El semáforo de Coninagro confirma la crisis del agro misionero con la yerba y la mandioca en zona roja
El Semáforo de Economías Regionales que elabora mensualmente la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO) registró en junio de 2026 un panorama que confirma lo que los productores misioneros vienen denunciando hace más de dos años, siete de las diecinueve actividades productivas relevadas permanecen en rojo, ocho en amarillo y solo cuatro en verde.
Para Misiones, las tres cadenas rurales de mayor peso , que son la yerba mate, mandioca y tabaco, ocupan las posiciones más comprometidas del índice.
El semáforo evalúa cada actividad a partir de tres componentes con igual ponderación, el componente de negocio, que mide la evolución del precio al productor frente a la inflación y los costos; el componente productivo, que analiza superficie y volumen; y el componente de mercado, que incorpora exportaciones, importaciones y consumo interno.
Yerba mate: 27 meses consecutivos en rojo
La actividad yerbatera registra 27 meses consecutivos en rojo, desde abril de 2024, reflejando más de dos años de deterioro sostenido en sus indicadores. Es el segundo registro más prolongado de crisis continua entre las 19 actividades relevadas, detrás solo de la vitivinicultura, que acumula 41 meses.
Los números de junio explican por qué. El productor recibió alrededor de $260.000 por tonelada de hoja verde, registrando una caída real del 13% respecto del mismo mes del año anterior. A precios constantes, el valor promedio de la tonelada de hoja verde en los últimos cinco años ronda los $632.000, por lo que el precio actual continúa muy por debajo de sus niveles históricos.
El deterioro no se limita al precio. En los últimos doce meses, la producción alcanzó 856 mil toneladas, lo que representó una caída del 2% respecto al período anterior de 873 mil toneladas, según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym).
En el mercado externo, las exportaciones generaron ingresos por 128 millones de dólares, un incremento del 12,6%, mientras que las importaciones sumaron 20,5 millones de dólares, una caída del 9%. Sin embargo, ese resultado exportador no alcanza para compensar el deterioro del precio interno, que es el que determina el ingreso de los aproximadamente 17.000 productores yerbateros de Misiones y Corrientes.
El dato más revelador sobre la distribución del ingreso en la cadena proviene de la sección de participación del productor en el precio final. La participación del productor yerbatero en el precio de góndola alcanzó el 15% en mayo de 2026, comparado con su participación histórica del 23%, una diferencia de 9 puntos porcentuales. Cada paquete de yerba que un consumidor paga en el supermercado deja al productor una proporción históricamente baja de ese precio.
Mandioca: en rojo y con importaciones que crecen 223%
Entre las actividades en rojo permanece la mandioca, cuya situación en el componente de mercado es la más crítica de todas las economías relevadas. En los últimos doce meses no se registraron ingresos por exportaciones, mientras que las importaciones alcanzaron 7,5 millones de dólares, con una suba del 223% respecto al período previo.
Ese dato tiene una lectura directa para Misiones porque la provincia concentra la totalidad de la producción nacional de fécula de mandioca con once establecimientos industriales, y sin embargo el mercado interno está siendo abastecido en proporciones crecientes por producto importado. La mandioca presenta una situación extrema, con exportaciones prácticamente nulas frente a importaciones por USD 3,8 millones, lo que la convierte en una de las economías deficitarias del relevamiento.
El problema estructural del sector no está en el precio puntual de junio sino en la competencia de las importaciones y en la ausencia de mercados de exportación, lo que hace al sector completamente dependiente de la demanda interna.
En ese sentido, este miércoles 12 de agosto la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados tratará el proyecto del diputado Oscar Herrera Ahuad para reducir el IVA de la fécula de mandioca del 21% al 10,5%. La iniciativa busca precisamente estimular la demanda industrial y mejorar la competitividad del sector frente a los productos importados.
Tabaco: en amarillo pero con precios por debajo de la inflación
El tabaco permaneció en amarillo, lo que en el lenguaje del semáforo indica señales mixtas, ni crisis profunda ni recuperación consolidada. Sin embargo, los datos desagregados muestran que la situación del productor tabacalero está lejos de ser holgada.
El precio que se le paga al productor obtuvo un incremento interanual del 30%, evolucionando por debajo de la inflación del 33,5% registrada en el mismo período. Esa brecha de 3,5 puntos porcentuales entre la suba del precio y la inflación implica una pérdida de poder adquisitivo para el productor, aunque más moderada que la que sufren los sectores en rojo.
El componente de mercado ofrece el contrapeso que mantiene al tabaco en amarillo y no en rojo. En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses generaron ingresos por 597 millones de dólares, con un incremento del 6% respecto al período previo de 562 millones. Por su parte, las importaciones alcanzaron 48,5 millones de dólares, un 15% menos que en los doce meses anteriores. El saldo comercial superavitario y creciente del sector tabacalero es el principal factor que evita su caída al rojo.
Misiones y Jujuy concentran la mayor parte de la producción tabacalera argentina. En Misiones, el tabaco es el segundo cultivo en importancia económica después de la yerba mate y sostiene a miles de pequeños productores del centro y norte provincial.
Los tres sectores misioneros que analiza este informe comparten un denominador común que el propio relevamiento de Coninagro identifica como el problema transversal de las economías regionales en crisis, en la mayoría de los casos en rojo, el problema principal está en el componente de negocio.
Es que los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Cuando la situación se vuelve prolongada comienza a impactar en los demás componentes y dificulta la recuperación de estas actividades.