2026-06-07

Por el asesinato de la adolescente eldoradense está implicado Mario Alberto Y. (46)

Caso Dulce María: las comunicaciones del remisero en la mira de la Justicia

Tras el reciente secuestro de chips y celulares que se sospecha manejaba el detenido, se busca reconstruir cuáles fueron sus movimientos antes y después del femicidio

La detención de Mario Alberto Y., el remisero de 46 años apuntado como principal sospechoso hasta el momento por el femicidio de la eldoradense Dulce María Candia (17), abrió una serie de líneas investigativas que, durante los últimos días, fueron intensificadas por parte de la Justicia, a través de distintos operativos que derivaron incluso en el secuestro de elementos de mucho interés para la pesquisa.

A diez días de descubrirse el asesinado que aún conmueve a toda la Capital del Trabajo, desde el Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado, a cargo de la jueza María Laura Rodríguez, se intensificaron las pesquisas en torno a los movimientos del detenido, tanto los días previos como posteriores a la desaparición de la menor.

En torno a esto, tras el arresto del remisero el pasado lunes 1 de junio, en donde se secuestraron teléfonos del sospechoso y de otras dos personas que conocían al hombre y a la víctima, se puso el foco en una supuesta discusión que el detenido y Dulce María habrían tenido horas antes del femicidio, dato que fue aportado por testigos que declararon en el caso.

Además, según señalaron voceros ligados al caso, para indagar aún más en esto último, la jueza Rodríguez dispuso un segundo allanamiento este último viernes por la tarde en un taller mecánico del Kilómetro 3 de Eldorado en donde, según las averiguaciones, el sospechoso solía frecuentar con su vehículo.

Allí, se incautaron una carcasa de teléfono celular Motorola, un teléfono LG, un celular Infinix y dos tarjetas SIM de la empresa Personal. Todos elementos que serán sometidos a pericias para avanzar en el esclarecimiento del hecho.

Toda esta evidencia fue puesta a disposición de peritos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), quienes deberán realizar el recopilado de informes en torno a mensajes y comunicaciones que el sospechoso tuvo durante las últimas semanas.

Cabe recordar que la figura del remisero de 46 años quedó en el radar de los investigadores después de que varios testigos lo identificaron caminando y discutiendo con la adolescente, en proximidades de la obra en construcción donde, el pasado jueves 28 de mayo, fue hallado el cadáver de la víctima.

Esto último confirma que el presunto femicida conocía de cerca a la adolescente. Relación que se pretende pueda ser reconstruida con las pericias telefónicas y con el desarrollo de testimoniales.

Desaparición

Dulce María fue vista por última vez el 17 de mayo. La denuncia por su desaparición se radicó diez días después en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional III.

En el período transcurrido, según declararon familiares, el padre de Dulce María estuvo internado en el hospital Samic local y su madre, Lily, quedó al cuidado de éste.

La familia acusa que apenas conocido de la ausencia prolongada de la menor, quisieron radicar la denuncia el 19 de mayo, pero no se la habrían tomado en la Comisaría de la Mujer.

Por su parte, desde la cúpula policial negaron aquello y ratificaron que se activaron los protocolos de acción para casos de desaparición de niños, niñas y adolescentes, así como el aviso a la Fiscalía y al Juzgado de Instrucción. Un día después encontraron el cuerpo dentro de una cámara séptica en una obra en construcción.

Tras la identificación del sospechoso y durante la requisa al motor del Fiat Siena que usaba para prestar el servicio de remís en la ciudad encontraron un retazo de tela con características muy similares a la que rodeaba el cuello de la joven.

Luego, la autopsia confirmó que la causa de muerte de la menor fue ahorcamiento (algo que en la ciencia forense se lee como asfixia mecánica). Ahora, ese pedazo de prenda será peritado para determinar la existencia de material genético compatible con el hallado en la víctima.

