2026-05-09

Desde las 16.30 un clásico con mucho más que un título en juego

Capri y Tacurú definen la plaza al Regional A

La Unión de Rugby de Misiones tendrá hoy una definición inédita en el estadio de Crucero, con finales en todas las categorías y una expectativa que desbordó la venta de entradas.

El rugby misionero vivirá hoy una de las jornadas más importantes de los últimos años. El estadio  de Crucero del Norte será escenario de las finales del torneo Apertura de la Urumi, en una propuesta inédita que reunirá durante toda la jornada a las categorías juveniles, intermedia y primera división, con el gran clásico entre Capri y Tacurú como plato principal.

La definición comienza desde las 9.30 y tendrá como cierre la final de Primera, prevista para las 16.30. Pero más allá de la corona del Apertura, el duelo entre el Azzurro y la Hormiga pondrá en juego algo todavía más importante, la clasificación al Regional A del NEA, el máximo nivel del rugby del nordeste argentino.

La expectativa creció durante toda la semana y hasta ayer ya se habían vendido más de dos mil entradas a través de la plataforma de ventas de Ticket Misiones. El interés no solo responde al peso histórico del clásico, sino también al nuevo formato implementado este año para los torneos regionales.

El presidente de la Unión de Rugby de Misiones, Iván Lambert, explicó el trasfondo de una final que puede marcar un antes y un después para el rugby provincial.

“Tenemos todas las finales de todas las categorías que integran nuestro Torneo Apertura Urumi y vamos a estar arrancando a las 9.30 de la mañana”, indicó. Y además detalló el cambio reglamentario que elevó la importancia de esta definición. “Anteriormente las plazas para jugar el Regional A y B eran de los clubes. A partir de este año las plazas pasaron a ser de las uniones. Entonces la Unión pone en juego esas plazas en el torneo local”.

Ese cambio implica que el campeón será el representante misionero en el Regional A, siempre y cuando cumpla con todos los requisitos estructurales exigidos por la competencia, como contar con divisiones juveniles e intermedia.

“La idea de este torneo es levantar el nivel de competitividad de nuestra unión y también subir la vara de los requisitos estructurales que le exigimos a los clubes, siempre poniéndoles una zanahoria adelante, que es la posibilidad de jugar al nivel más alto regional”, sostuvo Lambert.

En ese contexto, el duelo adquiere un valor enorme. Capri ocupa desde hace más de dos décadas la plaza misionera en el Regional A y buscará defender ese lugar. Del otro lado aparece Tacurú, que en varias temporadas estuvo a un paso de lograr el ascenso desde el Regional B y ahora tiene la oportunidad de conseguirlo directamente desde el torneo local.

En la previa, uno de los referentes de la Hormiga, Martín Bianchi, destacó el marco especial que tendrá la definición.

“Más allá del condimento de que sea una final y que sea un rival histórico y clásico, se suma que sea en una cancha neutra y nada más y nada menos que un estadio de fútbol. Va a ser un marco excepcional, diferente y una linda experiencia para vivirla”, expresó.

El apertura de Tacurú dejó en claro que lo verdaderamente trascendente será lo que hay en juego. “Lo más representativo acá es el ascenso. Eso es lo más importante. Después hay varios condimentos más porque es un clásico y siempre es lindo jugarlo”.

Tacurú llega además atravesando un momento institucional y deportivo de enorme crecimiento. El club disputará hoy las cinco finales de la jornada, un hecho inédito que refleja el trabajo integral realizado en los últimos años. La dirigencia apostó fuerte con la designación de Santiago Gallino como director deportivo y los resultados comenzaron a aparecer rápidamente.

“Venimos persiguiendo esto desde hace años. Tuvimos un traspié en el torneo y nos quedó muy poco margen, pero por suerte pudimos ganar todos los partidos que nos quedaban y meternos en la final”, recordó Bianchi.

El jugador también valoró el presente del plantel y el enfoque con el que encararon estas semanas decisivas. “Los muchachos se vienen preparando desde hace tiempo. Estamos muy enfocados y con muchísimas ganas. Estas semanas son muy lindas. Uno, cuando se va poniendo un poco más grande, lo disfruta más”.

Sobre el análisis del partido, Bianchi consideró que el detalle estará en la toma de decisiones y en la defensa.“Con Capri no es solo un clásico, sino que estamos en un nivel muy parejo. Se le puede dar a cualquiera, pero se le puede ganar defendiendo duro y aprovechando las oportunidades que tengamos para marcar”.

En la vereda de enfrente, Capri afrontará la final con el peso de su historia reciente y la intención de sostener el protagonismo regional que construyó durante años. El Azzurro recuperó jugadores importantes en la semana y vivió una preparación especial junto a los planteles de intermedia, la subcomisión de rugby y los veteranos del club, en un encuentro que fortaleció el sentido de pertenencia antes de la gran definición.

El capitán azzurro, Marcio Olivera, reconoció la magnitud del desafío. “Tacurú es un rival duro, conocido desde hace años, pero no deja de ser un rival importante, más teniendo en cuenta lo que se juega para lo que viene más adelante”.

El capitán también habló sobre el valor simbólico que tiene esta final para Capri. “La revancha siempre está, sobre todo en este momento en el que tenemos que defender la plaza que venimos ocupando en el Regional desde hace años. Y hacerlo contra Tacurú va a ser muy lindo. Creo que será una muy buena final”.

En cuanto al juego, Olivera coincidió en que los detalles defensivos serán determinantes. “Creo que el que defienda mejor va a tener más chances de ganar, pero seguramente va a ser un partido muy parejo”.

Aunque ambos llegan con campañas muy similares, los dos perdieron apenas un partido durante la fase regular, cada uno sufrió ese traspié en contextos distintos. Tacurú cayó ante Cataratas en la fecha inicial, mientras que Capri perdió justamente frente a Tacurú en la tercera jornada. Más allá de eso, ambos construyeron recorridos sólidos y hoy aparecen como los grandes protagonistas del rugby provincial.

Cada uno mantiene además una identidad bien marcada. Tacurú apuesta a un rugby más dinámico y desplegado, moviendo mucho la pelota con sus backs y tratando de imponer ritmo. Capri, en cambio, basa gran parte de su fortaleza en el trabajo de sus forwards, las formaciones fijas y el contacto físico.

La final promete un choque de estilos, de historias y de presentes. Pero también representa una oportunidad única para mostrar el crecimiento del rugby misionero, que hoy tendrá una jornada histórica con tribunas llenas, juveniles compartiendo escenario con la Primera y un clásico que definirá mucho más que un campeón.

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