Se hará en Shangai, China a mediados de año
Alejo, el joven que vuelve a poner a la provincia en la elite de la matemática
Tuvieron que pasar catorce años para que el nombre de un misionero volviera a sonar entre los mejores del país en matemática. Tiene apenas 16 años, pero su experiencia en las Olimpíadas de Matemática Argentina se remonta a la primaria, todo un recorrido que lo preparó para esta meta que hoy celebra y es motivo de orgullo para su familia, amigos y profesores.
Él es Alejo Valenzuela y es el único misionero que integra el equipo nacional que competirá en la Olimpíada Matemática Internacional 2026 que se hará a mediados de año en Shangai, China. El estudiante de cuarto año del Liceo Storni quedó en calidad de suplente y aún no sabe si viajará al país asiático con los titulares, pero sí formará parte del fuerte entrenamiento con exolímpicos que se hará en junio en Buenos Aires.
“Estoy muy orgullosa porque son pocas las provincias que pueden ubicarse en lugares tan deseados. Para hacer un parangón con el Mundial de Fútbol, que tanto nos apasiona, si un jugador está en la nómina de convocados ya es una fiesta porque entrena con los mejores, tienen la posibilidad de aprender más cosas. No importa si está de suplente, es igual, sólo que es en otra disciplina”, destacó Carmen Ríos, secretaria de la Olimpíada Matemática Argentina (OMA) y que acompañó a tantos estudiantes a lo largo de muchos años.
Así, con una trayectoria sólida en competencias matemáticas, el interés y la dedicación de Alejo por la disciplina se reflejan en su constancia a lo largo de los años, participando en distintas instancias de las olimpíadas y perfeccionando sus habilidades en resolución de problemas de alta complejidad. El año pasado logró una excelente actuación en el certamen nacional, donde obtuvo una mención de honor que marcó un punto clave en su recorrido académico. Ese reconocimiento le otorgó la posibilidad de presentarse en el selectivo, con la expectativa de seguir creciendo y alcanzar el objetivo de representar al país en la instancia internacional.
En una pausa de su mañana de clases habituales en el colegio, Alejo dialogó con El Territorio acerca de este logro.
“Fue muy lindo poder ir, poder participar, haber llegado. Como digo, nunca pensé que iba a llegar al mundial, hace dos años me parecía imposible. Fui a otros selectivos, hice otros años, que son cuatro instancias: interescolar, regional y nacional. Hay que aprobar las cuatro y ahí recién se pueden llegar a los selectivos, que son varios en paralelo”, contó el adolescente.
Relacionado a eso, sostuvo que la frustración siempre está presente cuando las cosas no salen como las espera, pero es consciente de que tendrá otras oportunidades y competencias en el futuro. “Esta de pasar al Mundial, por ejemplo, hice dos antes y no pasé, pero ahora me fue bien”, acotó.
Alejo contó que siempre tuvo facilidad para la matemática, desde la primaria, pero fue cuando se involucró en la olimpíada que le empezó a gustar y a apasionarse a medida que pasaba de nivel. Fue en sexto grado que compitió por primera vez, en ese entonces era estudiante del Jardín Modelo.
“Nunca fue una materia que me costó, al revés, tenía facilidad. Me acuerdo que en tercero de primaria mi profe nos ponía cálculos mentales y hacíamos una competencia entre todos y yo ganaba la mayoría. Eso creo que me ayudó”, compartió.
Es así que Alejo rescató la comunidad que se forma en la olímpiada que permite formar amistades por más que los demás chicos vivan en otras provincias. Tiene amigos en todo el país, sobre todo en Buenos Aires, según contó.
“Competimos bien, nos llevamos bien, se felicita siempre al ganador y a cualquiera que saque algo. Después de la prueba todos compartimos los problemas, del mejor hasta el peor. Ahora con el Mundial creo que vamos todos juntos desde el entrenamiento, ya somos argentinos, dejamos de ser cada uno”, sostuvo.
Entrenar con los mejores
En cinco oportunidades hubo presencia misionera como titulares en el equipo mayor de las Olímpiada de Matemática: Nicolás Romero estuvo en México en 2004, Alfredo Umfurer en dos oportunidades, Alemania 2009 y Kazajistán 2010, mientras que Alejandro Candioti compitió en Holanda 2011 y Mar del Plata 2012.
De hecho, Freddy -como llaman a Umfurer- y Nicolás lo ayudaron en su preparación para el selectivo para el mundial, lo que reafirma el buen ambiente de la olimpíada hasta con los exparticipantes. “También mi entrenador Leopoldo Dos Santos, él me transmitió mucho la pasión, su forma de enseñar es divertida”, reconoció.
El entrenamiento intensivo previo al mundial tendrá lugar durante casi un mes en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA del 16 de junio al 10 de julio de 9 a 18. “Hacemos problemas con exolímpicos, son gente que ya compitió en un mundial. A los mejores de Argentina les piden que vengan a entrenarnos, vamos a estar con lo mejor del país”, indicó.
Alejo es el único misionero dentro del equipo conformado por seis titulares y seis suplentes, la mayoría de los estudiantes son de Buenos Aires y de la ciudad de Buenos Aires y se suma uno más de Córdoba.
Consultado acerca de la diferencia de la matemática de las olimpíadas y la que se enseña en las escuelas, sostuvo: “Es distinto en todos los aspectos, un problema de Olimpíada la idea es que uno lo vea y no sepa cómo hacerlo, que tenés que inventar, volar para llegar al resultado. No es como en una escuela, que te enseñan una fórmula y la tenés que aplicar en el siguiente ejercicio. Acá no, se puede resolver con lo que vos quieras si la solución está bien, matemáticamente hablando. Se aplica muchísima lógica, no se ocupan tanto los teoremas y cosas complicadas como se creería”, explicó.
A este adolescente amante de las matemáticas, pero que además tiene otros hobbies como el rugby y la música, aún no tiene decidido qué carrera seguir finalizada la secundaria, pero ya está investigando algunas que les generan interés como la Ingeniería en Software.
Motivo de orgullo
Por su parte, Hernán Osvaldo Rubio, director del Liceo Storni, destacó el desempeño de Alejo. “Para mí particularmente y para la institución es muy importante el impacto que tiene el ejemplo que da Alejo, el incentivo que genera en otros cadetes a partir de estas destacadas actuaciones en el ámbito de estas Olimpíadas”, destacó.
“Hay muchos cadetes que se han acercado a la matemática, a tratar de resolver, la toma de decisiones a través de la herramienta lógica que les brinda la matemática. Además, en el cuerpo de profesores, en todos los que pertenecemos a este Liceo, ha sido un orgullo y un ejemplo de sacrificio, estudio en lo individual y con el acompañamiento de su familia, es un gran ejemplo”, cerró.