2026-07-19

Tras 23 años preso, egresó de la cárcel de Oberá

El doble homicida Bertoldo Neumann ya goza de la libertad condicional

Condenado por los homicidios del sereno del IPS, Alfonso Pintos Cardozo, y del abogado Guillermo Valdez. Considerado un preso modelo, pasó la mitad de su vida en la cárcel.

Bertoldo Roberto “Polaco” Neumann, hoy de 46 años, es uno de los criminales más famosos de la crónica policial de Misiones: fue acusado por dos violentos homicidios y sentenciado a prisión perpetua. Pero el tiempo pasa y el último 6 de julio fue beneficiado con la libertad condicional.

Así, transcurridos 23 años tras las rejas y sortear período de prueba con salidas transitorias, abandonó la cárcel de Oberá y es un hombre libre.

Según determinó oportunamente la Justicia, el 28 de febrero de 2003 participó en el asesinato a tiros del sereno del IPS, Alfonso Pintos Cardozo; mientras que el 19 de junio del mismo año asesinó al abogado Guillermo José Valdez, a quien apuñaló, le disparó cinco veces y despellejó su rostro.

En julio de 2006, el Tribunal Penal Dos de Posadas lo sentenció por el homicidio de Pintos Cardozo y en junio de 2007 lo sentenciaron por el crimen de Valdez.

Por el último hecho, a cargo del Tribunal Penal Uno de Posadas, también fueron condenados la escribana Adriana García, exesposa de Valdez, y Jorge Alberto “Mosquito” Ramírez, amigo de Neumann, quienes accedieron antes a la libertad condicional.

Asimismo, por el homicidio del sereno del IPS, también fue sentenciado Kevin Escalada.

Lo cierto es que sobre Neumann pesaron dos condenas a prisión perpetua que fueron unificadas. Además, como los crímenes se perpetraron antes de la reforma del Código Penal del 2004, que elevó la pena a 35 años de cárcel, el antiguo régimen era más flexible.

Durante los primeros años de condena, Neumann estuvo alojado en la Unidad Penal VI de Posadas; más tarde fue trasladado a Eldorado, tuvo un breve paso por Loreto y luego recaló en la cárcel de Oberá, donde era considerado un preso modelo.

Libertad con requisitos

Para sostener el beneficio de la libertad condicional, Polaco Neumann se comprometió a residir en el domicilio fijado y comunicar cualquier modificación de este, abstenerse de consumir alcohol y estupefacientes, desempeñar una actividad laboral o profesional de conformidad a su capacidad y/o conocimiento o bien capacitarse cursando los estudios pertinentes y no cometer nuevos delitos.

Estará bajo control del Patronato de Liberados y Egresados de la Provincia de Misiones hasta los cinco años desde su egreso de la unidad penal.

Previamente, desde enero de 2025 gozó de salidas transitorias bajo medidas de seguridad, como el uso de una tobillera electrónica para el monitoreo permanente de sus movimientos fuera del penal. Durante dicho lapso, siempre respetó lo dispuesto por las autoridades y no registró incidentes.

Doble condena

Estando preso, Neumann cursó estudios a distancia -mecánica dental y abogacía-, un aspecto muy valorado en el tratamiento carcelario, destacaron desde el Servicio Penitenciario Provincial (SPP). Incluso, contaron que solía asesorar en cuestiones legales a otros reos.

En tanto, es considerado uno de los reos de mejor conducta, salvo por un incidente que protagonizó en 2016 cuando lesionó a otro interno en supuesta defensa propia.

Asimismo, más allá de que evidencia un alto grado de rehabilitación, el doble homicida también se vio beneficiado por el hecho que los crímenes que pesan sobre él se cometieron antes de la reforma del Código Penal del 2004.

Ocurre que actualmente en las cárceles argentinas hay condenados a perpetua que deben cumplir 25 o 35 años de prisión, dependiendo del momento en que fueron sentenciados.

En el caso de Neumann, los homicidios de Valdez y Pintos Cardozo se registraron en 2003, antes de la citada reforma, por lo que recibió 25 años de prisión. Un hecho fortuito que jugó a su favor para que, al cumplir 20 años de condena, pudiera acceder a las salidas transitorias y luego a la libertad condicional.

Por otra parte, a mediados del 2022, dispuso de un permiso extraordinario para visitar a su madre que se hallaba enferma en Posadas, tras lo cual regresó a la Unidad Penal II de Oberá.

Un solo incidente

Si bien las fuentes consultadas reconocen que Neumann posee una conducta ejemplar en la cárcel, también es cierto que a fines de septiembre del 2016 dejó al borde de la muerte a otro interno, identificado como Ricardo Ramón Insaurralde, a quien le propinó una brutal golpiza.

El incidente se habría registrado en medio de una requisa y, más allá de las versiones que se echaron a correr, lo cierto es que Insaurralde quedó muy mal herido. En su descargo, Neumann afirmó que actuó en defensa propia.

Su contrincante sufrió múltiples golpes y excoriaciones en el rostro y diferentes partes del cuerpo, por lo que fue necesario su traslado al Hospital Samic de Oberá para las curaciones de rigor.

Fuentes de la penitenciaría comentaron que al momento del hecho hacía poco que Neumann había sido alojado en el módulo B para internos en fase de confianza y quisieron “marcarle la cancha”.

Luego de aquel incidente no se volvieron a reportar inconvenientes donde estuviera involucrado.

 

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