2026-05-17

Por ocho países

Culminó su travesía en bici tras recorrer Sudamérica

Una pasión en dos ruedas, ocho países recorridos y una experiencia inolvidable. Alicia Rodríguez (59) regresó a Jardín América con la bandera argentina en lo más alto luego de haber realizado más de 27.000 kilómetros en bicicleta. Una travesía que se gestó a partir de un sueño, se hizo realidad hace más de un año y ayer llegó a su tramo final.

La jardinense recorrió Argentina de norte a sur y en cada país que visitó entró con el símbolo nacional en lo mas alto y fue llevando consigo las de Chile, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay.

Oriunda de Oberá, de niña se radicó en Jardín América, hace 50 años. “Volver a Jardín América es una gran emoción, sentimientos encontrados al haber visto culturas diferentes y encontrarme en Argentina donde creo que se puede hacer muchas cosas más con ideas para aportar a la comunidad, esto es algo emocionante”.

Con casi 60 años, impulsó a las nuevas generaciones a que se animen, que no se queden quietos y que cumplan con los desafíos que tienen. “Si yo pude hacer esta aventura los jóvenes también pueden, hay que buscar un planeta más limpio, la bicicleta ofrece una calidad de vida, de salud, conocimiento, vivencias que no da otro medio de transporte y es maravilloso”, aseguró.

Incluso, comentó que sus familiares y amigos que dejó en Misiones la acompañaron en cada momento, en los kilómetros que hizo en soledad en diferentes rutas del sur del continente, por lo que sintió la presencia de sus seres queridos. Por ello, volver a encontrarlos, dar ese abrazo interminable la reconfortó y la llenó de alegría.

Alicia llegó ayer en una mañana fresca, donde aún la neblina se percibía en la localidad. Fue recibida en la Terminal de Ómnibus y luego se hizo una caravana hasta el centro de la comuna, donde más personas la estaban esperando.

La biciviajera precisó que la bicicleta es como la vida misma, porque hay días de lluvia, tormenta, soleado, nieve, frío y calor, viento en contra o a favor, sólo que en la casa se tiene el confort, pero en la ruta es una manera de supervivencia. Rodríguez es estilista, hacía trabajos durante el camino, pero también contó que en cada lugar que llegó fue bien recibida.

“En la bicicleta se pierde todo, en el camino extravié mi kilometraje e iba recorrido más de 18.000 kilómetros, se pierde, se gana, se viaja con lo mismo, pero nada es indispensable, pero cada kilómetro se disfruta a pleno, cada lugar es una sorpresa, el despertar a la mañana y no saber qué te espera durante el día, dónde vas a comer o dormir es maravilloso, es vivir el presente, el aquí y ahora”, cerró. 

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