2026-04-08

Marcela Rivero, presidenta del Club León Seró

“Nos gusta decir que somos una puerta al río y de contacto con nuestro Paraná”

La apuesta a la práctica de deportes acuáticos y su vínculo con actividades sociales, culturales y ecológicas como medio de construcción de comunidad y sentido de pertenencia con el río

Rodeada de infantes y adolescentes que semanalmente asisten a la escuela de canotaje, Marcela Rivero se toma un segundo de su clase para mirar fijamente al horizonte y contemplar la inmensidad del río Paraná desde el muelle del Club Náutico León Seró. Esa misma inmensidad que años atrás la conquistó y la llevó a involucrarse fuertemente, no solamente en el deporte, sino también en otras cuestiones sociales como el desarrollo de la cultura y el cuidado del medioambiente.

Durante ese breve instante de remembranza, Marcela repasa mentalmente miles de momentos ligados al club del cual hoy le toca presidir y del cual siente mucho orgullo de representar. Y que a través de Charlas con El Territorio hoy podemos conocer más en profundidad.

¿Cómo llegás a ser parte de este club?

Yo soy maestra de la Escuela 645 y este era un camino habitual para mí. Cuando pasaba, pensaba ‘qué caro debe salir hacer este deporte (canotaje) y cómo me encantaría poder hacerlo’. Yo soy de Campo Viera, un lugar donde no hay tantos deportes y menos acuáticos. Un día llegué a la escuela de canotaje y así empecé con el club. Me enamoré.

Yo en esa época me estaba divorciando, así que necesitaba una salida de una etapa angustiante y creo que fue lo mejor que le puede pasar a una persona en una etapa difícil, hacer un deporte o una actividad tan relajante. Y con tanto contacto con la naturaleza.

¿Cómo se dio tu ingreso a la comisión directiva del club?

Este club es particular, el que viene acá se siente bienvenido, se siente integrado muy rápidamente, fue así que empezamos con un tereré después de canotaje, un encuentro de mates, un campamento y de apoco me empecé a interiorizar en las distintas actividades.

De a poco empecé en la comisión del club y de repente fui presidente, esta es mi segunda gestión y realmente llevar adelante un club es un gusto hacerlo, con una familia tan grande como es la nuestra y con gente tan predispuesta a dejar su tiempo y su esfuerzo.

Cuando entraste, ¿cuántas personas estaban ligadas al club?

Había una sola escuela de canotaje, en donde había dos instructores. Después la comisión directiva, que estaba integrada con cerca de 15 personas, y los colaboradores. Nosotros tenemos el alquiler de botes todos los días, así que hay gente constantemente, que son las mismas, pero más o menos hoy somos alrededor de 30 los que estamos constantemente en una u otra actividad del club.

En ese momento éramos 15, pero una gran cantidad de gente que siempre se acercó porque somos el único lugar en donde la persona podía venir, alquilar y salir al río. Nos gusta decir que somos una puerta al río y la posibilidad del contacto con nuestro Paraná.

¿Qué representa para ustedes ser parte del club?

Estamos orgullosos de ser la oportunidad de muchas personas de acceder al deporte y al río. Yo soy maestra en la 181, donde hay mucha gente vulnerable, mucha gente con poca posibilidad económica de acceder a un deporte. Siempre los estoy trayendo, siempre vengo con alumnos en mi auto y los traigo acá para hacer deportes.

Hay muchos chicos de la escuela que se quedaron y que hoy están compitiendo a nivel regional y nos sentimos orgullosos de poder ayudar, de poder llegar a esos lugares donde no se puede llegar de otra manera el deporte y la recreación que es del río.

¿Cómo fue sostener el club durante estos años?

La verdad que fue complicado. Vender pastelitos, locros, rifas. Todo lo que está hoy acá se construyó a pulmón. Lo hicimos nosotros.

Aprendimos a soldar, albañilería, carpintería, arreglar botes y así vamos expandiéndonos, nos vamos perfeccionando, especialmente en seguridad, en escuelas, en organización de eventos, en primeros auxilios, en todo lo que sea inherente a nuestra actividad diaria. Porque nosotros tenemos gente que diariamente baja al río y le tenemos que brindar la seguridad y que tenga personas capacitadas para atenderlos ante cualquier inconveniente o accidente que tenga.

