Industriales advierten que el costo de la energía ya amenaza la continuidad de las empresas

Cámaras empresariales de distintos puntos de Misiones reclamaron una mesa técnica para revisar la estructura tarifaria y los costos que impactan sobre el sector. Enrique Bonger, presidente de Amayadap, aseguró que algunas industrias ya analizan frenar su actividad ante el fuerte incremento de las facturas.
viernes 14 de agosto de 2026 | 11:39hs.

Industriales y empresarios de distintos puntos de Misiones elevaron un pedido a autoridades provinciales y legisladores ante el fuerte incremento de los costos de la energía eléctrica y advirtieron que la situación alcanzó un punto crítico para numerosas empresas. El planteo fue respaldado por cámaras de Eldorado, Montecarlo, San Vicente y Leandro N. Alem, entre otras entidades vinculadas a la actividad productiva.

En diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7, el presidente de Amayadap, Enrique Bonger, explicó que las entidades vienen reclamando respuestas frente a una estructura de costos que, según sostuvo, ya resulta difícil de sostener para las industrias misioneras.

“Ya llegamos a un punto crítico donde ya no tenemos más qué hacer. Nosotros estamos sosteniendo la fuente de empleo y les estamos trasladando a EMSA y a las cooperativas todo este tema”, señaló.

Bonger detalló que, entre enero y junio, las industrias con una potencia superior a los 300 KVA registraron un incremento acumulado del 18,31% en el costo del kilovatio y del 12,13% en el valor de la potencia. A esto se suma, según indicó, el impacto de una resolución nacional que alcanza a los grandes usuarios.

En el caso de las industrias de menor tamaño, con una potencia inferior a los 300 KVA, mencionó aumentos del 24% en potencia y del 46% en el valor del kilovatio durante el mismo período.

El dirigente explicó que la situación es particularmente compleja para la forestoindustria debido a la combinación de un mercado interno deprimido y precios internacionales que limitan la posibilidad de trasladar los mayores costos al precio final.

“Nosotros en un mercado, en nuestro caso la forestoindustria, con un mercado interno deprimido y con precios medios internacionales, no podemos trasladar más. No podemos trasladar los aumentos y eso los venimos absorbiendo”, sostuvo.

Una mesa técnica para revisar los costos

Uno de los principales pedidos de las cámaras es la conformación de una mesa técnica público-privada que permita analizar en detalle cómo se compone la factura eléctrica que pagan las industrias.

“Lo que queremos hacer es que se cree una mesa técnica en la cual se evalúe cómo está dado el costo de energía”, explicó Bonger.

El planteo incluye revisar los costos vinculados a la compra de energía, potencia, transporte, distribución, cargos adicionales e impuestos. También reclamaron analizar los costos asociados a EMSA y a las cooperativas eléctricas.

“Queremos sincerar todos los costos y tarifas que hay con EMSA y con las cooperativas. Tenemos que hacer esa mesa de trabajo, juntarnos parte pública y privada y ver cómo salimos adelante”, manifestó.

Según Bonger, el sector industrial viene realizando esfuerzos para reducir sus propios costos y mejorar la eficiencia frente a la caída de la demanda, pero consideró que ese proceso también debería alcanzar a los distintos eslabones del sistema eléctrico.

“Así como la industria se eficientizó en estos últimos años por la crisis de alguna manera, los que nos entregan la energía también tienen que hacer ese trabajo fino de poder optimizar sus costos”, afirmó.

Para graficar el impacto de los incrementos, Bonger relató la situación de una de sus propias industrias. Según explicó, una empresa que hace aproximadamente dos años abonaba unos $7 millones mensuales de electricidad actualmente enfrenta facturas cercanas a los $22 millones.

“Hoy estamos en 22 millones por mes, cada mes”, afirmó.

El empresario remarcó que, durante ese período, los precios de los productos destinados a la exportación no pudieron incrementarse en la misma proporción porque están determinados por valores internacionales.

“En esos dos años no hemos podido aumentar el precio del producto porque nos regimos por precios internacionales. Y en el mercado interno hemos trasladado algo, pero tampoco podemos la totalidad”, explicó.

La situación, advirtió, genera un fuerte deterioro financiero para las empresas que deben afrontar facturas cada vez más elevadas sin contar con la posibilidad de trasladar esos incrementos a sus clientes.

“Venimos absorbiendo, absorbiendo, absorbiendo hasta un punto donde se hace crítico, donde vos ya no podés. Financieramente afecta totalmente”, expresó.

Advierten por el riesgo de paralización de aserraderos

Bonger sostuvo que algunos empresarios del sector ya comenzaron a analizar la posibilidad de detener sus plantas debido a la imposibilidad de sostener los costos operativos.

“Hay socios de la cámara que me expresan ‘la verdad que no sé ni cómo parar el aserradero porque tengo 50, 70, 100 personas’”, relató.

El problema no se limita al costo de la electricidad, sino que también alcanza a las condiciones de financiamiento y a los recargos aplicados cuando las empresas se atrasan en el pago.

Según Bonger, algunas cooperativas llegan a cobrar hasta un 10% cuando los industriales pagan con cheques diferidos a 30 días.

“Realmente es una usura, un 10% hoy en día. Empecemos a hablar de bajar las tasas también, porque eso nos lo trasladan a nosotros”, cuestionó.

Una desventaja frente a otras provincias y países

El presidente de Amayadap también remarcó que Misiones enfrenta una desventaja estructural frente a otras regiones del país debido a la falta de acceso al gas natural.

“Nosotros no tenemos gas natural. Entonces competimos con industrias de otras provincias que tienen beneficios en cuanto a otros tipos de energías”, explicó.

A esto se suma la competencia internacional de países como Brasil y Chile, especialmente para la forestoindustria.

“Competitivamente ya no somos eficientes ni internamente ni con los países limítrofes, en los cuales son competidores nuestros también. En el caso de la forestoindustria, Brasil y Chile son competidores directos”, sostuvo.

En ese contexto, reclamó una mirada específica para las economías regionales y las pequeñas y medianas empresas, al considerar que generan un fuerte impacto en el empleo de las localidades.

“Las pymes generan muchos puestos de trabajo y muchas veces más que las grandes empresas. Representa un impacto muy alto negativo dentro de las localidades el hecho de que a las producciones de nuestra zona les vaya mal”, señaló.

Las cámaras empresariales enviaron notas al Ministerio de Hacienda, al Ministerio de Industria, a autoridades provinciales, a EMSA y a la Cámara de Representantes de Misiones. El objetivo es que el planteo sea analizado y se genere una instancia de diálogo con los distintos actores involucrados.

Bonger indicó que durante la jornada anterior se enviaron las notas a diferentes funcionarios y que también mantuvo un encuentro con el nuevo presidente de EMSA, con quien ya había planteado la necesidad de revisar los costos de distribución.

Para el dirigente, la discusión no debería limitarse a los aumentos que llegan desde el mercado eléctrico mayorista, sino que debe abarcar todos los componentes de la factura.

“Se tiran la pelota entre todos y en el medio está el industrial, que todos los meses tiene que salir a pagar igualmente la factura para que no le corten el suministro eléctrico”, cuestionó.

Finalmente, Bonger insistió en que el reclamo busca generar una respuesta conjunta antes de que más empresas se vean obligadas a reducir o detener su actividad.

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