Interviene el Juzgado de Instrucción Uno
Camila Gutawski se contactó con la Policía y afirmó que se alejó por propia decisión y está bien
En las últimas horas, la búsqueda de Camila Uriel Gutawski sumó un elemento clave que podría aportar tranquilidad a sus familiares y a las autoridades que intervienen en el caso.
Según consta en las actuaciones judiciales en curso, la mujer de 32 años se comunicó directamente con la Policía para manifestar que se encuentra en buen estado de salud, que no está siendo víctima de ningún delito y que tomó la decisión de mantenerse alejada de su entorno familiar.
La investigación se inició durante el mes de mayo a partir de varias denuncias y ampliaciones realizadas por su padre, Roberto Samuel Gutawski, quien había informado que su hija se encontraba residiendo en un camping denominado Costa Santino, en la ciudad de Ituzaingó, provincia de Corrientes.
A raíz de esas presentaciones, la Policía comenzó las tareas de búsqueda y localización, mientras que las actuaciones fueron remitidas mediante Convenio Policial a la Policía de Corrientes.
Paralelamente, la Seccional Segunda de Oberá continuó instruyendo actuaciones judiciales bajo la órbita del Juzgado de Instrucción Uno, a cargo del subrogante Horacio Alarcón.
Dato clave
Según confirmó este medio, anoche se produjo un giro significativo en la causa. El jefe de la Seccional Segunda, comisario Edgardo Czaban, recibió mensajes de WhatsApp provenientes de una línea telefónica atribuida a Camila Gutawski. Además de varios textos, la mujer envió cuatro mensajes de audio en los que afirmó encontrarse bien.
De acuerdo con el contenido de esa comunicación, Camila “manifestó que ya no se encuentra en territorio argentino, que no tiene intenciones de regresar al país ni de retomar el contacto con sus familiares”, precisó un vocero.
Hizo hincapié en que no desea comunicarse con su padre. Aseguró que no está siendo coaccionada ni retenida por ninguna persona, aunque decidió no brindar información sobre el lugar exacto donde reside actualmente.
Tras tomar conocimiento de estos mensajes, las autoridades informaron de inmediato al magistrado que interviniente.
Como medida complementaria, el juez dispuso que la División Cibercrimen de Oberá realice la preservación y extracción de la evidencia digital aportada, con el objetivo de incorporarla formalmente al expediente y avanzar en las verificaciones correspondientes.
Mientras continúa la investigación para confirmar la autenticidad y procedencia de la comunicación, el caso permanece bajo seguimiento judicial.