2026-06-23

De residuo a recurso: investigan el potencial de los palitos de yerba mate para producir biocarbón

En Misiones, un residuo abundante de la industria yerbatera podría convertirse en una herramienta clave para mejorar suelos, retener carbono y promover sistemas productivos más sustentables. Se trata de los palitos de yerba mate, una biomasa que investigadores del INTA están evaluando para la producción de biocarbón o biochar, un material con múltiples aplicaciones agronómicas y ambientales.

Investigadores del INTA están evaluando para la producción de biocarbón o biochar, los palitos de yerba mate, como un material con múltiples aplicaciones agronómicas y ambientales.

La investigación es liderada por la magíster Lorena Barbaro, del INTA Cerro Azul, quien junto a su equipo trabaja en el desarrollo y evaluación de biocarbón obtenido a partir de este subproducto característico de la actividad yerbatera regional.

“El biocarbón es un material sólido rico en carbono que se obtiene mediante un proceso denominado pirólisis, que consiste en transformar la biomasa mediante calor en condiciones de bajo contenido de oxígeno”, explicó Barbaro. A diferencia del carbón vegetal utilizado como combustible, el biocarbón se destina principalmente a mejorar las propiedades del suelo y contribuir a la captura de carbono de largo plazo.

Entre sus principales características, el material presenta una elevada capacidad para retener agua y nutrientes, además de ofrecer un ambiente favorable para el desarrollo de microorganismos beneficiosos. Estas propiedades lo convierten en una alternativa de interés para la agricultura sostenible y la valorización de residuos agroindustriales.

Un horno adaptado para transformar biomasa

Para llevar adelante el estudio, el equipo del INTA diseñó junto a una metalúrgica local un horno tipo Kon-Tiki, también conocido como horno de “cortina de llamas”. Esta tecnología permite producir biocarbón mediante un proceso relativamente simple y adaptable a distintas escalas de producción.

El sistema funciona a partir de la incorporación progresiva de capas de biomasa que se carbonizan bajo una cortina de llamas. Durante el proceso, las altas temperaturas y la limitada disponibilidad de oxígeno favorecen la transformación del material vegetal en un producto rico en carbono y estable en el tiempo.

Utilizando este equipamiento, los investigadores produjeron biocarbón a partir de palitos de yerba mate y posteriormente sometieron las muestras a diferentes análisis físicos y químicos, siguiendo estándares internacionales de calidad.

Resultados prometedores

Los estudios realizados mostraron que el biocarbón obtenido posee un elevado contenido de carbono estable, una característica fundamental para su permanencia prolongada en el ambiente y su contribución a la captura de carbono.

Además, presentó una estructura altamente porosa y una gran superficie específica, atributos que favorecen la retención de agua y nutrientes. Los análisis también revelaron una mayor concentración de nutrientes minerales en comparación con el material original sin procesar.

“Las características observadas indican que el biocarbón producido a partir de palitos de yerba mate tiene un importante potencial para aplicaciones agronómicas”, señaló Barbaro.

Otro dato relevante es que todos los parámetros evaluados cumplieron con los requisitos establecidos por las normas internacionales vigentes para biocarbón, lo que respalda la calidad del producto obtenido.

La próxima etapa

Con estos resultados, la investigación avanza ahora hacia una nueva fase orientada a evaluar el comportamiento del biocarbón como componente de sustratos para producción vegetal.

El objetivo será determinar cómo influye en las propiedades físicas, químicas y biológicas de los sustratos y analizar su impacto sobre el crecimiento de las plantas.

De confirmarse los resultados esperados, los palitos de yerba mate podrían transformarse en un recurso de alto valor agregado para la región, contribuyendo simultáneamente a la gestión sostenible de residuos, la mejora de los sistemas productivos y la mitigación del cambio climático.

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