Trump anunció una investigación contra la Unión Europea y amenaza con nuevos aranceles por las multas a Google
Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea volvieron a escalar luego de que el presidente Donald Trump anunciara el inicio de una investigación contra el bloque europeo por las millonarias multas aplicadas a empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Apple, Amazon y Meta.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario sostuvo que Bruselas está "robando" a las compañías norteamericanas mediante sanciones que calificó de ilegales y discriminatorias. "Estados Unidos no es una hucha para Europa, no lo permitiremos", afirmó.
Trump adelantó que su administración utilizará la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para investigar las prácticas de la Unión Europea, una herramienta que habilita al Gobierno estadounidense a responder con aranceles cuando considera que existen medidas comerciales injustas o discriminatorias.
El presidente aseguró que solo Google ya acumula multas superiores a los 18.000 millones de dólares y cuestionó también las sanciones impuestas a Apple, Meta y Amazon. Además, advirtió que la Unión Europea "pagará un precio muy alto" por su accionar y anticipó que impondrá un "arancel sustancial" en el corto plazo.
Las multas aplicadas por Bruselas responden a presuntas infracciones a las normas de competencia y de protección de los usuarios. En el caso de Google, la Comisión Europea sancionó a la empresa con un total de 890 millones de euros por favorecer sus propios servicios en el buscador Google Search y por restringir alternativas de comercialización en Google Play.
Desde la Comisión Europea defendieron la decisión y señalaron que las sanciones buscan garantizar condiciones de competencia equitativas para todas las empresas que operan en el mercado digital.
El anuncio de Trump se produjo un día después de que Estados Unidos comunicara una nueva ronda de aranceles para cerca de 60 países, en el marco de su política comercial. La Casa Blanca también expresó preocupación por el impacto que el conflicto podría tener sobre la estabilidad del comercio entre ambos bloques.
Con este nuevo enfrentamiento, la relación comercial entre Washington y Bruselas vuelve a atravesar un momento de fuerte tensión, en medio de una creciente disputa por la regulación de las grandes empresas tecnológicas y la política arancelaria estadounidense.