2026-05-24

Detenido por esquema piramidal

Exfuncionario y su pareja cerca de ser juzgados por otra causa de estafa

Carlos Alberto Heppner y su pareja Liliana E., imputados por estafa y asociación ilícita recientemente, estaban siendo investigados por una causa de estafa en 2021.

La reciente causa por estafa y asociación ilícita en contra del exfuncionario del Ministerio de Desarrollo Social de Misiones Carlos Alberto Heppner y su pareja, Liliana E., está en su etapa inicial y se espera que desde el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas se ordenen diferentes medidas al respecto en las próximas semanas.

En tanto, a partir de este caso, en la última semana se descubrió una causa anterior en contra de la pareja, también por estafa y cuya denuncia fue radicada a fin de año del 2021 en el Juzgado de Instrucción Dos, a cargo del juez Juan Manuel Monte.

En ese marco, el pasado lunes esa causa -que ya cumplió casi cinco años- cerró su instrucción y se solicitó la elevación a juicio. La denuncia fue hecha por Valeria, quien en diálogo con El Territorio explicó cómo cayó en esa maniobra fraudulenta y cuestionó el manejo de su caso, mencionando que si se resolvía antes se podían evitar estafas a más víctimas.

“Ellos eran amigos míos, sabían que yo tenía un dinero guardado para construir mi casa, entonces me dijeron que no tenga la plata guardada, que era un desperdicio, que la ponga a invertir”, comenzó su relato Valeria, agregando que para convencerla le mostraban que ellos lograron construir su casa gracias a inversiones que hacían.

Sobre cómo eran las inversiones, la entrevistada explicó que era en dólares, sin transferencia, todo en mano y que le prometían grandes ganancias.

“Para resguardarme y dejar constancia de lo que yo les estaba dando, les mandaba fotos de los dólares con las series. Una vez yo le dije a ella si podíamos firmar algo para un resguardo y me decía que no”, indicó la mujer, quien en un principio creía en el negocio porque a los 15 días de una inversión, la pareja le llevó un 10% de interés.

Ante este aparente buen negocio, Valeria contó que los acusados fueron a la casa de los padres y también los convencieron de entrar en la inversión: “Les explicaron cómo era la modalidad, les explicaron todo. Como sabían que eran amigos míos y con todo lo que ellos les decían, mis padres también confiaron e invirtieron en el negocio”.

En relación a si tenían conocimiento de alguna plataforma o en qué lugar iba la plata invertida, la mujer explicó que siempre les preguntaba, pero que la respuesta era que se tenían que quedar tranquilos, “que ellos eran la garantía si algo salía mal”:

En total, la mujer invirtió durante cinco meses. “Empecé a invertir en diciembre de 2020 y en mayo de 2021, cuando salgo adjudicada para construir mi casa, le pido a ella (Liliana) retirar el capital porque necesitaba usarlo para la construcción”, mencionó.

Sin embargo, ante este pedido comenzaron los problemas y poco a poco se fue dando cuenta que lo que invirtió podría perderlo todo. “Comenzaron todas las excusas, las mentiras y las promesas, me decían que espere unos días, que el dinero estaba por llegar”.

Denuncia

Una de las excusas que mantuvieron fue la situación de la pandemia, que por ello no se podían trasladar a otros países a buscar la plata. “La otra excusa era que, como yo le había dado dólares azules, ellos sólo tenían dólares verdes para devolverme y tenían que cambiar”, detalló. Después de meses de no saber nada, a fines de 2021 “me animo a hacer la denuncia”, manifestó.

Algo que lamentó es que en el comienzo de la causa, “ellos fueron a declarar como testigos sospechosos de la causa, ni siquiera estaban como imputados. Sí se les dictó una medida cautelar y no podían salir del país, pero ellos todo el tiempo salían del país”.

Sumado a esto, la mujer contó que la causa después de meses quedó estancada hasta las últimas semanas. “Pasaron cinco años y gracias a que el último caso tomó relevancia pública, mi causa se movió y gracias al fiscal que pidió elevar la causa a un juicio oral y público”.

“Lo que no podía entender es cómo las mismas personas, con la misma modalidad de estafa, están presos y por la mía ellos estaban como testigos. Por suerte, ahora ya están imputados por el delito de estafa”, remarcó.

Por otra parte, Valeria contó que nunca pensó en que podía estar en una estafa, porque confiaba en su amistad, aunque remarcó que “si se hubiese escuchado mi denuncia, esta segunda causa no hubiese pasado”, agregando que “como ellos vieron que mi causa no se movió y ellos no tuvieron ningún tipo de sanción, tuvieron vía libre para seguir estafando”.

Abuso de confianza

Si bien el dinero que perdió fue mucho -casi 10 mil dólares-, la mujer contó que le dolió el “abuso de confianza que hubo, porque también estuvo involucrada mi familia”. A esta angustia, sumó que sintió una decepción “al sentir que la Justicia en realidad ni siquiera tomó el caso, porque tampoco miraban las pruebas”.

Asimismo, manifestó que hasta un hermano de la mujer imputada se comunicó para contar que a su propia sobrina también le estafó.

Por último, contó que cuando supo que estaban pidiendo que se eleve a juicio, “tuve mucha felicidad, porque pensaba que esta causa ya estaba perdida, pero ahora tengo mucha fe en que va a haber justicia”.

“Quiero que paguen porque hicieron mucho daño a mucha gente. La parte económica también es importante, pero hoy quiero que tengan una condena y que mi causa les sirva como antecedente a las nuevas personas que fueron estafadas”, culminó Valeria. 

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