2026-02-28

La Epet 28 de San Pedro lo implementa hace años

En el Centro de Formación Educativo Luca Giovanni Fossati (Escuela 382-Epet 28), una de las escuelas técnicas con mayor número de matrícula que nuclea a alumnos desde el nivel inicial hasta el secundario, ubicada en el paraje Gentile, en la zona rural de San Pedro, observaron un impacto negativo -principalmente pospandemia- del uso de los celulares dentro de establecimiento educativo. Hace cuatro años, con unánime apoyo de los padres, prohibieron este tipo de dispositivos móviles y notaron cambios positivos en la socialización, el interés por la lectura y actividades recreativas.

“Nosotros no tenemos permitido el uso del celular en el Centro Educativo, ni en nivel primario ni en nivel secundario”, afirmó a El Territorio su director, Aníbal García.

Para permitir la comunicación de los padres con la escuela y sus hijos, la alternativa eficiente fue disponer de un celular conectado a la notebook de la escuela con WhatsApp. “Ahí los padres avisan si los hijos van a llegar tarde, si van a faltar, cualquier situación con los hijos se comunica a través de esa línea”, comentó.

Este es el cuarto año lectivo en el que se implementa la restricción del uso de celulares.

El establecimiento cuenta con un taller equipado con 20 computadoras de escritorio y la conexión a internet se realiza a través de una antena Starlink, es así que el uso de tecnología con fines educativos se centraliza en el taller de computación y siempre bajo la supervisión de un docente.

Cambios en el desempeño

A raíz del no uso del celular, se vieron mejoras en la socialización entre alumnos, se fomentó la lectura y la realización de actividades recreativas.

“Uno de los efectos fue la recuperación de la comunicación y la interacción entre los propios alumnos, no sólo de un mismo curso, sino con los de los demás cursos” contó el director.

Además, comentó que se intensificó el uso de la biblioteca.

“Ahora se dedican a leer y también se habilitó un programa de ajedrez, muchos alumnos se dedican a jugar al ajedrez. Para los chicos de la primaria se hicieron juegos en el playón que están pintados sobre el piso, se dedican a jugar en ellos también. Así que la interacción entre los alumnos se vio beneficiada por el no uso del celular”, resaltó García.

El apoyo de los padres a la prohibición fue unánime.

Limitar el uso y volver al papel

En la misma línea, este medio habló con la directora de la escuela de Comercio  17, la escuela de nivel secundario de la zona urbana con mayor número de matrícula. En este caso, apuntan a limitar al máximo el uso del móvil dentro de la escuela porque los efectos son desfavorables en la interacción entre estudiantes, en el rendimiento académico, sobre todo en lo que respecta a la lectoescritura.

“No podemos prohibirlo. Buscamos la manera de dilatar su uso. Tenemos áreas que utilizan como tecnología para sus contenidos ya que nuestro carrito digital no funciona al 100%”, señaló Patricia Usik, la directora.

En esta escuela existe una suerte de buzón para que los alumnos depositen los celulares durante las evaluaciones, por ejemplo.

La docente enfatizó en la necesidad de volver al papel y a la comunicación oral entre los alumnos. “El uso genera preocupación, hubo un año donde los alumnos jugaban al casino dentro del aula. Es necesario disminuir al máximo su uso, que los alumnos sepan exponer, utilicen los libros, que cuando se reúnen hablen entre ellos, cosa que casi no pasa porque están todos con el celular” manifestó.

Para lograr ese equilibrio, resulta fundamental que todos los padres entiendan respecto al uso responsable de los celulares, que no se da en todos los casos.

En cifras

4

Este es el cuarto año lectivo en el que se implementa la restricción del uso de celulares en el colegio. Fue aceptado de forma unánime por los padres.

 

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