Estamos constantemente pensando en cómo podemos mejorar, en qué nos hace falta, en cómo obtener los recursos, más que nada en esta época tan crítica y en cómo hacer que el deporte crezca en canotaje.

¿Qué objetivos tenían cuando inició el club y cuáles tienen hoy en día?

Nuestro club se creó a través de una tragedia, nuestro club se creó en homenaje a esta persona tan importante para el deporte de Misiones como lo fue León Seró. Los objetivos eran deportivos y sociales, pero los fuimos transformando, fuimos creciendo, ahora no solamente hacemos eventos deportivos, sino también sociales, culturales y ecológicos. Integramos todas esas áreas porque creemos que el río es todo eso, el río forma toda esa gran comunidad y creemos que tenemos que tener en cuenta todos esos aspectos.

En cuanto a lo ecológico, aún nos falta la cuestión de la concientización, no solo de las personas, nosotros acá sacamos una cantidad de basura todos los días y cada vez que llueve sale de acá del Itá un montón de basura y eso que el camión recorre todos los días.

Creo que todavía falta concientizar más, falta trabajar más en redes, más en equipo, pero de a poquito nosotros vamos generando esa concientización, diciéndole a la gente que traiga la botella que usa, o la basura cuando están navegando. Haciendo trabajos en conjunto con la comunidad para que esto se vea un cambio. Y con la municipalidad que muy bien estamos trabajando.

¿Qué implica no cuidar el río?

El año pasamos tuvimos dos parates totales, Muchos no ven la dimensión de arrojar estos residuos al río ya que no solamente mueren los peces o la vegetación, sino que afecta también a los que están haciendo deportes, a los que están entrenando para una competencia, o a los que simplemente quieren venir a nadar un rato o estar cerca del río.

Nosotros vivimos del río, estamos en constante contacto con el río y nos enoja mucho, nos ponen muy mal que no se haga nada, que cualquiera pueda contaminarlo y nadie tenga una sanción. Es una lucha en la que nos sentimos impotentes porque no podemos hacer mucho.

¿Con qué instituciones trabajan cotidianamente?

Obviamente con Prefectura Naval y Seguridad Acuática que son nuestros aliados, con quienes estamos trabajando muy bien y en contacto permanente.

Si hacemos un paseo la Prefectura tiene que saber, les avisamos, nos ayudan y nos controlan, ven si tenemos la cantidad de lanchas necesarias, si tenemos la gente de seguridad para tantas personas, y eso hace que nosotros trabajemos bien y ellos se queden tranquilos. La seguridad está garantizada.

También en lo deportivo están Prefectura y Seguridad Acuática y quienes hacen todos los controles y requisitos necesarios para hacer la actividad. También trabajamos muy bien con la Municipalidad de Posadas en los eventos, siempre contamos con su ayuda.

Con el gobierno provincial; con Cultura, que cada vez que hacemos un evento nos facilitan cosas, con salud pública en cuanto a la ambulancia, con el IPS también que nos ayuda en cuanto a traer algún profesional cuando la gente compite.

¿Cómo se dio el acercamiento con los eventos culturales?

La gente que viene a remar se queda a charlar y de ahí surgieron varios eventos, artísticos, la murga, ferias. Cuando cumplimos años nosotros invitamos a diferentes personalidades de la cultura. La gente se acerca porque nos ponemos a hablar, a tomar un mate y surgen las cosas. Me encanta la cultura y todo lo que representa.

¿Cuántos socios tienen actualmente?

Actualmente tenemos 230 socios.  Ahora cortamos la cantidad de socios por la cantidad de embarcaciones que hay, entonces ya no podemos recibir más a socios con embarcaciones, pero sí a socios sin embarcación que pueden venir y hacer deporte. Después tenemos escuela de canotaje, en todas las edades, también de windsor, windsurf, natación, stand up y vela.

Aquí pueden venir a remar con nuestras embarcaciones, pueden venir al quincho a hacer un asado, festejar un cumpleaños, tenemos un pequeño gimnasio y participar en nuestros eventos deportivos.

¿Qué significa ser parte del club?

Tengo mucha satisfacción de ser presidenta de un club que está creciendo tanto. Nosotros salimos de acá y somos reconocidos y nos damos cuenta de cómo estamos creciendo, de cómo nos conocen fuera de Posadas, en todo lo que sea canotaje, y ahora también en aguas abiertas.

