"Me decía que si yo no estaba con él, no iba a estar con nadie"
La voz de Maira Ortega se escuchó firme, aunque atravesada por los recuerdos, durante su declaración en el juicio que se sigue contra su expareja, Leonardo Michael Da Silva (25), acusado de intentar asesinarla a puñaladas a fines de octubre de 2023. El debate oral está en pleno desarrollo en el Tribunal Penal Uno de Oberá.
Cuando fue llamada para declarar, durante varios minutos la joven madre reconstruyó el calvario que aseguró haber vivido en los últimos meses de la relación y los minutos de violencia que terminaron con ella gravemente herida. "Ingresó a la casa, trataba de hablarle, de que piense en sus hijos que estaban ahí conmigo, pero de repente me atacó. En eso mi amiga logró sacarle el cuchillo y él salió corriendo", rememoró ante los magistrados al recordar el momento que casi le costó la vida en un inquilinato del barrio Oberá III, donde llegó desde Florentino Ameghino escapando del atacante.
Según su testimonio, mientras la agredía el acusado también la amenazaba. "Me decía que si yo no iba a estar con él no iba a estar con nadie, que me iba a matar y después se iba a matar él", afirmó. Contó además que durante el forcejeo intentó defenderse y evitar que la apuñalara en el pecho. "Me quería clavar el cuchillo en el pecho. Me defendía, cuando me agaché me pegó en la cabeza", recordó. Como consecuencia del ataque, dijo, sufrió dos heridas cortantes, una de cinco centímetros cerca de la garganta y otra de tres centímetros en la cabeza.
El ataque se detuvo cuando una amiga y prima del acusado, Evelyn Da Silva, que estaba junto en la vivienda, intervino para ayudarla. Entre ambas lograron desarmarlo. "Cuando le sacamos el cuchillo, él se escapó", expresó.
Un historial de violencia
Durante su declaración, Ortega también reconstruyó cómo evolucionó la relación con el acusado y sostuvo que la violencia escaló cuando Da Silva empezó a consumir drogas. "Durante tres años estuvimos bastante bien. El último medio año empezó a consumir cocaína y cada vez que consumía se ponía loco, desconfiaba de mí y quería sacarme la vida", señaló. Ante esa situación decidió separarse.
Incluso recordó que meses antes del ataque ya había recurrido a la Justicia por un intento de ahorcamiento. "En julio nos separamos y logré una perimetral", explicó. Sin embargo, según relató, la medida no impidió que el acusado volviera a acercarse.
De acuerdo con su testimonio, poco después de ser notificado de la prohibición de acercamiento, Da Silva entró a su casa cuando ella estaba sola. "Me empezó a apretar el cuello. Cuando vio que me estaba muriendo me soltó y justo llegó su hermano", apuntó angustiada. Por ese ataque radicó una denuncia y el acusado permaneció detenido durante dos semanas.
En ese lapso Ortega decidió irse de la localidad de Florentino Ameghino y mudarse a Oberá, en septiembre de 2023. "Por miedo me fui a vivir con una amiga", afirmó.
Pero la persecución, según su relato, no terminó allí. Finalmente Da Silva logró ubicarla y se presentó en la vivienda donde ocurrió el ataque que ahora se ventila en el juicio. "Entró a mi casa y me atacó a matar, diciendo que si yo no estaba con él no iba a estar con nadie", concluyó.
Da Silva se abstuvo
El acusado se abstuvo de declarar ante los jueces, aunque podrá hacerlo en cualquier momento del debate, hasta momentos antes del veredicto. De todas formas, durante la instrucción negó haber atacado a su ex pareja. Su testimonio fue incorporado por lectura.
Mismo camino tomaron sus padres, que decidieron no bridar su testimonio y se retiraron de la sala de debates, aunque al rato regresaron pero en calidad de oyentes.
Una voz importante, además, fue la del policia Ariel Olivera, quien participó en la búsqueda de Da Silva, luego del ataque, y contó que en ese contexto, una vez que lo detuvieron en una chacra de Florentino Ameghino, escuchó al propio acusado decir "que lo hizo y que si tenía la oportunidad lo volvería a hacer". También habría manifestado "que tenía una obsesión por esa mujer", según lo que se reconstruyó en el juicio.