El último adiós al campeón
Posadas despide hoy a Tiago Engler
Hoy la Tierra Colorada tendrá la oportunidad de despedir a uno de sus atletas más inspiradores. Tras su fallecimiento el pasado viernes en Buenos Aires, los restos de Tiago Engler (20) serán velados en Posadas, marcando el cierre de una historia que conmovió a la provincia y al país por su inquebrantable fuerza de voluntad.
Según informaron sus familiares, la despedida se llevará a cabo en la sala El Fénix (Av. Martín Fierro 3282, Puerta 1). El horario de visita será de 11 a 14.30, para luego iniciar el cortejo fúnebre hacia el Cementerio La Piedad, donde se le dará sepultura a las 15.
Una vida dedicada a vencer
La historia de Tiago comenzó con un desafío extremo, un diagnóstico de mielomeningocele que, según los médicos, le otorgaba apenas 72 horas de vida y un futuro de inmovilidad total. Sin embargo, criado en un hogar donde la discapacidad nunca fue un techo, Tiago decidió escribir su propio destino a través del deporte.
Tras probar con el taekwondo y el básquet adaptado, encontró su lugar definitivo en el powerlifting (levantamiento de pesas). Allí, su fuerza física natural se convirtió en su marca registrada. Su ascenso fue meteórico logrando medallas de oro en los Juegos Evita 2022 y alcanzando la cima internacional al consagrarse campeón en los Juegos Parapanamericanos Juveniles de Bogotá en 2023 representando con orgullo a la selección argentina.
Tiago no solo levantaba discos de hierro; levantaba la esperanza de quienes recibían diagnósticos adversos. Su frase de cabecera, “Lo difícil se hace y lo imposible se intenta”, se convirtió en un lema para el deporte inclusivo de la región.
Su batalla final comenzó en marzo de este año tras una descompensación mientras entrenaba en Buenos Aires. A pesar de semanas de lucha en terapia intensiva y el apoyo de cadenas de oración en toda la provincia, su cuerpo dejó de resistir el viernes por la madrugada. Durante esta jornada, Misiones despedirá a un referente que demostró que la verdadera fuerza no reside en los brazos, sino en la decisión de no rendirse jamás.