pertenecía a "Diego Maradona" (Don Diego, sin el segundo nombre "Armando"), pero fue computado erróneamente en el legajo de pruebas de la causa.
Fuentes vinculadas al proceso judicial en San Isidro calificaron el hecho como un "desastre para la Fiscalía y los peritos". Tras el hallazgo, las defensas trabajarán para determinar en qué medida las conclusiones de la Junta Médica se basaron en premisas falsas o documentación ajena, lo que podría desencadenar pedidos de nulidad o impugnaciones sobre una de las pruebas centrales en la causa por homicidio simple con dolo eventual.