2026-05-21

Las largas filas para cruzar de Encarnación a Posadas se repiten desde hace semanas

Blas Arzamendia, delegado de Migraciones en Encarnación, explica que las filas en el acceso al puente internacional que une la ciudad paraguaya con el suelo argentino son recurrentes en distintos momentos del día y generan molestias entre pasajeros y conductores. Las demoras obedecen a causas operativas, logísticas y también a actitudes individuales, sostuvo.

En las últimas semamas es recurrente la fila para cruzar el puente internacional San Roque González de Santa Cruz desde Encarnación a Posadas. La imagen de los autos esperando cruzar desde el lado paraguayo se repite a primera hora de la mañana o bien en momentos de la tarde, en tanto no se ve el mismo fenómeno en la capital misionera. De hecho, desde hace tiempo, no se visualizan filas para trasponer el viaducto internacional desde Posadas.

Consultado por este escenario, Blas Arzamendia, delegado de Migraciones en Encarnación, explica que las filas en el acceso al puente internacional que une la ciudad paraguaya con el suelo argentino se repiten en distintos momentos del día y generan molestias entre pasajeros y conductores. Las demoras obedecen a causas operativas, logísticas y también a actitudes individuales, sostuvo.

“Normalmente se corta el paso cuando se tiene transporte de carga y hace que se formen filas a ciertas horas”, explicó Arzamendia. El ingreso de camiones y la priorización de trámites aduaneros condicionan el flujo vehicular: cuando se habilitan controles más rigurosos o se gestiona carga, el tránsito particular se ralentiza y las filas se extienden en la mano paraguaya hacia Posadas.

Otro factor, según Arzamendia, es la apertura de casetas en función de la necesidad y la disponibilidad de personal. “Las casetas se abren según necesidad y disponibilidad de funcionarios; recordar que Migraciones Argentina tiene la capacidad y cantidad de funcionarios, no así Aduana Argentina, por lo tanto se van coordinando”, señaló. La falta de paridad en los recursos humanos entre organismos complejiza la coordinación binacional y obliga a ajustar los operativos sobre la marcha.

A esto se suma la conducta de algunos usuarios: “También existen gente irresponsable que prácticamente estacionan en el puente y genera filas innecesarias”, alertó Arzamendia. Vehículos detenidos indebidamente en puntos sensibles del cruce obstruyen el paso y multiplican los tiempos de espera para quienes sí están en movimiento.

Sobre el volumen de flujo humano, Arzamendia aportó cifras aproximadas: “Se tiene un promedio de 10.000 que ingresan a Paraguay y vuelven a salir la misma cantidad aproximadamente, promedio de 7.000 argentinos y demás paraguayos y otras nacionalidades.” Es decir, el cruce diario mantiene un flujo intenso y mayoritariamente binacional, con impacto directo en la logística y en la planificación de controles fronterizos.

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