2026-06-21

Una vida entre la música y enseñanzas cotidianas

Polo Peralta, el hombre que hizo del rock una herencia familiar

Con 78 años y más de seis décadas sobre los escenarios, el fundador de Polo’s Rock celebrará el Día del Padre esta tarde con un recital en el Parque María Morínigo. Músico desde los 12 años, padre de seis hijos, es una leyenda musical que no pierde vigencia.

Hay historias que se escriben con canciones. Otras, con el paso del tiempo. La de Polo Peralta está hecha de ambas cosas.

El próximo 7 de julio cumplirá 78 años y lleva más de 60 dedicado a la música. Tocó en Posadas, Buenos Aires, Paraguay y distintos escenarios de la región. Compartió camino con músicos históricos del rock nacional, fue soporte de bandas como Divididos, Rata Blanca, Enanitos Verdes y recorrió décadas sosteniendo una misma identidad: la del rock and roll.

Pero cuando le preguntan por sus mayores logros, no menciona discotecas ni escenarios. Habla de sus hijos.

"Estoy orgulloso de ellos. Salieron disciplinados, honrados. Siempre les dije que hay un solo código en la vida: no le hagas a nadie lo que no te gustaría que te hagan a vos", afirmó, con la voz quebrándose por momentos.

Junto a su esposa Amalia, con quien lleva 48 años de matrimonio, formó una familia de seis hijos: Martín, Matías, Valeria, Laís, Gabriela y Fabricio. Cada uno siguió su propio camino profesional, pero todos crecieron en una casa donde la música era parte de la vida cotidiana.

Valeria es abogada. Gabriela es licenciada en Psicología. Laís trabaja en el ámbito contable. Matías es profesor de capoeira, tercer dan de karate y emprendedor. Martín se convirtió en luthier y músico profesional. Fabricio recorre el mundo tocando bajo y guitarra; vivió en Francia e Italia y actualmente desarrolla proyectos musicales en Marruecos.

Más allá de los acordes

Para Polo, el verdadero legado nunca estuvo únicamente en la música.

"Yo sé coser, lavar, hacer cualquier cosa porque me enseñaron de chico. Mi papá era una persona muy disciplinada y trabajadora. Cuando hacía algo, me llamaba y me decía: 'vení, fijate cómo se hace'. Eso mismo les enseñé a mis hijos".

En diálogo con El Territorio, habló de presencia. De acompañar. De enseñar con el ejemplo.

"Nunca tuve que ir a buscar a ninguno de la cuneta por alcohol o drogas. Siempre fueron responsables".

La música apareció naturalmente en esa historia familiar. En parte porque Amalia es profesora superior de piano y porque los instrumentos siempre estaban al alcance de la mano.

Sin embargo, Polo nunca obligó a nadie a seguir sus pasos.

Los orígenes

La historia comenzó a tomar otro rumbo cuando, a finales de los años 90, se volvió cada vez más difícil sostener sus presentaciones con una banda paraguaya con la que tocaba regularmente. Entonces ocurrió algo que cambiaría para siempre el rumbo familiar.

"Martín tenía 16 años y me dijo, 'papi, yo quiero tocar con vos'. Le compré un bajo. Después apareció Matías y me dijo que él iba a tocar la batería".

Lo que empezó como una experiencia familiar terminó convirtiéndose en un proyecto artístico.

Un productor amigo le hizo una observación que marcaría el nacimiento de la banda.

"Me dijo que no hiciera covers, que creara lo mío. Entonces empecé a escribir canciones con mis experiencias y así nació Polo's Rock".

El debut llegó en el año 2000 en Aristóbulo del Valle. “Fue un éxito tremendo”. Después vinieron las presentaciones en Posadas y otros escenarios importantes de la región.

La banda se consolidó como un trío familiar donde la química fue creciendo con los años. Martín se convirtió en una pieza fundamental. Fascinado por músicos internacionales, soñó con tocar un bajo de siete cuerdas. Su padre lo acompañó en ese camino. "Practicaba diez horas por día. Es uno de los mejores bajistas que conozco"

Hoy continúa siendo el bajista de la banda y uno de los principales herederos del proyecto musical familiar.

Mientras tanto, Fabricio siguió una ruta distinta, llevando su música por distintos países y continentes.

Polo observa esos recorridos con orgullo, aunque insiste en que lo más importante no es el éxito artístico. “Lo que más me importa es que sean buenas personas”.

Su recorrido con las leyendas

La misma filosofía aparece cuando recuerda sus propios comienzos. A los 13 años ingresó a trabajar en el ferrocarril como mensajero nocturno. Aprendió el código Morse, se convirtió en telegrafista y con ese salario compró sus primeros instrumentos.

Cuando le pidió una guitarra a su padre, la respuesta fue contundente. “Me dijo que si quería un instrumento tenía que trabajar para conseguirlo”.

Aquella enseñanza lo acompañó toda la vida. Por eso, cuando hable con jóvenes músicos, insista en el valor del esfuerzo. "Si tus padres te regalan un instrumento, amalo. Cuidalo. Dedicale tiempo. La música es hermosa, pero también requiere sacrificio".

Antes de consolidarse como referente del rock misionero, Polo Peralta vivió una etapa decisiva en Buenos Aires. Llegó con 19 años, solo y con la convicción de abrirse camino en una escena donde la exigencia era permanente.

Entre los recuerdos que conserva se destacó especialmente su vínculo con Pajarito Zaguri, una de las figuras pioneras del rock argentino. Gracias a la recomendación de Oscar Moro, pude acercarme a los espacios donde se reunían músicos de la escena porteña y participar de largas jornadas de improvisación. “De la mano de Pajarito Zaguri entre en ese ambiente”. Aquellos encuentros le permitieron compartir momentos con artistas vinculados a grupos históricos como Almendra, Manal y otros referentes de una generación que estaba construyendo las bases del rock nacional. Para él fue una escuela donde aprendió la importancia de tocar con personalidad propia, “vos tenías que subirte y demostrar lo que sabías hacer de manera improvisada”.

A lo largo de las décadas construyó una carrera basada en canciones propias. Temas como La Estación nacieron de experiencias personales y de escenas cotidianas observadas en Misiones.

Para él, ese es el camino. "No hay que copiar. Hay que hacer lo tuyo".

Hoy volverá a subirse a un escenario junto a Polo's Rock. Será una nueva oportunidad para encontrarse con el público, pero también para compartir escena con parte de la historia que construyó junto a sus hijos.

"Cuando subo al escenario me transformo. No sé qué pasa, pero aparece una fuerza de adentro", finalizó.

Para agendar Festival del Día del Padre

Polo Peralta volverá a subirse al escenario, hoy junto a Polo's Rock, su repertorio de canciones propias y el llamado 'Rock de la Selva'. Será en el marco de una nueva edición del Chama-Rock, que se realizará desde las 17 en la plaza María Morínigo (Marconi y Trincheras de San José), con entrada libre y gratuita.

La propuesta también contará con la participación del dúo chamamecero integrado por Yoni Mombage y Ezequiel Garrido, en una jornada pensada para celebrar el Día del Padre y recuperar el espíritu del histórico espacio cultural que durante los años 90 Reunión en un mismo escenario al rock, el chamamé y otras expresiones populares. Desde la organización invitan a asistir con silletas, equipo de mate y ganas de compartir una tarde de música al aire libre en familia.

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