La víctima fue hallada con múltiples cortes en diciembre de 2022 en la localidad de Azara
Fiscalía pidió elevar a juicio la causa por el asesinato de Rosendo Portillo
La Fiscalía de Instrucción de Apóstoles solicitó recientemente la elevación a instancia de juicio oral y público del expediente que investiga las circunstancias del asesinato de Rosendo Emanuel Portillo, un joven de 20 años que el 29 de diciembre de 2022 fue hallado sin vida, con 42 lesiones cortantes en distintas partes de cuerpo, en la localidad de Azara y horas posteriores a que su madre denunciara su desaparición.
Por este suceso está detenido como único sospechoso Osvaldo Catriel Pavón (22), quien de acuerdo al pedido planteado a mediados de esta última semana por la fiscal de Instrucción Silvia Barronis, podría afrontar -en algún tribunal penal de la capital provincial- la instancia de juicio oral por el delito de homicidio agravado.
Ahora, el pedido de la fiscal será analizado por el titular del Juzgado de Instrucción Cuatro, Miguel Ángel Faría, quien estuvo a cargo de las distintas diligencias por este caso. Y además, se debe aguardar si, en lo inmediato, surge algún planteo de oposición por parte de la defensa del acusado para terminar de definirse el cierre de la etapa de instrucción de este expediente.
Según pudo reconstruir El Territorio en base a sus fuentes, el caso se conoció en primera instancia cuando la madre de Rosendo, María Alejandra (38), se presentó en la comisaría de Azara y narró que no podía ubicar a su hijo desde hacía más de un día. Y agregó a los investigadores que lo había notado deprimido.
Ante la denuncia, efectivos de la comisaría local montaron un amplio rastrillaje e investigaciones complementarias para dar con el paradero del joven, que se trasladó a la zona de colonias, donde cerca de las 11 de aquel 29 de diciembre apareció el primer indicio que anticipaba el peor de los finales.
En la parte posterior del barrio María Auxiliadora se encontró ropa interior masculina. Y de ese lugar, a unos 20 metros, en un arroyo con un pequeño caudal de agua, el cuerpo del joven, que no tenía las prendas inferiores, pero sí una remera azul.
A simple vista en la zona abdominal tenía varios cortes y estaba sin signos vitales.
Rápidamente se convocó a la Policía Científica, al médico policial y a las autoridades del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles, quienes se hicieron presentes en el lugar para las pericias de rigor.
Incautaciones y pericias
La escena fue un tupido monte al que costó acceder. En primera instancia los profesionales incautaron las prendas de vestir y se ordenó el secuestro del teléfono celular del joven que halló el cuerpo.
El médico policial determinó que la víctima tenía múltiples heridas de arma blanca en el cuero cabelludo y el pecho.
Se ordenó que el cuerpo sea trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia, la cual luego arrojó que Portillo sufrió más de 40 lesiones cortantes, en distintas partes del cuerpo.
Ante este escenario la Brigada de Investigaciones empezó a hacer el relevamiento de testimoniales en la zona y pudieron establecer, entre otras cosas, que la víctima tenía una relación sentimental con un joven.
Pavón fue demorado entonces, aunque en un primer allanamiento realizado en su domicilio no se encontraron elementos que lo vincularan con el crimen. Sin embargo, días posteriores, el mismo sospechoso envió un mensaje de texto a un amigo en donde habría confesado la autoría del hecho. Ante esto, el receptor de la misiva acudió a la Policía y denunció lo sucedido.
Desde ese momento, Catriel Pavón quedó nuevamente a disposición del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles. Este sería el fin de la etapa procesal, de considerarlo así el juez Faría.