Hace poco fuimos reconocidos por la seguridad que brindamos dentro de la bahía, el Rotary nos dio una placa de reconocimiento de nuestra labor, porque nosotros hacemos seguridad no solamente para nuestra gente que baja al río sino para toda la gente que hace una actividad en el club.

Estamos orgullosos de ser un referente de seguridad, que nacimos a través de una tragedia y nos enfocamos más en la seguridad. Yo creo que el esfuerzo se ve o se reconoce con el abrazo de tu compañero al final de una competencia, al final de un evento dónde todo sale bien. Ahí está la satisfacción de haber crecido tanto y no darnos cuenta que llegamos a eventos importantes.

¿Qué representó para ustedes volver a organizar un Aguas Abiertas?

La primera edición fue un estrés terrible, de que no pase nada, que todo salga bien, porque no solamente pasaron 15 años después de la tragedia, sino que llevamos un nombre tan importante como el de León Seró.

Volver a recuperar esa fecha que para Posadas era tan importante. Yo no lo viví, pero me contaban que todos esperaban ese cruce del Paraná en donde iban gente tocando tambores a los competidores y era una fiesta. Recuperarla para Misiones es un orgullo.

¿Qué valor le das al río y cómo contribuye a la ciudad?

Posadas tenía una mirada de espalda al río, no miraba al río. Con la Costanera se dieron cuenta de lo lindo que es el río, pero se construyó una barrera, la hermosa Costanera que tenemos también hace de barrera para los posadeños y el río. No hay acceso, tenemos sólo El Brete y la bajada de lanchas, después o es todo valla o todo privado.

 Creemos que se volvió a mirar al río, pero también creemos que se privatizó el río. Lo más importante, si queremos valorar el río, es que podamos acceder al río, tener contacto con el agua, y no se están dando cuenta de eso y cada vez son menos las posibilidades de las personas o de los que menos tienen de tener una lancha o de acceder al río.

Nosotros hace poco estábamos con miedo de que nos sacaran nuestro predio por la EBY, que es de público conocimiento. Estábamos en riesgo de que se privatice este lugar que es el único donde la gente puede venir a salir a remar.

Por suerte la comunidad nos apoyó, sin el apoyo de la comunidad nosotros no estaríamos acá porque la provincia nos apoyó. Era otra forma de privatizar el río y dejar sólo para unos pocos la posibilidad de tener la vista del río.

Tener un bote hoy es pensar en que tenés que tener más de un millón de pesos y nosotros somos la posibilidad de que puedas tener un bote y puedas hacer deporte.

Creo que tiene que haber más clubes, que tenemos que apoyar más al deporte, apostar al deporte para que los chicos puedan dejar el celular, las pantallas y tener nuevamente ese contacto con el río y la naturaleza.

Y perder ese miedo, después de la tragedia el miedo nos paralizó y creemos que el río nos va a lastimar.

Para vos, ¿qué representa el río?

Cuando conocí el río era como conocer el mar. La inmensidad, la paz, remar solo escuchando tus palabras es la conexión con la naturaleza y sentirte viva, remar y sentir el viento en tu cara y saber que no necesitas más que eso.

¿Cómo describís a la comunidad que crearon?

La comunidad que creamos es fantástica. Es única. Porque acá hay gente que pone su plata, su esfuerzo, su tiempo, cosa que vale mucho para nosotros, no hay valor suficiente para nosotros que nos den el tiempo.

Acá está esta gente que está dispuesta ayudar, a colaborar en lo social, a ayudar a gente para venir al río, ayudar a construir esto y ayudar al deporte, trabajando y haciendo jornadas de dos o tres días para hacer un evento, sin ninguna paga.

Somos una familia y cada vez que pasa algo a alguien de la familia estamos para ayudar, estamos presente y eso creo que hace que sigamos haciendo que esta familia del Seró crezca cada día más.

Perfil

Marcela Rivero
Presidenta del Club León Seró
Oriunda de Campo Viera, Marcela es docente desde hace varios años en la Escuela N°645 ‘Ejército Argentino’, de la Chacra 181 de Posadas. Actualmente cursa su segunda presidencia, en donde una de sus principales apuestas es seguir ampliando la infraestructura e impulsar las actividades que posee el club.

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