2026-06-10

Cruce Caballero: avanza la certificación de créditos de carbono para restaurar el bosque

En este marco, el Ministerio de Cambio Climático anunció que la Provincia se encuentra en “en un momento sin precedentes” y afirmó que se posiciona como el primer estado subnacional en contar con Certificados de Carbono. En San Pedro existen varias empresas que proyectan esta herramienta como cuidad del sistema ecológico

Con la premisa de que los bonos de carbono representan la oportunidad de devolverle la vida al monte, en San Pedro, existen empresas que planifican y ejecutan proyectos claves de certificación de créditos de carbono. Uno de ellos se lleva a cabo en Cruce Caballero, una zona estratégica para la conectividad ecológica entre Argentina y Brasil donde se implantan miles de árboles de especies nativas, que más que valores monetarios favorece a la biodiversidad.  

En este marco, el Ministerio de Cambio Climático anunció que la Provincia se encuentra en “en un momento sin precedentes” y afirmó que se posiciona como el primer estado subnacional en contar con Certificados de Carbono registrado bajo el protocolo de VERRA. “La certificación internacional valida la absorción de más de 13 millones de toneladas de COâ‚‚, la provincia se encamina a emitir su propio certificado con respaldo del Gobierno nacional, en el marco del Programa Jurisdiccional REDD+ (Programa ECO2). Este avance la posiciona como la primera provincia en condiciones de ingresar a los mercados de carbono, uno de los mecanismos financieros más relevantes a nivel global para la mitigación del cambio climático”, indicaron. 

El anuncio de estos certificados, se presentan como la herramienta clave para canalizar ese valor hacia los mercados internacionales. A través de estos instrumentos financieros, Misiones podrá recibir beneficios destinados a sostener políticas de conservación, fortalecer su modelo ambiental y generar desarrollo sostenible a largo plazo.

“Misiones demuestra así al mundo que mantener el bosque en pie es una política de Estado tangible, auditable y valorada globalmente”, destacó, Silvia Kloster, subsecretaria de Gestión, Desarrollo Sostenible e Innovación de Cambio Climático. 

En San Pedro 

En la zona rural de San Pedro, es importante el trabajo que llevan adelante instituciones, fundaciones como Vida Silvestre y los productores para restaurar las chacras, por lo que la iniciativa que lleva adelante la empresa Nideport no es aislada y viene a potenciar las iniciativas de restauración que ya se llevan a cabo que a su vez cobra un valor relevante por pertenecer a un corredor biológico de suma importancia en la zona norte de Misiones. 

El proyecto apunta a proteger bosques nativos que atraviesan un proceso activo de degradación. Para ello implementan dos alternativas, una se basa en el enriquecimiento con especies nativas y por en paralelo el manejo sostenible. El objetivo es la plantación de 30.000 árboles autóctonos con miras a recuperar su funcionalidad ecológica y contribuir a su conservación a largo plazo. 

Esto se complementa con la prevención de incendios forestales y un combate directo a la caza furtiva, blindando el entorno para la fauna local. “Este tipo de proyectos son clave para conservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, generar modelos sostenibles que integren a las comunidades locales”, señaló Juan Núñez, Cofundador de Nideport a El Territorio. 

En este caso, obtener créditos de carbono, trasciende los límites de la superficie intervenida, llega hasta la comunidad con enfoque colaborativo e integral. La empresa lleva adelante, actividades de manera conjunta con organizaciones como Aves Argentinas para el monitoreo de biodiversidad, y trabaja junto a comunidades locales, rurales y originarias, promoviendo su participación en la gestión del territorio. También se desarrollan iniciativas con escuelas de la zona para fortalecer la educación ambiental y el vínculo con el entorno.

Uno de los diferenciales del proyecto es la tecnología. Nideport desarrolla una plataforma propia basada en inteligencia artificial que permite detectar de forma temprana focos de calor, incendios y eventos de deforestación, lo que mejora significativamente la capacidad de respuesta en tiempo real. A su vez, incorpora drones para tareas de monitoreo, seguridad y prevención de incendios, lo que permite cubrir grandes extensiones de selva de manera eficiente.

Estas herramientas también mejoran la trazabilidad, el monitoreo de fauna y la medición del impacto ambiental, lo que facilita el seguimiento de la restauración del bosque. En paralelo, la compañía capacita a equipos locales en el uso de estas herramientas, “La tecnología es la clave para escalar el impacto. Con nuestra plataforma tecnológica, podemos administrar decenas de millones de hectáreas sin limitaciones operativas. Esto nos permite mejorar la gestión del territorio en múltiples dimensiones: por ejemplo, detectar, prevenir y apagar incendios, reduciéndose en más de un 90%. Es solo un caso de uso; la solución se adapta a distintos contextos y desafíos”, explicó Tomás R. V. Gutiérrez, cofundador y CFO de Nideport.

Impacto en la empresarial 

Los créditos de carbono son instrumentos que representan la reducción, captura o evitación de una tonelada de dióxido de carbono equivalente (tCOâ‚‚e) de la atmósfera. Se generan a partir de proyectos que contribuyen a mitigar el cambio climático, como la restauración y conservación de bosques, las energías renovables, la agricultura regenerativa o la gestión sostenible de recursos naturales. Cada crédito debe ser medido, monitoreado y verificado bajo estándares internacionales que garanticen que el impacto ambiental es real, adicional y trazable.

Para las empresas, los créditos de carbono se han convertido en una herramienta clave dentro de sus estrategias de sostenibilidad y descarbonización. Si bien la prioridad siempre debe ser reducir las emisiones propias, muchas organizaciones aún generan emisiones que no pueden eliminar completamente en el corto plazo. En estos casos, la compra de créditos de carbono permite compensar parte de esa huella mientras continúan avanzando en sus procesos de transición hacia modelos más sostenibles.

Además de contribuir a los objetivos climáticos corporativos, los créditos de carbono de alta calidad generan beneficios adicionales. Los proyectos bien diseñados no solo capturan carbono, sino que también protegen la biodiversidad, fortalecen ecosistemas, impulsan el desarrollo de comunidades locales y generan empleo. Esto permite a las empresas alinear sus acciones con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y demostrar un compromiso concreto con la sostenibilidad.

En un mercado que evoluciona rápidamente, la calidad de los créditos es cada vez más importante. Por ello, las organizaciones buscan proyectos certificados y auditados bajo estándares reconocidos internacionalmente, que ofrezcan transparencia, trazabilidad e impacto verificable. De esta manera, los créditos de carbono no solo ayudan a compensar emisiones, sino que también canalizan inversiones hacia soluciones climáticas de largo plazo con beneficios ambientales y sociales tangibles. 

Cómo funcionan 

Según explican desde el Ministerio de Cambio Climático de la Provincia, los Certificados de Carbono, son instrumentos financieros atados a proyectos de sostenibilidad ambiental. “En el caso misionero, el activo central es la capacidad de demostrar que sus bosques capturan carbono y evitan emisiones que, de lo contrario, irían a la atmósfera”, detallan y añaden que “la certificación permite cuantificar ese beneficio y convertirlo en créditos negociables, que empresas, fondos de inversión y organismos internacionales adquieren para compensar sus emisiones o financiar acciones climáticas”.

 

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