2026-04-22

“La universidad debe llegar a todos los sectores”

Entre las historias de universitarios egresados de la Universidad Pública de Misiones (Unam), se encuentra la de Andrea Gauto (51), trabajadora social recibida en la Unam. Gauto rescata la importancia de la existencia de una universidad pública como un factor de integración y promoción social.

Andrea nació en Buenos Aires, pero su familia es oriunda de Eldorado. Su madre trabajó como empleada doméstica, y su padre del corazón, como dice ella, se ganó la vida como mecánico.

“Mis padres siempre fueron muy laburantes, desde jóvenes. Por esas cosas de la vida yo nací en Buenos Aires, pero al poco tiempo con mi madre volvimos por poco tiempo a Eldorado, y después porque había más posibilidades laborales volvimos a Buenos Aires, donde yo me quedé un tiempo más viviendo”, contó.

Educación pública de calidad

“Mi profesión de base es maestra, pero mientras vivía en Buenos Aires trabajé en barrios carenciados y ahí me di cuenta que quería ser trabajadora social, que esa era mi vocación. En ese momento no había muchos lugares donde estudiar esa carrera, y uno de ellos era Misiones. Entonces tomo la decisión de volver y estudiar lo que quería. Me pude recibir de licenciada en Trabajo Social, además soy especialista en docencia universitaria, magister en Políticas Sociales, y estoy terminando la tesis y el doctorado. Todo eso mediante la educación pública”.

Su regreso a Eldorado, Misiones, se dio en el marco de una de las peores crisis que atravesó el país entre el 2000 y 2001. “Es difícil decir si hubiera podido estudiar si no existiera la universidad pública, lo que sí te puedo explicar es las condiciones en las que pude estudiar, y cómo utilicé las facilidades que me dio la presencia del estado para poder estudiar”, destacó. Seguidamente, contó que utilizó durante su época de estudiante el beneficio de que Eldorado contara con un albergue estudiantil en Posadas y una beca.

 Además, contó existía el comedor universitario que en ese entonces tenía solo almuerzo y después de pelear mucho logramos que se implementara la cena y posteriormente el almuerzo los sábados. “Estaba la beca fotocopia donde debía tener un rendimiento académico para seguir teniéndola. Y estaba la biblioteca donde me pasaba horas estudiando. Todo eso me en el concepto de que no tenemos que resignar derechos, y que el derecho a tener la oportunidad de estudiar hay que defenderlo. Recuerdo que para poder viajar hasta Eldorado hacíamos dedo en la garita porque no teníamos dinero para el pasaje, hoy existe el boleto estudiantil gratuito. A veces éramos 15 o 20 estudiantes haciendo dedo, situación que hoy no la recomendaría”.

De su paso por la universidad pública rescató: “En lo concreto la universidad pública me forjó porque fui aprendiendo que tengo derechos pero vos también tenés derechos, y eso te va generando una convivencia de integración, ya que la universidad pública, otro beneficio que tenemos”. 

Gauto hizo hincapié en que la universidad pública representa la posibilidad de la concreción real de políticas educativas que implica la apuesta de los gobiernos de turno por el conocimiento colectivo por parte de la sociedad. “No hablo de más o menos plata que tengan quienes asistan a ella, hablo de la diversidad de experiencias que hay. Es decir nosotros somos esto, pero lo que nos tiene que forjar es el conocimiento, porque lo que somos como sociedad, porque podemos desarrollarnos y crecer en muchos aspectos”. Indicó que si no existiera la universidad pública tendríamos muchas desventajas. “La universidad pública es una apuesta del país en políticas públicas que sostienen. Muestra que es importante el conocimiento universal, debe llegar a todos los sectores”, concluyó. 

 

Noticia Relacionada

Universidad pública, historias que respaldan la importancia de su rol

Te puede interesar