En torno al caso, el informe forense concluyó que Dulce perdió la vida entre el 21 y el 22 de mayo. Lo que pasó entre el 17 de ese mes (día en que fue vista por última vez) y el momento del crimen, todavía es materia de la investigación que lleva el Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado.

El Ni Una Menos que no se cumple: ya son 4 los femicidios en Misiones

El último femicidio fue el de Raquel González (54), en Posadas. Foto: Jorge Acosta

A partir de los registros que lleva hasta el momento El Territorio, en seis meses del 2026 ya se registraron cuatro femicidios, con epicentros en las ciudades de Puerto Iguazú, Panambí, Eldorado y Posadas. Además, según estimaciones realizadas por el movimiento Mumalá, en la tierra colorada, durante el mismo período, ya se contabilizaron 51 intentos de femicidio.

Pero detrás de cada número hay nombres, familias y denuncias previas que no alcanzaron para evitar lo peor. La pregunta que interpela hoy a la sociedad misionera es directa: ¿qué falta para que el “Ni Una Menos” deje de ser consigna y se convierta en realidad? El debate urge.

En relación a los casos, el triste listado comienza con el asesinato de Claudia Gabriela “Caí” Gómez, una mujer trans de Puerto Iguazú que el 8 de abril pasado murió en el hospital Samic local, tras permanecer casi una semana internada a causa de los severos golpes que recibió durante un ataque ocurrido en inmediaciones al Parque Municipal El Eucaliptal, ubicado a pocos metros de la aldea Fortín Mbororé.

Por el hecho fueron detenidos Axel Facundo M. (20), alias Chana, hijo del cacique de la citada aldea guaraní y que en base a las pesquisas preliminares es apuntando como el principal agresor de la víctima. Junto a él también fueron detenidos como presuntos colaboradores Bruno D. (18), alias “Nene”, y un adolescente de 17 años.

Si bien los investigadores aún no descartan ninguna hipótesis, la sospecha que gana más fuerza apuntaría a un intento de robo. En base a esa línea, se sospecha que el 2 de abril -día del ataque- la víctima habría sido interceptada por los tres integrantes de la comunidad mbya local en donde la propia Caí también vivía.

Pocos días después de este caso, la comunidad de Panambí se convulsionó con el femicidio de Silvana Andrea Báez, una mujer de 35 años, oriunda de San Martín, quien habría sido ultimada a puñaladas por su pareja, Juan Ramón Villalba (59), en su casa del kilómetro 2 de la ruta provincial 5.

En torno a este hecho, se confirmó antecedentes de violencia de género, una denuncia previa y hasta la exclusión de hogar del sospechoso. Síntesis de una tragedia anunciada.

Según se reconstruyó, el 6 de enero del año pasado, Báez radicó una denuncia por violencia de género por parte de su pareja. En sede policial, la víctima relató que el 1 de enero estaba en la casa de su abuela, cuando Villalba la agredió verbalmente con fuerte insultos.

Además, reconoció que sufría violencia desde hacía unos dos años, incluyendo agresiones físicas y amenazas de muerte.

Silvana Andrea Báez tenía tres hijas, la mayor de 21 y mellizas de 17; y un varón de 13, hijo del femicida, el único que residía con la pareja.

En tanto que el caso más reciente tuvo lugar en la capital provincial. El último jueves por la tarde, en plena siesta en el barrio Hipólito Yrigoyen, Patricia Raquel González (54) fue asesinada tras recibir golpes y un importante corte en el cuello por parte de su propia pareja: Luis Roberto Zampedri (64). Este último, tras la agresión, se quitó la vida en la misma vivienda de la calle Japón.

El informe de autopsia concluyó que Patricia Raquel intentó defenderse del ataque de su pareja. Pesquisas ligadas a la investigación consultadas por este diario determinaron que la causa de muerte fue por un corte en el cuello que le provocó enorme pérdida de sangre.

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